
Closed for Vactions ó Cerrado por Vacaciones, que es lo mismo que lo mismo me da.
Espero volver después del verano, espero… Y poder contaros, queridos TODOS que me leéis, cosas nuevas y más refrescantes que las que vengo contando últimamente.
Realmente necesito unas vacaciones de mente y de espíritu, en cuerpo y alma, y espero poder disfrutarlas cerca de El Mar… Siempre, cerca del Mar, porque yo nací en el Mediterráneo, y aunque no siempre sea en este Mar tan querido por mi, siempre habrá otros Mares, del Norte, del Sur, del Este o del Oeste, donde ahogar mis penas, bañar mis y alegrías, desintoxicar, todos y cada uno de los poros de mi piel, y tonificar mi corazón para que lata con fuerza de nuevo, ya que, a estas alturas del año, los propósitos que me hice con las 12 uvas, están resultando muy duros, y me encuentro un tanto exhausta y cansada, y todavía me queda uno por cumplir.
Así que, como diría mi queridísimo grelinno, Plus, Plis, Plas... En septiembre más! O como os diría yo, queridos TODOS que me leéis, con esto y un bizcocho… hasta Septiembre, día 8.
See You, feliz verano a TODOS y más felices aún, si cabe, vacaciones.
Así es como estaba el lunes… Catatónica perdía.
Desde el Miércoles pasado, día del SabiSerratazo, hasta el Domingo, a las 24h, en que pude sentar mis posaderas primero, y recostarme después, sobre el colchón, (de Látex, eso sí), Ya que lo cambié por problemas de espalda y desde entonces, mi cama se ha convertido en mi rincón preferido)… ¡NO HE PARADO!
Estoy preocupada por mis “Tetas Nuevas”, Siguen jodiendo, (perdón pero es que es así, jodiendo, nada de tonterías), pero claro, la culpa, supongo yo que no es de ellas, sino mía, ya que solo fui capaz de hacer 15 días, de los 30 que me dijeron, de reposo y nada de esfuerzos, (ni siquiera conducir), y claro, el que conozca a la marivip, sabe que 15 días, ya es un Record Guinnees para mi.
Pues bien, como os contaba, desde el día del SabiSerratazo en el puerto, (parece que el puerto y sus alrededores se han convertido en una especie de sitio de mi recreo), el Jueves descansé para retomarlo el Viernes con un finde que ha sido muy “Cerca del Mar… Porque yo nací en el Mediterráneo”, que cantaba Serrat la otra noche al alimón con Sabina.
Unos días antes del concierto, ya estuve cenando allí, en el puerto, ¿Dónde sino?, en el Restaurante Mar de Bambú que hay en el mismo edificio Veles y Vents, que os recomiendo si venís este verano por aquí, (si es que conseguís reservar mesa… claro), donde me tropecé de bruces, con La Thyssen, su hijo, su nuera y ¿su novio? Y de donde salían Los Douglas, (Michael y Catherine)… Siempre falla algún detalle… A veces, la vida… que te hacen dudar de si estás en casa o en Jolibú.
Ya puestos de ruta culinaria hotelera, (Algo así como salir con la guía Michelín bajo el brazo), al terminar propuse ir, en lugar de al sitio de siempre, Terraza de las Ánimas, en los Docks, (los antiguos almacenes portuarios) y que también os recomiendo si queréis tomar una copa con un mínimo de calidad, buen ambiente y música, mientras te da la brisita del mar en la cara), a la Terraza del Hotel Las Arenas a curiosear. Yo ya lo conocía, pero mis acompañantes no, y es un lugar exclusivo digno de ver, simplemente. Donde realmente te puedes tomar una copa con tranquilidad, reír, charlar con los amigos, y disfrutar de una buena y tranquila velada, si a nadie le sientan mal las ostras de la cena… claro. Siempre falla algún detalle…
Al salir, entre parón y parón, para que mí amigo “arrojara”, (como decía greli en uno de sus post prenatales), en la puerta, nos topamos con un Rolls Roice antiguo, color blanco roto, y una, que es muy curiosota, al ver la puerta abierta , pues como que se asoma a ver quien va dentro...Una novia muy niña y muy guapa, con el semblante del cansancio escrito en su cara, cosa que no me aportaba mucha información, hasta que al levantar la cabeza por encima del capó, veo otro semblante muy joven y muy guapo… El novio, pero esta vez, si que me aportó mucha información… David Albelda, que se disponía, junto a su ya mujer, a disfrutar, si es que aún quedaban fuerzas, ya que a juzgar por sus caras… pocas quedaban ya, de su noche de bodas en el hotel más romántico y lujoso, hoy por hoy, de toda La Ciudad de Valencia… Siempre falla algún detalle… Me fui de allí, intentando acordarme de mi noche de bodas… Solo recuerdo que la gente no se marchaba nunca, mientras yo no veía la hora de acostarme para… ¡DORMIIIIIRRRR!). Total, que llegué a casa a las 4,30 de la madrugada.
