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a l@s que nadie cuida
heterogeneo
Acerca de
Siempre en guardia.....vivir por ti y para ti.
 
Como la primera vez
Yo estaba tranquila. Tuve suerte, llegaría a la hora pevista. El tren me dejó lejos del Levante y en Madrid.Ya anocheció y sabía que me conducirías a casa. Eso de cenar fuera, quedaría para otro momento. Tú, viajabas a la mañana siguiente, y yo , sin prisa , lo único que deseaba era despedirte.
!Cuántos días sin ti!. Merecía la pena llegar solo para unas horas, verte y sentir, sería lo mejor después de tanta espera.
Mi novia estaba nerviosa, no atinaba a abrirme la puerta del coche. Me dijo que estaba preciosa y yo la vi mas rubia que nunca a mi niña morena, y se me abrio una sonrisa en el alma. Ya estaba en casa. Gruñona y quejica como de costumbre, me cuenta las últimas, y yo le agarro de la mano y le digo, que ya estoy ahí, que lo demás no importa.
Los besos se postergan para la casa, para nuestro umbral y para la intimidad. Los ojos de la gente son molestia inoportuna y nuestro abrazo es más abrazo en la soledad de nuestras cuatro paredes.
Se emociona y los ojos le brillan, no quiere marchar de viaje, yo le animo si querer a que se vaya. Estoy hambrienta de pan y de ella. Ceno y nos duchamos y a pesar de que la noche y ella no son muy amigas, no puedo perder ni un instante, tengo que mirar sus ojos y besar su boca y escuchar mil " te quiero " de sus labios. Su cuerpo está apagado, el mío cansado por tantas horas de tren, pero es la primera y la última noche, antes de vover a verla. Me desperezo y no quiero que se marche sin mi. Ella se apodera de mi boca, yo bajo mi cabeza hasta donde sé que sólo ardientemente su deseo me espera.Le cuesta, pero su alegria se desborda y se deja hacer.
Mis brazos solo esperaban encontrarse con ella .
No me hizo falta ni un buen vino ni tres segundos de regalarme el oído, en un descuido me hizo suya y me abandoné despacio a sus dedos, a su saliva y me hizo un nudo en su cama. Fue tan lento y tan intenso, como nuevo, como no querido y venido por sorpresa. No le robe el amor a Cupido, él me regaló la mejor de las despedidas, su entrega y su paciencia, su querer y su deseo. Me senti querida y me amó como ella sabe hacerlo.
No