.88.
Royendo cada instante,
simultáneamente a un desliz
y de forma parcial
voy cayendo sobre mi sombra.
Mi sangre pisoteada,
negra ya por la desidia
y tú desprecio.
Abandonado al cielo
y en línea con el horizonte,
resquebrajándose está el balcón del hotel.
Y yo,
leyendo a Borges.
Olvidándome de ti.
simultáneamente a un desliz
y de forma parcial
voy cayendo sobre mi sombra.
Mi sangre pisoteada,
negra ya por la desidia
y tú desprecio.
Abandonado al cielo
y en línea con el horizonte,
resquebrajándose está el balcón del hotel.
Y yo,
leyendo a Borges.
Olvidándome de ti.





