El 31 de octubre al anochecer, Halloween entra en su apogeo. Una de las costumbres más arraigadas la noche de Halloween entre los niños (y mayores) es disfrazarse, llamar a las puertas y cuando el inocente visitado abre la puerta, lanzar el grito unánime ¡¡trick or treat, trick or treat...!! La tradición exige que el inquilino de la casa ceda a este terrible chantaje, regalando a los niños todo tipo de dulces y golosinas de Halloween, haciendo, pues, trato (treat) con ellos. De no obrar de esta manera, el vecino moroso se expone a las temibles travesuras (tricks) de los chiquillos disfrazados de esqueletos, zombies, vampiros, momias, brujas...
Pues bien, yo ya me he disfrazado, (hoy no voy a llegar tarde) y ahora os digo, queridos TODOS que me leéis...¿ ¡TRICK or TREAT! ?
nota: Ya se que estoy de obras, pero no voy a contaros ahora en lo que me he metido, causa por la cual este liftting de ná, no avanza y tarda más de la cuenta... sería demasiado largo, por eso hoy os dejo esta chuche de halloween. Gracias a todos por vuestra paciencia.
Este blog está sufriendo un pequeñito, muy pequeño liftting, espero poder tenerlo solucionado enseguida.


Que tengáis un feliz fin de semana, queridos TODOS que me leéis, y aprovechad bien todos y cada uno de los momentos que el tiempo os pueda regalar.
Yo me marcharé junto al mar , con mis peques, aprovechando que por fin salió el sol.
Un beso en la mejilla, a TODOS y cada uno de vosotros que entréis en este rincón.
Hasta entonces, disfrutad de este Bolero.

Aunque yo no soy muy dada a estas cosas, porque para mi no existe el día de nada, sino simplemente el día a día que no es poco, entiendo que haya que concienciar de alguna manera a esta sociedad en la que vivimos, por lo que campañas como la de T5, DOCE MESES DOCE CAUSAS, no me desagradan en absoluto, porque son continuas y no de un solo día. Os preguntareis, queridos TODOS que me leéis, porqué hoy, si me implico de alguna manera en todo esto. Pues bien. Esta mañana llegó a mi correo un mail de una amiga de Málaga, (querida Raquel, no te olvido aunque lo parezca), y tras abrirlo y leer el asunto, directamente lo mandé a mi papelera sin abrir, (no tenía ganas de recordar), pero Ironías del destino, o de la vida o de… vaya usted a saber qué, ¡Oiga!, esta tarde, buscando un video me topé de morros, y sin poder evitarlo, con aquello que yo me había negado a ver y por tanto, a recordar.
Me he encontrado con un testimonio de dos personas conocidas por todos nosotros, y de las cuales, tuve el placer de conocer en persona, hace unos cuantos años en la elección de Miss España, donde ella formaba parte del jurado, a una de ellas. Así como la ocasión de poder escucharle contar de viva voz, lo que en aquel momento estaba viviendo. Me estoy refiriendo a Sandra Ibarra, que es a quien pude conocer, y Mari de Chambao. Por cierto su página es preciosa, muy vital…
Ya eran dos veces en un día, las que la vida llamaba a mi puerta pidiendo paso y diciéndome un “estoy aquí aunque tú no quieras”, y en esta ocasión no he podido evitar ver y escuchar, así como de nuevo, recordar. De Sandra, puedo decir que me impresionó la tenacidad y la resignación con que asumía su presente, y hoy en día, me alucina cada una de sus apariciones públicas, hablando de su lucha titánica contra el cáncer que la acecha desde hace muchos años ya, y contra el que lucha incansablemente y sin darle tregua alguna. Después de vencer dos veces el cáncer, Sandra Ibarra asegura tener ahora un gran proyecto de futuro: "Vivir la vida con mayúsculas"… O como ha hecho recientemente Luz Casal, que después de todo nos manda su mensaje Se feliz o, como hizo Miriam Suárez hasta el final de sus días.
Y es que, escuchándolas hablar, se remueven dentro de mí todos los fantasmas que tanto me cuesta tener callados e hibernado, y hoy de nuevo he vuelto 14 años atrás, cuando yo era simplemente una madre primeriza recién estrenada, a la que, como dice Mari de Chambao, la vida le soltó un guantazo en toda la cara. Hoy he recordado a todas las personas que, de una forma u otra, han tenido que ver conmigo y con esta enfermedad. Amigos del alma unos, y no tan amigos otros, que pasaron por algo parecido o que están pasando.
Y es que, el otro día sin ir más lejos, decía migrelinno del alma querido, una frase que hoy se ha repetido a si misma Mari… Total, todos nos vamos a morir… pero os aseguro, en primera persona, que cuando alguien te dice que la posibilidad existe y está ahí, esperando a que tú te rindas… ¡Es muy jodido! Pero no se muy bien como, ni de que manera, la naturaleza humana se revela por instinto, y lucha y lucha, hasta ganar más y más batallas cada día que pasa. Solo hay que encontrar la manera de hacerlo. De eso trata este testimonio que os recomiendo escuchéis, (sobre todo, si eres mujer), y todos los testimonios que como Sandra y Mari hoy, otras personas nos han dejado para que aprendamos a luchar.
Sandra hace una pregunta muy directa, que no creo que se pueda plantear nadie que no haya pasado por la experiencia. Yo, en primera persona, diría que, más que lo que me hubiera gustado escuchar, me hubiera gustado estar acompañada, es lo que más deseaba en aquel momento en que me sentí tan pequeña y desamparada. Y tú… ¿Qué te hubiera gustado escuchar de tu medico el día que te dijeron que tenias cáncer?