El Sábado, después de comer, ya que fui incapaz de levantarme antes de la una del medio día, cargué trastos y más trastos en el coche… que si la ropa lavada y limpia para guardar, que si aspiradora, que si bañadores, que si ropa para los niños, que si para mi, que si la bici, que si un pito, que si una pelota, que si el libro de lectura,(del que ya os hablaré porque promete), que si maletín de música, que si cámara de fotos nueva, (sí, ya me la he comprado), que si Vacaciones en Roma, que si Encuentro en París, que si Kisicosas para mi nuevo rincón ONOPIÚ… Total, que no se como, pero llegué al desastroso adosado con jardín y piscina comunitaria, (que es como si fuera privada porque soy la única con acceso directo, jejeje…), y en obras, lleno de polvo y escombros por todas partes… ¡¡DIOS, SI LO SE NO VENGO!! Siempre falla algún detalle…
Después de lo bueno… "Ahora tienes los huesos con alcohol y sin besos para pocos excesos…" porque no se puede estar todos los días de hotel en hotel degustando y saboreando… Así que, cena fría y ligera (Atún, espárragos con mayonesa, quesos variados, Burgos con mermelada de frambuesas), y arreando… que es gerundio. Lavar y lavar, aspirar y aspirar, fregar por aquí y por allá, tirar y tirar, guardar, colocar… y así, desde el Sábado por la tarde hasta el Domingo por la noche, con media horita de playa, unos macarrones en la Pizzería y un helado de chocolate, que me supo a gloria bendita.
Ni que decir tiene que, nada de lectura, ni de pelis, ni de fotos… ná de ná. Siempre falla algún detalle…
Eso sí, tuve tiempo de abrir un Cd, que gurdaba con precinto y todo, desde ni se sabe los meses, y que ha sido un agradable reencuentro para mi… Cuando escuché la letra de la primera canción, parecía que el destino, de nuevo, me hacía un guiño, ya que había permanecido sin abrir todo este tiempo porque así debía ser. Ahora había llegado el momento de abrirlo y escucharlo sin ponerme a llorar como una Magdalena. Manuel Quijano y sus “Vidas y Venidas” (este chico, siempre da en el clavo… bueno, en mis clavos) y me resulta curiosa la afinidad de este título, con el titulo de otra canción de Sabina, (y ambos, a su vez conmigo), “La magdalena”, que solo tienen en común, el que hablan de una mujer llamada Magdalena, pero ambas... con un corazón roto.
