Confesiones
Hoy hemos vuelto a discutir y ahora no hago más que preguntarme si he de contar la "gran verdad "sobre mí a los míos. Esa verdad que mi “ex” oculta al resto para protegerme, salvaguardar mi nombre y mi reputación cara a los amigos y a la familia.
¡Cuánto sufrimiento causé con mi actitud!.
Para no hacer saber a su familia el daño que le he provocado, ella ha hecho una costra tan gruesa de mi pasado que se me antoja como obstáculo para lograr mi propia felicidad.
Mi madre no lo va a entender.Y es la única persona a la que se lo diría con el fin de obtener paz en mi corazón. Porque esta losa que ella lanza sobre mí, no me deja respirar y hasta que no haya luz en mi vida, nada cambiará.
Pero, ¿y , si diciéndoselo a mi madre causo un grave dolor en ella?. La verdad de nosotros mismos !qué pocos la conocen ! .Y mi familia no sabe quien soy de verdad.
Yo tengo muchas cosas de qué avergonzarme, pero, no sé, si estando en la misma situación aunque con diez años más, volvería a hacer lo mismo que entonces. Quizá sí.
No hay justificación cuando se hace daño a la persona que comparte tu vida y se entrega a ti. Mil veces he pedido perdón. Mil veces la misma respuesta.
- !Eres una puta , nunca has pensado en mí!-
En este juicio sumarísimo que me hago a mí misma, confieso, que busqué sexo a través de anuncios de prensa, que lo encontré, que lo realicé (sin placer alguno, todo hay que decirlo) y que después, dejé dolida a más de una persona por el camino. ¿Por qué ?. Tan sencillo como que, no conseguía llenar el vació que en mi vida había en ese momento y me buscaba la ruina de mala manera mendigando un amor que por entonces no me era correspondido.
Confieso haber sido infiel a mi pareja una y otra y otra vez. De diferentes formas y con varias personas.Que he hecho cosas aberrantes por conseguir un placer momentáneo, que no me ha importado nada ni nadie, a cambio de vivir sensaciones nuevas, retos, peligros, mentiras, satisfacciones breves.
No hay marcha atrás, lo sé y siento que sea así. Sólo pido perdón y si ella no puede, porque le duele el alma de tanto engaño, que al menos me perdone la sangre que me dio la vida, única juez de mis actos, buenos y malos.
Estoy tan cansada de arrastrar esta etiqueta prefabricada....!Cómo explicarle que buscaba lo que no tenía. A la mujer que me tenía enamorada!.
Pero eso fue hace mucho tiempo, y ahora solo me queda mi nombre, mis ilusiones, mis ganas de ser feliz. Mi fuerza para trabajar, mi salud para conseguir vencer las dificultades, mis ganas de recomenzar y aprender de mis errores, algunas pocas personas que creen en mí y me quieren y por supuesto, mi familia.
¿Cómo explicarle a mi madre que su hija fue, una puta?. Sí, es lo que soy según mi “ex”. Me lo dice tanto que lo tengo grabado en mi cerebro. Lo peor es, que creo, que me lo he llegado a creer.
Se apodera de mí. Su dolor se apodera de mí. Esta va a ser la separación más absurda, dolorosa y humillante que habremos tenido ambas en nuestra vida.
Lo más surrealista de todo lo que nos está pasando, es que hoy por hoy, tengo las manos atadas. He de hacer creer una mentira para que no se sepa la verdad.Y yo miento tan mal...
No espero veredictos, ni sentencias. Ya me castigo yo solita lo suficiente y ella añade un poco de tortura. Sólo lanzo mi duda al aire.
¿Es necesario que sepa mi madre la verdad sobre su hija?.

¡Cuánto sufrimiento causé con mi actitud!.
Para no hacer saber a su familia el daño que le he provocado, ella ha hecho una costra tan gruesa de mi pasado que se me antoja como obstáculo para lograr mi propia felicidad.
Mi madre no lo va a entender.Y es la única persona a la que se lo diría con el fin de obtener paz en mi corazón. Porque esta losa que ella lanza sobre mí, no me deja respirar y hasta que no haya luz en mi vida, nada cambiará.
Pero, ¿y , si diciéndoselo a mi madre causo un grave dolor en ella?. La verdad de nosotros mismos !qué pocos la conocen ! .Y mi familia no sabe quien soy de verdad.
Yo tengo muchas cosas de qué avergonzarme, pero, no sé, si estando en la misma situación aunque con diez años más, volvería a hacer lo mismo que entonces. Quizá sí.
No hay justificación cuando se hace daño a la persona que comparte tu vida y se entrega a ti. Mil veces he pedido perdón. Mil veces la misma respuesta.
- !Eres una puta , nunca has pensado en mí!-
En este juicio sumarísimo que me hago a mí misma, confieso, que busqué sexo a través de anuncios de prensa, que lo encontré, que lo realicé (sin placer alguno, todo hay que decirlo) y que después, dejé dolida a más de una persona por el camino. ¿Por qué ?. Tan sencillo como que, no conseguía llenar el vació que en mi vida había en ese momento y me buscaba la ruina de mala manera mendigando un amor que por entonces no me era correspondido.
Confieso haber sido infiel a mi pareja una y otra y otra vez. De diferentes formas y con varias personas.Que he hecho cosas aberrantes por conseguir un placer momentáneo, que no me ha importado nada ni nadie, a cambio de vivir sensaciones nuevas, retos, peligros, mentiras, satisfacciones breves.
No hay marcha atrás, lo sé y siento que sea así. Sólo pido perdón y si ella no puede, porque le duele el alma de tanto engaño, que al menos me perdone la sangre que me dio la vida, única juez de mis actos, buenos y malos.
Estoy tan cansada de arrastrar esta etiqueta prefabricada....!Cómo explicarle que buscaba lo que no tenía. A la mujer que me tenía enamorada!.
Pero eso fue hace mucho tiempo, y ahora solo me queda mi nombre, mis ilusiones, mis ganas de ser feliz. Mi fuerza para trabajar, mi salud para conseguir vencer las dificultades, mis ganas de recomenzar y aprender de mis errores, algunas pocas personas que creen en mí y me quieren y por supuesto, mi familia.
¿Cómo explicarle a mi madre que su hija fue, una puta?. Sí, es lo que soy según mi “ex”. Me lo dice tanto que lo tengo grabado en mi cerebro. Lo peor es, que creo, que me lo he llegado a creer.
Se apodera de mí. Su dolor se apodera de mí. Esta va a ser la separación más absurda, dolorosa y humillante que habremos tenido ambas en nuestra vida.
Lo más surrealista de todo lo que nos está pasando, es que hoy por hoy, tengo las manos atadas. He de hacer creer una mentira para que no se sepa la verdad.Y yo miento tan mal...
No espero veredictos, ni sentencias. Ya me castigo yo solita lo suficiente y ella añade un poco de tortura. Sólo lanzo mi duda al aire.
¿Es necesario que sepa mi madre la verdad sobre su hija?.






