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a l@s que nadie cuida
heterogeneo
Acerca de
Siempre en guardia.....vivir por ti y para ti.
 
En Stand by...........(pasada de vueltas)....
Cuando desnudo mi alma tengo frente a mí un espejo y en un momento veo reflejado lo peor y lo mejor que en estos años de vida he ido generando. Ésta me guiña un ojo y me recuerda que lo mejor o lo peor de mí misma es algo tan relativo como el paso de la luz blanca a través de un prisma.
Cuando desnudo mi cuerpo, también tengo a mano un espejo que me desvela las imperfecciones que me acomplejan y aquellos espacios que por el contrario me son más queridos y por lo tanto cuido mejor. El paso del tiempo se muestra generoso y sus azotes no me castigan demasiado, aún así siempre he deseado algún que otro retoque para terminar por aceptarme.
Cuando desnudo mi corazón me brota tanto amor que soy incapaz de contenerlo y a la vez el odio que siente envidia del trato preferente que otorgo a su rival, tortura a mi amigo pensamiento con ideas y despropósitos poco honestos, total, no sabe como ganar protagonismo y me lanza ataques hirientes que dañan colateralmente a los seres que más quiero.
Cuando desnudo la mente y la limpio de prejuicios y juicios, aprendidos, impuestos, adquiridos; opiniones de otros y otras; brilla como si de una bombilla se tratara la esencia que sólo a mí me caracteriza: la contradicción y la incredulidad.

Abandoné el noble arte de cantar. Abandoné el maravilloso don de tocar la guitarra. Abandoné, desgraciada de mí, los tiempos de paz en que componía y escribía sin parar acerca de lo más sencillo y cotidiano. Me abandoné forzadamente a la vida real. Tuve que decidir y me di cuenta de que estaba creciendo, no madurando, creciendo y no me gustó mucho la idea, pero reconozco que me hizo más libre.
Si tuviera que acompañar con canciones las emociones que me acechan a lo largo del día escogería las de Barbra Streisand. En esta época que me ha tocado sobrevivir es la única que me salva de caer en picado, frente a las adversidades que se me presentan, me devuelve la razón , la cordura y la confianza en los demás. No soy adicta a las drogas, pero me inyecto sobredosis de música porque me eleva, me ayuda a salir de la nuez en que me encuentro metida y me da unas alas tan enormes que me falta cielo para volar.
Si soy pequeña, ella me presta grandes plataformas para verlo todo desde otra altura. Si soy débil, mis fuerzas se multiplican y controlo mi vida con seguridad. Si la tristeza se apodera de mi rostro, la pasión en que ella me envuelve, me convierte en el ser más generoso y me inquieto por darme a quien más deseo, sin pedir nada a cambio.
Cómo me gusta ser mujer. Cómo me gusta ella.

Tener memoria histórica es vital para tu propia recopilación personal. Histórica, porque hacemos historia con nuestras insignificantes vidas. Y ese tiempo vivido, marca como muescas en un revólver, nuestro pasar por la vida. Dar que hablar, para bien o para mal. Dar que hablar. ¿Quién ha de recordarnos?. Al final, ¿qué será lo que en mi cerebro se quedará?.La memoria sin los otros no tiene valor.
Y la felicidad... tan efímera como una copa de vino en mis manos. Lo disfruto mientras lo saboreo en mi paladar y su alimento ruboriza mis mejillas. Después un letargo absurdo y vuelta a la realidad. Total: “Carpe Diem”.
De sexo, mejor no hablar...
Lo esencial: la amistad. Mis huesos son tus huesos cuando de amistad hablamos y si caes, caigo a tu lado y te doy mi brazo para levantarte (siempre y cuando seas alguien interesante y tu sombra se proyecte en el mundo).
Barcelona, Granada, Paris, Estambul, Roma, Egipto, Grecia parte de mis sueños.

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