Después de recoger y vuelta a cargar, trastos y más trastos… a casa, montada en mi superbólido, escuchando a mi más que admirado, (Mucho más que Joaquín Sabina. Algún día os hablaré de esto…) Manuel Quijano, cantarme eso de… “Dejate de decir que no quieres vivir, que le quieres a el pero el, no te quiere a ti, y hazme caso… Que no, no, no, no, no… No vale la pena, llorar como una Magda, Magdalena. Por culpa de ese hombre culpable, seguro que no va a valer la pena. Todos son iguales, prometen hacer ramos los rosales. Ellos nunca salen, pero siempre tienen cenas quincenales. No hay ni uno solo, ni uno solo, solo… que no falle. Si no es por una cosa, es por otra pero siempre falla algún detalle…” (Este momento, me ha recordado aquel post de grelinno, que me descubrió aquella canción de BeBe, que por aquel entonces, me venía como anillo al dedo, "Ella")
Cuando llegué, no podía salir del coche, las piernas no me iban, las tetas me dolían, me tiraban, me ardían, y mi espalda se negaba a mantenerme erguida… buffff, lo que me queda todavía hasta que vuelva a tener la casita de la playa como una tacita… pero eso sí, ¡¡Esta quedando de puta madre!! Preparada para recibir a todos cuantos quieran venir, eso si, yo pongo el sitio, pero vosotros ponéis el whisky, ¿eh?, porque cuandoo esté a punto, las parrandas van a ser muchas y variadas, o eso espero, porque... Si no es por una cosa, es por otra pero… siempre falla algún detalle…
Hacia las 8 de la tarde, llegamos al recinto de la America´s Cup, tras pasar varios controles de policía, en coche y hasta la mismísima puerta del concierto, ¿no digais que la Marivip no tiene clase?... no se puede pedir más.
Nos bajamos, y nos enfilamos, (Mi amiga por Serrat y yo por Sabina), directas hacia la Puerta Sur. Para ser la hora que era, no había demasiada cola, la verdad, unos 100mts, pero era una única fila, cosa que me llamó la atención. Mogollón de chalecos fluorescentes y un par de seguratas de esos del pinganillo que ya te ven venir desde lejos, (como si te leyesen el pensamiento), pero como he tenido el mejor de los maestros, (esta va por ti, Oscar), y morro no me falta, allá que me salto toda la cola, con todas las miradas clavadas en nosotras, y le suelto una perorata a uno de los seguratas. El tipo me dice que no me pueden ayudar. Pues nada, no pasa nada, le doy las gracias y me marcho directa a lo que yo suponía que era la parte de Back Stage, ¿Cómo en Málaga, te acuerdas?, (Mi experiencia en la producción de algún que otro concierto, de algo me tenía que valer, ¿No?). Cruzando por la parte alta del fondo de las gradas, me acerco para otear el horizonte a través de las vallas, el escenario, la explanada, las gradas… Inmediatamente me echan de allí otros seguratas, pero yo, ya me había hecho un plano de situación y ya sabía a donde tenía que ir. Sigo cruzando y llego hasta la Puerta Norte, donde había dos o tres colas, pero muy pequeñas, y de nuevo, el segurata que me estaba esperando viéndome venir (¿lo llevaré escrito en la frente?). Hago lo mismo, lo intento de nuevo, y esta vez, parece que se lo piensan. Al final, tras un poco de cháchara, hace una llamada por el pinganillo y me indica por donde puedo intentarlo mejor, así que me dirijo hacia el Back Stage, y de nuevo una valla verde enorme, y esta vez estaba custodiada por un segurata tipo gorila, (o Chico Martinni, como gusten sus excelencias), vestido de negro y con gafas oscuras.
Miro por aquí, y un chaleco amarillo, por allá, un gorila, se abre la valla, y gente saliendo y entrando con las acreditaciones, el gorila que no me quita ojo… Al final, me decido, me voy de frente al gorila, y con tono grave y muy segura, le doy un sobre en mano sin darle más opción que cogerlo, con un nombre escrito, y unas instrucciones. El tío se queda así como descolocao y en ese mismo instante, lo avisan, abre la valla, (el tío sin soltar el sobre), y por detrás de mi, aparece el coche que lleva a Sabina dentro.
Sentado en el asiento delantero, con la ventanilla abierta, cabeza gacha, gafas oscuras, fumando y medio tapándose la cara con la mano, como si llegara de una noche de resaca… pues lo mismo. Unas niñas que habían allí, se acercan corriendo a hacerle fotos y a saludarlo, él ni se inmuta… yo tampoco, (yo no hago numeritos, y seguro que él lo agradece). Mientras tanto, yo, sin quitarle el ojo al gorila que lleva mi paquete en la mano. Entra el coche, baja Sabina y la gente que le acompaña, empiezan a cerrar la valla, me acerco al gorila y le digo que no me importa si se lo dan a el… de todas formas llegará donde tiene que llegar.
