CUIDAD DEL AMOR
Es muy fácil dejarse dominar por la ira.
No podía dormir porque me ahogaba un ansia de levantarme y ser cruel. Me había tratado como a una idiota.
Pensé, y recordé lo fácil que es no ser. La única manera de salvarme era volver a recuperar en esencia lo que soy. Recordé y amé en la oscuridad a quien me ama. Cuidé de no llorar por quien en sus pensamientos me lleva, por no estar esa noche ahí comigo. Anhelé acabar cuanto antes con mi pesadilla esperando.
Recordé unos ojos azules, y la sonrisa que me provocaba bromear con ella. Estaba debajo de mi almohada y me escuchó. No todo lo que yo hubiera querido, pero como la oscuridad me pierde, cuidé de mi amor y alejé de mí la tentación de proferir susurros que me confudieran.
Hay que cuidar del amor, no precisamente porque nos haga libres,
!qué más quisiera yo... ser libre!.Desgraciada de mí, si la llevo atada a mi trenza...
Y si es tan real su ausencia, más verdad es que soy la sombra de la alegría cuando pienso en cada noche que paso entre prisas,timbres,falsas libertades, mares que separan hombres de la vida.
Qué ingrata la noche, !qué mal nacida!, que me aisla del amor y del amanecer sin ella y sin su risa.
Seguro que nadie apuesta por nosotras. Somos tan diferentes...pero ya el pasado, aunque ahí sigue,pasado es.
Me siento perdida cuando no oigo tus palabras y reniego del tiempo, porque se me pasan las lunas sin acariciarte. Sólo me queda cuidar del amor en la distancia.
Mi mundo no es ni lo planeado, pero es inevitable, tú, lo has cambiado y si el abismo nos espera, que sea de cabeza y de la mano.
No podía dormir porque me ahogaba un ansia de levantarme y ser cruel. Me había tratado como a una idiota.
Pensé, y recordé lo fácil que es no ser. La única manera de salvarme era volver a recuperar en esencia lo que soy. Recordé y amé en la oscuridad a quien me ama. Cuidé de no llorar por quien en sus pensamientos me lleva, por no estar esa noche ahí comigo. Anhelé acabar cuanto antes con mi pesadilla esperando.
Recordé unos ojos azules, y la sonrisa que me provocaba bromear con ella. Estaba debajo de mi almohada y me escuchó. No todo lo que yo hubiera querido, pero como la oscuridad me pierde, cuidé de mi amor y alejé de mí la tentación de proferir susurros que me confudieran.
Hay que cuidar del amor, no precisamente porque nos haga libres,
!qué más quisiera yo... ser libre!.Desgraciada de mí, si la llevo atada a mi trenza...
Y si es tan real su ausencia, más verdad es que soy la sombra de la alegría cuando pienso en cada noche que paso entre prisas,timbres,falsas libertades, mares que separan hombres de la vida.
Qué ingrata la noche, !qué mal nacida!, que me aisla del amor y del amanecer sin ella y sin su risa.
Seguro que nadie apuesta por nosotras. Somos tan diferentes...pero ya el pasado, aunque ahí sigue,pasado es.
Me siento perdida cuando no oigo tus palabras y reniego del tiempo, porque se me pasan las lunas sin acariciarte. Sólo me queda cuidar del amor en la distancia.
Mi mundo no es ni lo planeado, pero es inevitable, tú, lo has cambiado y si el abismo nos espera, que sea de cabeza y de la mano.





