SALPICAZOS
Telarañas en el desván.
Un copazo de anisete.
La luz del sol de media tarde que me anuncia lo que aún me queda por hacer.
La Ley General Presupuestaria.
Su recuerdo.
La espera de una llamada que me diga: "lo conseguí".
Un fin de semana con su gato pero sin ella.
Y todavía dando gracias por estar viva.
¿Quién, dices que era Job?.
Jajajaja. Río. Bueno, mejor dicho me sonrío.
Un trozo de alma en México, otro en Madrid, y el resto...en tránsito.
.........................................
Háblame de sequedades y desiertos.
Cuéntame como el sol envejeció tu frente,
como el aire te curtió el cuero.
Siéntate sin prisa y háblemos de amores.
De aquellos que no volvieron,
de aquellos que tu regaste
con besos y te mintieron.
Róbame el espacio que me queda.
Coje un taburete y hazte dueño
de mi casa y de mis sueños.
Agazapado o bien presente,
muéstrate y dialoga con la muerte.
Advierto que no eres tan cruel,
sí ,que vas y vienes,
dando juego a mis cejas.
Háblame, que el silencio es una losa
que comprime al pensamiento
y no quiero quedarme hueca
ni enfermar de soledades.
!Qué efímero es este tiempo de violetas
y qué eterno a la vez!
que no terminan de florecer
ni en mi campo ni en mi huerto.
No te calles, necesito tu alimento.
Quién mejor que yo para escuchar
lo inconfesable: todos tus secretos.
Un copazo de anisete.
La luz del sol de media tarde que me anuncia lo que aún me queda por hacer.
La Ley General Presupuestaria.
Su recuerdo.
La espera de una llamada que me diga: "lo conseguí".
Un fin de semana con su gato pero sin ella.
Y todavía dando gracias por estar viva.
¿Quién, dices que era Job?.
Jajajaja. Río. Bueno, mejor dicho me sonrío.
Un trozo de alma en México, otro en Madrid, y el resto...en tránsito.
.........................................
Háblame de sequedades y desiertos.
Cuéntame como el sol envejeció tu frente,
como el aire te curtió el cuero.
Siéntate sin prisa y háblemos de amores.
De aquellos que no volvieron,
de aquellos que tu regaste
con besos y te mintieron.
Róbame el espacio que me queda.
Coje un taburete y hazte dueño
de mi casa y de mis sueños.
Agazapado o bien presente,
muéstrate y dialoga con la muerte.
Advierto que no eres tan cruel,
sí ,que vas y vienes,
dando juego a mis cejas.
Háblame, que el silencio es una losa
que comprime al pensamiento
y no quiero quedarme hueca
ni enfermar de soledades.
!Qué efímero es este tiempo de violetas
y qué eterno a la vez!
que no terminan de florecer
ni en mi campo ni en mi huerto.
No te calles, necesito tu alimento.
Quién mejor que yo para escuchar
lo inconfesable: todos tus secretos.