Nos quedamos allí esperando hasta las 9,30, mientras oíamos a los músicos ensayar, aparece una chica de seguridad con un listado en la mano. Me dice que allí no puedo hacer fotos, mantengo conversación con ella para que no me eche de allí, le pregunto al gorila varias veces, me asegura que ya han entregado el sobre y decido seguir esperando hasta que se pare la música, ese era mi tope. Mientras, ya se habían abierto las puertas y la gente estaba entrando. Si no obtenía respuesta después del ensayo, entraríamos en el recinto con las entradas y disfrutaríamos del concierto.
De repente, para la música, me asomo como puedo y veo bajar a Pancho Varona por un lateral del escenario con el sobre en la mano. Espero un poco más y suena mi móvil, una llamada con número privado... ¡Era Pancho!, indicándome por donde tenía que acercarme. Estaba claro que había leído mi nota. Salió con el sobre, y las dos fotos que llevaba dentro firmadas por el mismo, y por Sabina. Me saludó, nos besamos, intercambiamos unas palabras y me dio recuerdos para ti, Oscar. ¡¡¡Que grande eres, Pancho!!!... eres grande de verdad. El tío más tierno, sencillo y cercano, que me he tirado a la cara en este mundillo… De mil gracias, nada, querido, ¡Gracias a ti! ...de nuevo.
Ya nos vamos corriendo a la Puerta Norte, entramos sin colas, como Pedro por su casa. Faltaba menos de media hora y no había ni medio aforo lleno, (yo alucinaba), pero ya no podíamos colocarnos como a ti te gusta, Oscar, en primera fila para que El Maestro te escupa en la cara si le viniera en gana, jajaja… Empiezo a moverme por allí para controlar a la gente, el ambiente, identificar a los Sabineros y a los… ¿Serrateros?... Había gente de todas las edades y maneras, estaba lleno de Dieguitos y Mafaldas, Princesas, Penélopes y Lucías, parejitas que se amarraron al empezar el concierto y no se soltaron hasta que terminó, pijos y pasotas codo con codo, hasta gente que superaba la edad de estos dos Pajarracos, un cuervo y un buitre, (como ellos mismos se denominaron), que más tarde, estarían sobre el escenario.
El marco era incomparable. El anochecer con los mástiles de las velas, mezclándose con los hierros de las torres de luz y sonido, la brisa del mar dándote en la cara, gente sentada por el suelo, sobre el césped o en las gradas… y buscamos un sitio sobre el césped, un poco elevado y no demasiado lejos del escenario, desde donde se veía perfectamente el escenario.En 10 minutos, aquello se llenó de bote en bote, empezaba a ser difícil mantener la posición, ya era prácticamente de noche, se encienden las luces y entonces… pasó algo que no se si estaba, o no, premeditado, pero un velero enorme que estaba pegado al recinto, comenzó a navegar por la bocana y empezó a pitar con su bocina como si fuera la señal de que aquello iba a comenzar ¡YA!, y la gente le respondió con aplausos. Por un momento pensé que iba a ver un concierto de Gira Ultramarina.
No se si voy a ser capaz de describir como fue el concierto, un concierto arriesgado, muy arriesgado, os lo puedo asegurar. Las dos caras de una misma moneda, pero tan distintas a la vez. Quizás por eso vi a los músicos de Sabina como nunca los había visto, sentaditos y formalitos, vestidos de negro y en formación, sin moverse de sus asientos.
Pancho, que todos sabéis como se lo monta en los conciertos, solo lo vi reírse y levantarse en un par de ocasiones, estaba más serio de lo normal, pero diré algo que es muy representativo de lo que allí pudimos ver. Tras hacer su entrada cantando que hoy puede ser un buen día y recomendando al personal que ocupen su localidad, Sabina le dio el pie a Serrat diciendo algo así como: “Aquí les dejo con este Abel en ausencia de Caín, pero me llevo el bombín… porque es de mi propiedad”.
