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a l@s que nadie cuida
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Siempre en guardia.....vivir por ti y para ti.
 
Flipadas a las tantas de la noche
Estoy de mal humor. Llevo toda la semana despertándome a las cinco de la madrugada y hoy no iba a ser menos. Los noctámbulos del viernes noche tienen mucho que ver con ello. Estoy de mal humor porque la tarde de ayer la vi y me dijo algo que ahora resuena en mi cabeza. Apenas fueron unas horas con ella, pero a veces no sé cuando me vacila o me está diciendo lo que piensa.
¿Qué tendrá el sueño, que parece que, cuando una deja al subconsciente a su aire éste me traiciona con pensamientos que de vuelta a la realidad me causan extrañeza como poco?.
-“Así nos va con gente como tú...”-Me dijo.
Como yo. Sé que voy a dramatizar en todo lo que diga porque mejor que yo misma no me conoce nadie y a estas horas y con el humor que tengo voy a estar dada a ello.
Pues con gente como yo, no sé si nos iría mejor o peor, no sé si las cosas se arreglarían o tornarían a más complejas, porque con gente como yo, ya un poco harta de otro tipo de gente, al menos, el personal conseguiría dormir tranquilamente sin sobresaltos nocturnos, pensando si en la calle estos ruidosos individuos, se están matando o si son los síntomas de la droga y el alcohol lo que les hace correrse la juerga padre como si fueran las doce del mediodía sin importarle si tú al día siguiente te tienes que levantar a las siete de la mañana.
La gente como yo, a veces radical en sus pensamientos, se otorga el beneficio de la duda ante las actitudes de los demás, no con la finalidad de disculparlos, por los actos que cometen contra nuestra sociedad y en definitiva contra nosotros mismos sino porque como personas que somos, hay momentos en la vida de cada uno, que tales actos tienen una razón, desmedida o no, coherente o no, con un origen entendible o no y una consecuencia muy medible por fortuna.
Me jode discutir de política con ella , porque no entiendo una mierda, ni de lo que hacen unos ni otros. Y hoy por hoy no estoy por la labor de comerme la cabeza con ello, cuando tengo mi vida a medio hacer. Una puede dedicarse a la causa y en conciencia, cuando sabe que pase lo que pase, gobierne quien gobierne, sus objetivos personales al menos se van viendo cumplidos, porque si yo no vivo con un cierto orden, es absurdo intentar comprender como se organiza una colectividad, vamos creo yo...
Cuando en la carrera surgían estos temas tan debatidos, como el de la inmigración, los derechos y deberes de los inmigrantes, etc., porque gente como yo, les considera inmigrantes, y no uso otros apelativos como “sin papeles”, o “indocumentados” o “ilegales”, las opiniones que surgían eran muy variopintas y diferentes, pero la carrera hacía que todos respirásemos en un mismo sentido. Lo primero es la persona y después la colectividad. Gente como yo, ve, como cada día se le está haciendo un lavado de cerebro a gran parte de la sociedad, creando alarma social con la llegada desbordada de estas personas. Se crea alarma social porque en un mismo contexto se mezclan, puestos de trabajo, índices de delincuencia, educación de menores extranjeros, falta de nuevas infraestructuras para una población sin recursos, etc., etc., originando en nosotros un sentimiento de amenaza, de desconfianza, de inseguridad, de malestar hacia lo que nos viene de fuera. Nos hacen creer en la existencia de un caos y un desorden interno provocado por personas asóciales. ¡Joder, si parece que intentan vendernos la idea de invasión!. Lo peor, es que nos lo creemos.
La gente como yo, sabe, que los problemas difíciles no tienen soluciones fáciles. Que las dificultades no pueden resolverse a base de punta de pistola o restricción de derechos; que hay muchísimas alternativas, pero no son las más cómodas, porque dialogar, ceder, comprometerse, perder a veces, arriesgar, confiar, esperar, etc. , son actitudes que en política no tienen mucha cabida, porque el poder tienen fecha de caducidad y como dice ella, “ el poder cansa a quien no lo tiene y quien lo tiene no quiere soltarlo”. Todo este rollo para decir, que al final tenemos que buscar un chivo expiatorio para justificar que la incompetencia de unos pocos se utiliza como excusa para culpabilizar a otros muchos, en este caso terminamos señalando con nuestro dedo al inmigrante. El, tiene toda la culpa de que haya otro tipo de violencia y de que ésta vaya en aumento, de que los salarios laborales estén por los suelos, de que los conflictos en educación se multipliquen, de que el sector inmobiliario especule por demás, de que aquí ya no quede sitio para nadie....
Gente como yo, que no sabe de política, ni sabría hacer política, porque creo que hay que tener un talante especial, entre otras cosas; solo sé, que para arreglar el mundo primero hay que solucionar los conflictos de casa. Mirar con perspectiva y sin miedo al exterior y empezar a hacer brecha en el origen de los problemas.
Y con razón o sin ella, porque me importa un carajo tenerla o no, gente como yo, que de salvadora tengo poco o nada pero intento no pasar de largo ante las injusticias de la vida, me voy a tomar un Cola-cao calentito e intentaré volver a dormirme si estos cafres me dejan. Al menos hasta las ocho .
No