Amo a vé... Queridos TODOS que me leeís. Seguro que estais ttoos imaginandome con ttoo el cuerpo tattoo-ado, aspiradora en mano, con los pelos ttoo fachas, con delantal y sin bragas, y lo que es peor aun, con pantunflas por ttoo-a la casa. Que voy y que vengo, que vengo y que voy. Del Pc, (animal de confianza al que le cuento ttoo-as mis penas), a la cocina, (lugar donde entro si no hay más remedio, pero que cuando entro, dirijo mis mejores sinfonias culinarias para deleite de mis asombrados familiares más cercanos), de la cocina a la habitación, (antigua polvera… ¡Ah! Que tiempos aquellos en los que no hacía falta ni quitarle el polvo porque salía solo por las ventanas), de la habitación al waterrum, donde además de mear y otras cosas del culto al espíritu, (porque las chicas también mean, Señores… bueno hacemos PIIIIS), también le doy ttoo el culto al cuerpo que puedo, (¿No lo hace La Preysler? Pues una servidora no es menos, ¡Oigame usted!), y donde guardo el espejito mágico, ttoo joputa él donde los haya, porque ese si es sincero… ese no miente.
Y así… cantando por ttoo-a la casa como La más Grande, aquello de… "Mira mi brazo tatuado con este nombre de mujer. Es el recuerdo de un pasado que nunca más ha de volver. Ella me quiso y me ha olvidado. En cambio yo no la olvidé. Y para siempre iré marcado con este nombre de mujer"… (solo que yo en versión masculina, ¿No?) Más desquiciá que una vaca loca de esas, desgallitandome como Juana de Arco en plena batalla, o como Gloria Swanson en El crepúsculo de los dioses, o como la Ángela, (no la Channing, no, que esa ya se ha muerto)... la de Gh9, diciendole a los espejos eso de … “Solo quiero que me quieran, solo quiero que me quieran…” (que si esta no está ttoo-a pillá ya, así es como va a acabar como no la saquen pronto de ahí adentro…) ¡PUES NOOOOO!