A partir de ese momento, todo fue como estar en el patio del recreo de un colegio, con dos niños grandes subidos en un escenario, pasándoselo en grande, diciéndose de todo, (ahora que la profe no nos oye)… que si pajarracos, que si yo soy el cuervo, que si yo soy el buitre... que si yo soy el “Ninot Indultat”, que si tu has sido muy “Follera mayor”… que si ahora tu cantas en catalán, que si no, que yo les canto en valenciano… que si yo te monto un cuadro flamenco y tu me tocas las palmas, yo te canto paraules de amor…. que si tu me bailas el rock del pirata cojo yo te canto Penélope… y así, haciendo las delicias de los 3.000 niños más que había en ese recreo.
Un verdadero Poema fue, ver a Joaquín cantando, a la limón con Joan Manuel. en Catalán. Vamos, que si eso del amor de derretirse, como que no le va mucho al Maestro, ¿Cómo demonios se interpreta un tema que ni lo sientes ni lo entiendes?… diciendo barbaridades sin saberlo, ¡claro!, pero que arrancaban la risa del respetable cada vez que el Maestro lo intentaba. Había que ver le la carita del Maestro, mientras Serrat cantaba como si se acabara de enamorar. Yo creo que Sabina estaba pensando eso de… “¿que coño estoy diciendo?, y ahora, ¿que cara tengo que poner?, ¡si lo sé… no vengo!”.
Todo el concierto fue, como si Sabina y Serrat, tuvieran licencia para matar, es decir, para hacer y decir, cuantas paridas les vinieran en gana, cosa que así fue, como si hubieran vuelto a la niñez. Cantaron juntos, a la limón, cantaron por separado, (mientras uno se pimpaba de vino, sentado en una mesa sobre el escenario, esperando para darle al otro la réplica), y cantaron revueltos, muy revueltos, tanto, que no soy capaz de recordar todos los temas que cantaron, ni quien cantó qué, ni como. Porque aquello era un gazpacho de canciones de uno en boca de otro, letras cambiadas con sorna e ironía, y con arreglos musicales tales, que era difícil adivinar que iban a cantar hasta que no empezaban la letra.
Pero además, pasaba algo muy extraño. Cantaba Sabina, como nunca lo he escuchado, con un timbre y una potencia de voz inusual en el, comiéndose a Serrat cuando cantaban a la limón, y el personal se revolucionaba un poquito, empezaban a cantar, se animaban, aun a pesar de que no sabían muy bien como seguir el tono por lo diferente que parecía, y cuando Sabina, con tres canciones, había levantado las ganas de moverse y desgallitarse, salía Serrat y aquello se convertía en una balsa de aceite. Parecía que los hipnotizaba, y no es porque Serrat no le pusiera ganas, que las puso y muchas, se dejó el alma en el concierto, os lo aseguro, sino, porque, según mi amiga, el publico de Serrat no canta… ¡Hay que joderse!
Aquello era como una montaña rusa de emociones que no terminaba de arrancar, hasta el punto, que a mitad del concierto, más o menos, Serrat con su diplomacia característica, espetó al público, por boca de Sabina, (estoy más que segura), diciendo muchas cosas que se resumen, en lo que Sabina hubiera dicho de la siguiente manera… ¡Estáis muertos y acabados! Jajaja… La gente empezó a jalear y parece que pilló la indirecta, y a partir de ahí y hasta el final, la cosa fue increchendo terminando con un fin de fiesta que te deja un regusto amargo y ganas de más. Tengo que volver a verlos, y aunque para los puros sabineros, se que os resultará extraño… No podéis perderos la ocasión de ver a un Sabina muy crecido. ¡Chapeau por el Maestro!
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Hoy, a las 22h, estaré, si Dios quiere y el mundo no lo remedia, en el Ac Park en la sede de la 32 America´s Cup, sumida en medio de una marabunta ansiosa por ver y escuchar, a Sabina y a Serrat, o Viceversa, o como el enrollao de Panchito dice, dispuesta a disfrutar del Sabiserratazo que espero sea, este concierto de la gira “Dos pájaros de un tiro” que no ha hecho más que empezar. Así que, allá que me voy esta noche, a navegar entre la marabumta, cual Alinghi en la 32 America´s Cup.
