La determinacion

Un día más, cansada. La tarde cayendo y estoy persiguiendo al compás de las horas la espera. Espera sin razón. Un día más me olvidé otra vez de decidir. Entre mi corazón y mi razón me debato sin duelo ni padrinos, sin heridas ni afrenta. Soy pura interrogante en esta incertidumbre. Siguiendo el movimiento de las luces y sombras del sol, un día más, me dejo hacer sin hacer yo. Noche que cae sin ocurrir nada, tan solo mi locura riéndose de mí.
No hay transformación en lobo. Esta noche sigue siendo una página más en el calendario.
Paréceme que no hay futuro sino un ayer, mojado, usado, borroso pero demasiado presente. Y me pregunto, ¿que hace una chica como yo en un sitio como este?. ¿Qué papel me toca jugar?. ¿Y vender mi alma? o ¿perderme en el aire?, antes que tomar una determinación.
Mi vida, que penda de un hilo, no me importa, lo prefiero a ser tan racional y fría. Puede que así me quieras. Calculadora. Y sin embargo me alimento de besos robados, no necesito otra cosa.
!Quién te dice que todo está perdido!. Como cuchillada en el corazón. Manuscrito imborrable, como el horizonte sereno, sé , que mi alivio está lejos de mis brazos, pero me hablo de la vida, de las cosas, de mi casa. Me hablo y me perdono por desistir sin luchar. Y sin saber que determinación será la mejor escucho la voz de mi corazón. El me recuerda que existo, que soy capaz de alcanzar, de despertar, de trenzar el destino.
Un día con su noche y no se me ocurre más que sonreír y creer que puedo.