Amo a vé, queridos TODOS que me leeis, que yo lo que quiero es hacerme un diminuto tatuaje en la base del cuello, la nuca, o the nape, (que dirian los sajones de mi grelinno del alma querido), que no es lo mismo que la valeriana Kneipp, (que aun me acuerdo de mis tiempos de boticaria), aunque fonéticamente suenen casi igual.
Vamos, que yo, lo que quiero, es hacerle un homenaje al encantador de serpientes que tuve el disgusto de conocer una vez, al que no quiero olvidar jamás, (vaya que tropiece dos veces con la misma piedra, o parecida, y no está el horno pa bollos), y como leí no hace mucho en un blog, del que copio y pego, (porquesque... ¡Se podrá decir más alto, pero no más claro!) Ahí va una frase de esas que se escriben con una aguja llena de tinta invisible bajo la piel…“Para poder aprender a tomar el control tienes antes que haberte permitido perderlo.”
Y yo, os juro que lo perdí bien perdío, vamos, tanto que casi me despeño acantilado abajo, pero hoy, por fin, puedo decir que estoy tomando las riendas de mi vida, pensamientos, actos u omisiones, (jejeje… se nota que fui más de 15 años a las monjitas, rezaba el angelus y tomaba la sagrada comunión, ¿eh?). Vamos, que tengo de nuevo el control, como La Bruja Lola, ¡Contró! ¡Contró!... y me voy a hacer un minitatuaje, pa no tener que pasarme el dia poniendole velas negras al mameluco del encantador de serpientes ¡¡¡Aleeeee!!! ¿Tatoo claro?

Hoy, queridos TODOS que me leéis, pensaba colgar un post a colación de mi futuro tatuaje y los comentarios y emails que ha suscitado el susodicho post. Pero Queridos… La actualidad manda, y desde aquí, quiero mandar mi guiño particular, mi abrazo, y más sincera felicitación, a este Venezolano enamorado de España, con nombre de Zar, que ayer fue galardonado finalista del Premio Planeta 2007, por su novela Villa Diamante, y que no es otro que mi admirado, pese a quien pese, Boris Rodolfo Izaguirre Lobo.
Querido Boris, a pesar de tu elegancia y del glamour inconmensurable, que solo tú sabes desplegar como nadie, desde que nos dejara Grace Kelly, tu idolatrada Grace, y de la que estás haciendo gala en estas últimas horas que se te han venido encima como un alud in eludible, te presento de esta guisa a modo de alegato.
Alegato contra todas esas criticas recibidas hacia tu, mal entendido por otros, sentido del humor histriónico e hilarante, así como tu particular visión del mundo y sus habitantes que tantas veces me hizo reír hasta llorar, sustituyendo así infinidad de diazepanes nocturnos y largas noches de insomnio, y así, poder demostrar que el hábito no hace al monje… sino lo que esconde, (añado yo).
Y bien sea, con los pantalones bajados, o con un Armani de última hornada, tu afilada pluma nunca ha pasado inadvertida. Pluma que hasta hoy, muchos habíamos agradecido con su justo reconocimiento, querido bailarín de las letras, (digno hijo de tus padres sin duda alguna), y que hoy, otros, los eruditos y entendidos, han corroborado y reconocido en su justa valía.

No seas tan humilde y no digas, que este galardón ha sido como entrar por la puerta grande de la literatura en España. No, querido, no… Unos cuantos libros, y sus múltiples ediciones, te avalan, y esto no ha sido sino la consagración de tu alternativa en ese genero literario que tan bien manejas llamado Novela. Hoy no has puesto una pica en Flandes, hoy, con tu Villa Diamante, has puesto tu pluma en el PLANETA. Segura estoy, que correrán ríos de tinta desde sus entrañas.
Ya dice el dicho, que es de bien nacido, ser agradecido, y hasta en este momento de gloria para ti, has sido agradecido con tu amigo y mentor Terenci Moix, otro diestro del genero novelesco español, y eso lo dice todo de ti. Segura estoy que Antonio Gala estará aplaudiéndote desde su sillón, bastón en mano, o por lo menos… debería.
En una ocasión, hace unos cuatro años, te conocí de cerca. Amable, caballeroso y tímido donde los haya. Me firmaste, tras una breve conversación, uno de tus libros lleno de recuerdos evocadores, como tú los llamas, y formulaste un deseo: Que me entregara al fetiche.
Pues bien, querido Boris, sigo sin entregarme al fetiche, aunque esta dedicatoria, en si misma, ya lo sea, pero a lo que realmente estoy entregada es a tus libros, por lo que espero poder leer pronto esa Villa Diamante que tantas satisfacciones te está dando.
Desde Valencia con cariño, este guiño, un fuerte aplauso y mis más sinceras felicitaciones.