Aunque soy una incondicional de El Maestro, (Pongamos que hablo de Joaquín), como todos le llaman y que para mi , también lo es, (maestro en lecciones de la asignatura: La Vida), por lo que no me canso de escucharle cantando Y sin embargo, No hago otra cosa que pensar en ti, Peces de ciudad, Noche de boda, 19 días y 500 noches, Contigo, Que se llama soledad, Ruido, (perdóneme el respetable, si Princesa es una canción que prefiero no escuchar, y no me sobran los motivos, no lo duden ni por un momento, hay mucha falsa princesa por ahí suelta que todavía no sabe lo que eso significa), pues no puedo olvidar, que una parte muy importante de mi vida, estuvo marcada por Mi Primo el Nano, osease, Serrat, que es lo mismo, que lo mismo me da… , ya que me casé con un hombre 11 años mayor que yo, que adornó toda su adolescencia, y posteriormente, todo nuestro “noviazgo” (si es que a aquello, se le puede llamar así) con las canciones del mismo, y que me cantaba al oído, conduciendo, en la ducha o siempre que le venía en gana, simplemente porque sentía el impulso.
Por tanto, si bien se que voy a disfrutar como una guarra en un charco, escuchando a Sabina, también se que disfrutaré, y me pondré melancólica, escuchando a Serrat, Mediterráneo, Penélope o Lucía, Para la libertad… pero, habrá un momento, al que le temo, y al mismo tiempo espero, en que no podré aguantarme y segura estoy, que con el primer acorde, lloraré y lloraré… y a moco tendido me desparramaré. Y curiosamente, no será un momentazo Sabina, sino un momentazo Serrat… Cuando cante, y yo pueda escucharlo por primera vez de viva voz… Aquellas pequeñas cosas.
Ni Piedras rodando, ni cantos rodados ni vagabundos, (Rolling Stones que dirían grelinno y sus sajones, ni ná de ná...) Se con certeza que… Hoy puede ser un gran día… Ocupen sus localidades, y a la vuelta, queridos TODOS que me leéis, La Maria de las Vipes, os lo relatará al más puro estilo Marivip.
NOTA: Mi objetivo, además de dsifrutar del concierto, es poder saludar a Pancho Varona, a Jaime Asúa, a Sabina y a Serrat… Como en aquel concierto de Málaga, que dentro de 3 días hará un año ya, en que pude ver “El baul de Sabina” (mucho mejor que el de la Piquer… ¡Donde va a parar! ) gracias a Panchito, y que tan bien me vino, porque fue como un soplo de aire fresco para aquel momento tan nefasto que yo estaba pasando. No hay más que ver mi cara... ¡Madre mía como he cambiado desde entonces!... ¡Pero que reguapa estoy ahora, Dios!... Aunque mucho me temo que esta vez, no lo conseguiré.
NOTA II: Sabinamen… te voy a echar muchísimo en falta… ¡Que tontería!... Si tu ya lo sabes.

Al día siguiente de la noche de San Juan, volvimos a la misma playita en que habíamos estado, para dar buena cuenta de una paellita junto al mar con los mismos amigos con los que habíamos pasado la noche. Entre otras cosas, como siempre, acabamos hablando de lo único, lo que convierte las conversaciones en verdaderamente interesantes, divertidas e infinitas, de Sexo… En cierto momento de la conversación, la otra pareja nos cuenta, entre asombro, risas, y con algo de vergüenza ajena, una confesión que una amiga con un novio 20 años más joven que ella, les había hecho… “Es un crio, pero me encanta como me hace el caballito”… (¿lo ves, Joao… ?Los secretos siempre están en peligro una vez han salido de ti, antes o después dejan de serlo).
Cuando nos explicaron que quería decir aquello de “el Caballito” yo no entendía que les hacía tanta gracia, ¿Qué pasa? una pareja de guapos tan progre y moderna… Que se las dan de mantener buen sexo después de 4 años de intercambios sexuales, ¿y no entendían que a una mujer, con cierta experiencia ya en la vida, le encantara que su novio le hiciera “el Caballito”? (como ella fiSnamente denominaba a lo que se podría llamar a una variación equina de dar por culo…)
¡Yo Flipaba en colores! Mientras pensaba… “Estos a su edad… y todavía no se enteran de la película”. ¡Apañao está el mundo!
