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a l@s que nadie cuida
heterogeneo
Acerca de
Siempre en guardia.....vivir por ti y para ti.
 
UN DÍA CUALQUIERA
-¿Cuántas veces he muerto en lo que llevo de año Lucía?-
-¡Joder Sofía, qué dramática te pones!-
- No, hermana, no dramatizo. Sigo viva, pero he muerto en cada lágrima que he derramado pensando en su ausencia, pensando en lo que he dejado yo en su alma. No tengo apenas ojos que sepan mirarla con esa inocencia de la primera vez. He muerto una noche tras otra, en silencio, sola. Asesinada. Siendo yo, mi propia asesina, su justiciera, su vengadora. He deshecho una y otra y otra, hasta no tener, mi corazón con palabras. Palabras que nunca llegarán a sus oídos, pues no me atrevo a pronunciarlas. Son palabras asesinas, que despersonalizan y matan, palabras no-humanas.-

Lucía se acerca a su hermana y como en otras ocasiones le rodea con sus brazos y le acaricia la cabeza. Derrama esa ternura que Sofía solo encuentra, en quien la quiere sin juicios, ni verdades, ni mentiras. Así, porque no hay nada que explicarle a ella. Es su hermana y se siente amada. Se deja consolar, mientras le oye murmurar bajito:

-El dolor que hoy sientes será la dicha que te llene el mañana. No sufras Sofía. La amaste y sin tu saberlo la amas todavía-

Sofía rompe a llorar. Lucía siempre ha sido más fuerte que ella, más racional y lógica. Más práctica. Sabe que ella tiene razón, pero existen esos momentos en que ni morirse es suficiente para mitigar las heridas del alma, mas aún si las que sangran no son las de una misma sino las de la persona que ha sido amada.
No