Como os decía en mi último post, ando buscando nuevos vientos de los que nutrirme, pero además, es que últimamente también, estoy en uno de esos ciclos por los que, de tanto en tanto, suelo pasar. Ciclos, a los que soy adicta y sin los cuales no sería yo. Ciclos en los que siento una necesidad imperiosa de cambiar ciertas cosas de las que me rodean, (las reformas y yo somos como el jin y el jan), cambiar de aires, (no en vano soy trotamundos), sustituir a algunas de las personas de mi circulo más cercano, (cuando no me aportan ná), e incluso, y esta es una de las cosas que más me gusta hacer, cambiar algo de mi misma, a veces algo interno y a veces, y más comprometido para mi, por lo resbaladizo de las determinaciones que tomo, algo externo, (Como fueron mis tetas, por ejemplo)
Otra de las cosas que llevo mucho tiempo mascullando, es la de hacerme un tatuaje. Aunque parezca una incosciente impulsiva, que lo soy, muy propensa a la frivolidad o frivolité, y demás frivolidades varias, que diría mi grelinno del alma querido, con la edad, he aprendido a rumiar algunas decisiones, como aquellas que afectarán indefectiblemente, al resto de mi vida. Tardé 14 años en tomar la decisón de operar mi pecho, y ahora, ya llevaba unos cuatro años diciendo que me quería hacer un tatuaje. De hecho, en cada uno de los viajes que he hecho desde entonces, una de las primeras cosas que hacía al llegar, era tatuarme con henna y fotografiarlo para el recuerdo.
Un tatuaje, es una herida punzante en las capas profundas de tu piel que se llena con tinta. Suele estar ligado a un acontecimiento especial en la vida del tatuado, un símbolo de autoafirmación que le acompañará durante toda la vida. (Atención al dato, porque aquí está la clave de que por fin haya tomado mi decisión).
Como todos sabeis ya, Lo que antes era un signo que distinguía socialmente a las clases, se ha convertido en un Símbolo o un simple motivo decorativo, siendo hoy en día un verdadero producto de moda y, en principio, esa era mi idea. El tatuaje para mí, era algo externo con lo que dar un toque exótico a mi cuerpo, como el tatuaje egipcio, que estaba relacionado con el lado erótico, emocional y sensual de la vida.
Pero en la antigüedad, y según las diferentes culturas, tatuarse el cuerpo, también se usaba como método de intimidación para impresionar e infundir temor a los a los enemigos en el campo de batalla. También en ciertos momentos de la historia, se ha usado como castigo, por ejemplo, las personas acusadas de sacrilegio debían de ser tatuadas.
En japonés, la palabra usada para los diseños que son aplicados usando métodos tradicionales es "irezumi", tatuajes que cubren grandes áreas del cuerpo, como la totalidad de la espalda por ejemplo, y que dio lugar a los llamados “hombres ilustrados”. También fue utilizado por geishas y prostitutas, como elemento de seducción. Mientras que el término Inglés "tattoo" se usa para diseños de origen no japonés, y que a su vez proviene del término Samoano "tatau"
Pues bien, volviendo al principio, y teniendo en cuenta algunos de los usos que se le ha dado al tatuaje a través de la historia, y puesto que el paso del tiempo hace estragos en la memoria, lejos de hacer una frivolidad, o frivolié que diría mi grelinno del alma querido, he decidido hacerme una herida punzante en las capas profundas de mi piel que deje constancia de un acontecimiento especial de mi vida del que , lejos de querer olvidar, quiero que quede gravado para siempre en mi memoria, para que ni yo, ni nadie que se asome alguna vez por el estrecho canal de mi nuca, (base de mi conocimiento y de mi entendimiento), olvidemos lo que una vez pasó y que, debido a su naturaleza destructiva, jamás se debe repetir. Es decir, he decidido pasar a ser una “mujer ilustrada”, marcada por la vida, con un mensaje en su nuca donde otros puedan siempre leer lo que una vez le sucedió.
Mi diminuto Irezumi, ya que no pienso cubrir mi espalda ni nada que se le parezca, a falta de decidirme por el diseño, (muy discreto y colocado estrategicamente semiescondido), llevará escrita una leyenda, (el que sepa leer símbolos Kanji puede descifrar el lateral escrito por mi), que quedará por siempre… Written on Skin… My Skin.
Pues bien, en uno de sus últimos post, colgó una foto de doble lectura y que sacada de contexto tenía mucha gracia y me hizo recordar esas fotografías que me gusta tomar cuando viajo y que guardo pero que casi nunca suelen ver la luz.
Hoy, me uno a ella y siguiendo con el tema cartelería extraña, atípica o “graciosa”, como ella lo llama ,no sin razón, y animada por ella a hacerlo yo también, aquí os dejo 2, (aunque tengo unos cuantos más), que en su día tomé en R.Dominicana.