Por supuesto, callé mis autenticos pensamientos, mi opinión al respecto y mi experiencia en ese terreno, había alguien allí, a quien le podía doler saber ciertas cosas de mi, y me fui a casa con la sensación, cada día más fuerte en mi, de que efectivamente soy un bicho raro entre tanta gente común. Pero el destino, parece que siempre se guarda un As en su manga para hacerme un giño, y cuando llegué a casa, al abrir el correo, me di cuenta de que no… Alguien me había mandado esto:
Llego al portal, baja a abrirme la puerta y subo. La casa impresionante, techos altos, todo supergrande, decorado... Nos sentamos en el sofá, empezamos a hablar, yo ahí manteniendo las distancias… Me gusta hacerlas esperar. La tía, enseguida empieza con que si apoyo una mano encima de tu pierna, que si estoy cansada…y se recuesta sobre mi. Me empieza a decir que tiene novio en Cuba, pero que están mal, que tal, que cual… Al final le digo que estoy cansado, que me voy a la cama a echar una siesta, ella dice que también. Vamos a la cama, (una cama grandísima, rodeada de cortinas, como las de las princesas). Nos tumbamos y me dice que ella ,para dormir, siempre se quita el sujetador, y va y se lo quita, pero por debajo del jersey… ¡Será zorra! Me quito yo la camiseta, me quedo en gallumbos y me tapo. Ella se queda en bragas y hace lo mismo, (se tapa). Yo ahí totalmente indiferente, jajaja… La tía ya no sabia que coño hacer, y me dice que, que cama tan grande, con lo que le gusta a ella siempre estar abrazada porque es latina, que en Cuba todos son muy cariñosos. Y yo pensando… pues si… a buen árbol te arrimas.
Entonces va y me dice... ¡Abrázame!, y se pone así de espaldas a mi, y cojo yo y la encajo por detrás y la abrazo haciendo la cucharita, y claro, ella notaria la tienda de campaña allí en su culo, y yo, al abrazarla, le empiezo a magrear las tetas… y así empezamos, nos destapamos y nos quedamos allí en pelota picada. Empezamos a meternos unos bocaos, ella tumbada y yo de rodillas, y ya me coge la polla y se la empieza a comer como si se le fuera la vida en ello. Yo mientras, mirando un corcho que había a lado de su cama y que tenia fotos del novio, (con el que estaba mal pero que le quería mucho… con el que hablaba todos los días, blablabla…), y yo, que estoy trastornado, lo se, pues no hay cosa que me ponga más, que follarme a una tía casada o con novio, mientras miro una foto de ellos dos agarraditos, al tiempo que la veo gimiendo, pensando… eres tan puta como todas… Le quieres mucho ¿no?, pero tú, aquí metiéndote la polla hasta a garganta y dando gemidos… ¡serás puta!
Bueno sigo... Entonces saca una caja de condones y le digo que me lo ponga mientras me agarro la polla, que eso me pone más, y me la empiezo a follar, tenia un pedazo coño que parecía… ahí me entraba hasta la mano si lo hubiera intentado... Bueno, pues me la empiezo a follar, la tía con los ojos idos y gimiendo.
Bueno pues ya se corrió, y que si para un lado y que si para el otro, y al final le digo… Bueno me voy a correr yo, entonces ella, a 4 patas, sacó la polla, me quitó el condón y me dice… ¡córrete en mi culo…!
Así que, se levanta y se va al baño a limpiarse mientras la veo andando con sus 2 lefazos pintando su melena negra.... "objetivo cumplido" ¿Algún pedido más?
Para mi gusto, aquí faltaron unos cuantos azotitos en el culo, y a pesar de la falta total y absoluta de tacto del personaje en cuestión, segura estoy de que ella… Estaba encantada de la vida.
NOTA: Acido, ¿No querías una de putas, drogas y rock&roll? Pues aquí tienes, y como no comentes este post… ¡Te mato!




















