
Este verano, durante mi viaje a Ibiza, aprendí algo nuevo, y es que, ya dice el refrán que “El saber no ocupa lugar”. Un amigo me habló de La Leona Herida, y me cautivó tanto que quise saber más. Este relieve forma parte de un conjunto esculpido en el Palacio de Asurbanipal en Ninive. Los reyes de Asiria, eran aficionados a la cacería de leones, dado que el hecho de dar caza a estos animales agresivos y nobles, era considerado un deporte real. Los soberanos asirios capturaban estos animales y, en ciertos momentos, los soltaban para darles caza en sus jardines, en un entorno cerrado, haciendo de esta acción, un verdadero deporte. Les daban caza lanzándoles flechas y lanzas delante de numerosos espectadores. Representa la agonía del animal, que aún tiene fuerza en las garras delanteras e intenta ponerse en pie, arrastrándose, porque no puede mover los cuartos traseros.La leona se arrastra mientras los sacerdotes siguen disparando sus flechas envenenadas. No tienen siquiera la compasión necesaria para dejarla morir en paz.
Pues bien… este fragmento de fotografía que os he colgado, forma parte de una serie de fotografías, en las que mi amigo, intentaba representar ese relieve conmigo, cosa que no consiguió. Por supuesto que no voy a colgar aquí la fotografía entera, aunque se trate, de fotografías con un componente artístico maravilloso y que me gustaría compartir con vosotros, queridos TODOS que me leéis, (no es plan, que la Marivip se vaya despelotando por toda la blogosfera, siempre habrá retorcidos que le verían la parte sucia), pero me sirve como encabezado de una carta que hoy quiero colgar aquí, y que será el prólogo de una serie de cartas, anónimas, firmadas por el autor, o de cosecha propia.

Odiado Rey de su destrozada familia, porque al final, eso es lo que su majestad ha conseguido, desde que tuve que alejarme de su lado, por ser una Leona que huía de una muerte segura…
Se que me lee, porque nunca ha dejado de practicar el deporte de la caza del León. Nunca ha dejado de seguir el rastro de mi vida, urgando siempre que puede en mi intimidad. De intentar saber, de averiguar donde, como y quienes, entran y salen de mi guarida. Con quien me apareo o me dejo de aparear. Cuando salgo y cuando entro de ella. Porqué nuevos territorios, paseo mi belleza de animal salvaje, o que nuevos congeneres, forman parte de mi manada, alimentando así su ira hacia mi y su propio dolor.
Esta Leona amaestrada, que le entregó su juventud, los mejores años de su vida, que renunció a tener una vida propia, convirtiendome en la sombra que cuidó de su persona, que se preocupó cuando estaba enfermo, preocupado, cansado… Que parió, crió y cuidó a sus cachorros, que soportó la incertidumbre de la duda como una Espada de Damocles sobre su cabeza, aun a pesar de haberle sido fiel, como Desdemona a Otelo. Que soportó las vejaciones de la reina madre y de toda su corte, que lo siguió por desfiladeros y barrancos, que lloró y rió con su alteza real ahogandose en su propio llanto, que aguantó como una roca, las flechas y lanzas envenenadas que sus sacerdotes, le lanzaban de forma cruel y despiadada, para ganarse sus favores, como miserables Yagos al uso, que aguantó y se creyó, todo tipo de descalificaciones respecto a su propia alma, día tras día y año tras año, que se cansó de no haber sido valorada como ser único y excepcional en la vida de su alteza real, de no haber encontrado nunca un amante a la altura de una Leona, que se cansó y se aburrió, de ser su maestra en los menesteres del amor… Esta Leona que, aun habiendo huido ante la evidencia de una muerte segura, ha seguido protegiendolo desde la distancia, (su alteza real, bien lo sabe), merodeando, de vez en cuando, por palacio, para comprobar que su alteza sigue bien. Esta Leona, que aun a pesar de todo, ha seguido enalteciendo la persona de su alteza real como, el mejor Padre, el mejor Amigo y una gran Persona de gran corazón, tachandolo de Todo un Señor… Es hoy, Una Leona Herida.
Y esta Leona herida, ya no puede más con la agonía, y a pesar de haber caído muchas veces, a lo largo del camino que emprendió en su huida, aún tiene fuerza en las garras delanteras. Está harta de dorarle la pildora para mantenerlo tranquilo, de aguantar sus vejaciones verbales, de consentir que me haga callar con la excusa, tan manida ya, por los hombres acomplejados y derrotados, de que estoy Histerica. Harta de ceder a sus instintos más bajos, a cambio de un poco de paz y bien estar para ella y sus cachorros. Hoy, alteza real, me ha declarado la guerra que, durante muchisimos meses ya, he tratado de evitar, poniendome yo misma, en evidencia delante de todo un pueblo, cuando ha sido necesario, y haciendo oidos sordos a los demas Leones de la manada, que decían que me equivocaba, pero hoy… Hoy, alteza real, le he recogido el guante, y si es preciso moriré en el campo de batalla, no le tengo miedo a la muerte, es más, a veces la deseo con todas mis fuerzas, ya lo he demostrado, por lo tanto, juego con ventaja, porque su alteza real siempre ha sido muy cobarde ante la vida y sí le tiene miedo a la muerte. De modo que, pienso arrastrarme aunque solo sea con las garras delanteras, ya que tantas lanzas y flechas envenenadas, y tantos años a su lado, han anulado por completo mis cuartos traseros, debido a la herida provocada, por las fechas hundidas en mi columna vertebral y en mi corazón. Pero lucharé intentando ponerme en pie, una y mil veces, hasta el final, mientras que este mundo este lleno de… ¡Falsos reyes sin trono!
Una Leona Herida.
Eres absolutamente fascinante Reina... un beso
con eso lo digo todo.. nada mas
Lau:De eso se trata, querida Lau. Si he de seguir viva, por lo menos luchando, sino... ¿que sentido tiene nada? Por cierto, si para ser autora de frases como estas has de sufrir la mitad de lo que yo he sufrido para provocarlas, casi mejor que sigas escribiendo en papel cuadriculado, te lo puedo asegurar. Un besote y gracias por estar ahí.
Azul: Ese es y ha sido mi problema, querida azul, haber parecido una mujer sensual, me ponga como me ponga, por eso mi amigo, no consiguió reproducir el relieve.
Mil millones de gracias por la información. Ten por seguro que voy a buscar ese álbum. Al leerte no he podido evitarlo y he vuelto a entrar en tu pagina, para escuchar esa música con la que te escribo ahora mismo. Un besote.
Me encanta la primer imagen, te ves muy sensual, y a mi gusto es una foto deliciosa. En cuanto a las heridas, son inevitables cuando alguien entrega más que cuerpos y emociones, da vida, pero esas heridas son las que nos dejan luego vivir de una forma intensa, sin miedos...
Un bikiño y gracias a ti por seguir siempre dando sin pedir nada. :)

P.D. La canción del blog, es de un pianista de jazz Herbie Hancock, la canción la cantan mi adorado Damien Rice y Lisa Hannigan, se llama Don´t Explain, es del año pasado seguro que lo encuentras vigente.
Como dice grelinho: "algún día me gustaría ser autora de frases como esas".
No te rinds nunca, Marivip, que aunque herida, sigues viva

