¡Buen finde a tod@s!

Antes de empezar con mi crónica de lo que para mi fueron las dos horas de la más dulce de las borracheras de mis últimos años, a base de autentico y genuino Sonido Quijano, quiero aclarar algo. Nunca he sido mitómana, ni nada que se le parezca. Admirar no es idolatrar, y para que yo idealice a alguien… Debería ser perfecto, y todos sabemos que la perfección no existe.
Pero sí he de decir, que soy extremada para casi todo, me gusta “Coleccionar Momentos”, y cuando algo me gusta, lo amo sin reservas, del mismo modo que cuando algo me disgusta, lo destierro sin miramientos. No hace muchos posts, os dije que algún día os contaría porque admiro a Manuel Quijano. Pues bien, un día, hace algunos cuantos años ya, exactamente 10, descubrí La Paradoja del Sonido Quijano y se instaló en mis tuétanos para nunca más salir de allí.
Con el tiempo, algunas de sus canciones marcaron mi vida, siendo un referente hacia algunas de las personas más importantes que por ella han pasado, (siempre hay alguien o algo, que encaja a la perfección en una canción Quijano…) Amigos, viajes, Caribe… Mi Caribe, Novios, Mi ex, Oscar, El Samurai,La Canalla, Mi Ángel de la guarda, incluso Grelinno y Joao… Todos estuvieron reflejados, y su presencia estuvo allí conmigo y por supuesto, Una misma.
Empecé a fijarme en la letra pequeña de sus discos. Quien componía, quien arreglaba, quien cantaba aquello que tan hondo calaba en mi, por lo sencillo, real, y tangible como la vida misma, del contenido de sus letras. Así descubrí a Manuel Quijano, y dicho sea de paso, y desde aquí mi homenaje para ellos, a Oscar y a Raúl Quijano. Un beso para vosotros también, estéis donde estéis. Más tarde descubriría que tenemos más cosas en común que unas simples letras.
Podéis imaginar ahora, lo que para mi supuso la noche del viernes pasado… Un repaso “Jondo” y profundo de mis sentimientos y experiencias más intimas, unido al placer de poder mirar de frente, a los ojos del Canalla y golfo, pero golfo comedido, (solo en apariencia… no os creáis nada), que para mí, es la autentica esencia en cuerpo y alma del Sonido Quijano. Mirar, y hacer el ridi, porque… ¡Os lo juro que lo hice! (pero no me voy a fustigar ahora por ello, ni voy a quedarme en bragas aquí, delante de vosotros, queridos TODOS que me leéis), esos enormes ojos amables, marrones casi negros, que destilan timidez y generosidad por los cuatro costados, del poeta que siempre consigue, remover mis entretelas y dar en mis clavos, me hizo sentirme como Superman mirando fijamente un trozo de Kryptonita. Creo que con esto… No hacen falta más comentarios.
Y dicho esto, querido Manuel… “Déjame que te diga te quiero, que te lea los cuentos, de princesas y besos, y besarte después…”
Tras un acelerado y frío encuentro antes del concierto, no por él, sino por el entorno que lo arropaba, léase producción del concierto y sus secuaces, (tanta seguridad y falta de intimidad, a mi juicio, era innecesaria), donde pude apreciar la gran calidad humana de este hombre, (descubrir que una no admira a un mindungui es reconfortante), y ver como se le iluminó la cara al recibir a una niña con una gran minusvalía, con los ojitos llenos de emoción y que hablaban por ella, o al joven fan que posteriormente estaría en primera línea de aforo, (con estas generaciones jóvenes… ¡Te queda mecha para largo, Quijano!), nos fuimos a disfrutar de la orgía de placer para los sentidos que es, escuchar el autentico y genuino Sonido Quijano. Tu ru ru rú… tu ru ru rú… Turururú, tururú, tururú…

Yo no se si la gente que allí se arremolinaba, era consciente de a quien iban a ver y escuchar cantar el mejor directo que yo he oído jamás en todo el repertorio de artistas y conciertos que he tenido el privilegio de poder ver y escuchar. Ninguna diferencia entre el disco y el directo, si a caso, su Sonido Quijano, fue más caliente, vibrante y cercano aun si cabe. Pero los señores de los Premios Grammys Americanos y Latinos, Ondas y los de La Academia de la Música, si lo saben.
Allí estaba él, subido al escenario con su Dolce Gabana de raso negro, camisa de puños duros con ojales para gemelos, corbata negra de raso como prolongación del sastre, y zapatos negros impolutos de punta afilada. ¡Para robarlos, Joao…! Para robarlos. Más peinado y formal que nunca, como un colegial en su primer día de cole, cosa que no duraría mucho, porque con las primeras notas que salieron de una de sus Fender, (tres que me diera yo cuenta entre foto y foto), comenzó la transformación Quijana. Al terminar, era lo más parecido al niño cuando vuelve del patio del recreo, es decir… Ni sombra de lo bien que lo había peinado y vestido su madre.

A parte de toda la vitalidad, simpatía y paciencia, (que le hizo falta y mucha, para levantar a ese publico escéptico, receloso o aletargado… no se muy bien que les pasaba), que un artista es capaz de derrochar, Manuel Quijano se dejó allí todo lo hay que dejarse y más, incluso las cuerdas vocales, os lo aseguro. Estuvo Poeta, romántico, seductor, golfo, canalla, vividor, arrepentido, irónico, cachondo, travieso y agradecido. Para terminar con la voz un poco más quebrada de tanto como le gritó a La Lola, Loooooola… a su Lola.
Tras varios capotazos y verónicas, dignas del mejor de los toreros, se metió al público en el bolsillo, arrancándolo de su letargo y haciéndolo vibrar, saltar y cantar al son de sus guitarras, bajos, teclados, timbas y metales, que lo seguían por inercia… Turu ru rú… turu ru rú… Turururú, tururú, tururú… Mientras, dirigía al publico, batuta en mano, (la púa de su guitarra), o se ponía a modelar su música a su antojo con sus manos… ¡Qué manos! Hasta el punto, de parecer estar tocando físicamente su propia música como se toca a una mujer
Y así discurrió el concierto, entre los temas más emblemáticos de los Quijano y los nuevos temas de este Vidas y Venidas, su primer álbum en solitario. Escuchar canciones Quijanas es como dejarte llevar de costa a costa, parándote en Cuba, Brasil, Jamaica, México… de la mano de alguien parecido a lo que seria una mezcla rara entre Sabina, Elvis, Marc Nopfler, Eric Clapton, Sting, Police, o vaya usted a saber ¡Oiga! Subida en una Harley Davidson tomando notas a cerca del amor y sus paradojas, mientras en tu cabeza, te montas tu película a lo Tarantino. Sencillamente… ¡Colosal!
Eso es lo que yo llamaría Quijano en estado puro, como las esencias. Aunque a este Quijano ,sería muy difícil meterlo en un frasquito pequeño. Primero porque es grande, tan grande como el amor al que canta, y segundo, porque no se está quieto ni aunque lo aten. Perdería todas sus propiedades, y por tanto, este Quijano, Manuel de nombre y Manolo para los amigos, es mejor dejarlo con el frasco de sus esencias destapado, para que volatilice todo el arte que no le cabe dentro, embriagándonos con recuerdos de su sabor hasta que no quede ni gota. Al menos yo, pienso vivir lo suficiente como para saborearlo todo.
Manuel, yo también puedo morirme tranquila, por que aunque yo no he cantado con Sabina ni contigo, si os he conocido un poquito y por todo esto… ““Déjame que te diga te quiero, que te lea los cuentos, de princesas y besos, y besarte después…”
Aquí os dejo unos enlaces por si queréis ver las fotos del concierto. Pinchando sobre el ábum.

Mis agradecimientos más sinceros a Mª Teresa Lloria y a Mª Angeles López
Quiero dedicar este post a alguien muy especial que está pasando un mal momento. Con todo mi amor espero que pronto yo ponga el té y tu la vainilla. Besos.



















