
La última noche de insomnio obstinado que sufrí, la combatí, como ya es, más que arraigada costumbre en mi, viendo la TV intentando que Morfeo viniera a rescatarme de las REDES en las que me hallaba inmersa, escuchando las teorías de Eduardo Punset y otros, sobre la influencia de la TV y otros medios de comunicación audiovisual en la mente de los jóvenes. Es decir, en nuestras vidas y en nuestro comportamiento futuro, (Ya que TODOS hemos sido jóvenes alguna vez, o ¿No?)
… “Neurocientíficos destacan ahora la educación a edad muy temprana como uno de los principales factores que más inciden en la conducta futura.”
Pues bien, como os decía ayer, queridos TODOS que me leéis, estoy en proceso de recuperación de mi propia vida, un poco desesperada, eso es cierto, pero poco a poco voy retomando, lo que se podría llamar una vida normal para mí. El caso es que, ayer, necesitaba ir a un sitio, y pasaba kilos y kilos de tener que llamar a nadie para que me recogiera y me llevara y tal y tal… Que decía Jesús Gil, (que Dios lo tenga en su gloria ó… donde sea, pero que lo tenga porque si levantara la cabeza… Se volvería a morir, y no está Marbella como para ir derrochando en funerales), por lo que me armé de valor, y saltándome todas las normas que se han prescrito, entre ellas, no conducir antes del mes, (o al menos hasta que vuelva a mi próxima revisión), cogí las llaves de mi superbólido y me dirigí al garaje para intentar, en primer lugar, sacarlo de allí, (cosa que no resultó tan difícil después de todo), y en segundo lugar, intentar conducir sin cinturón de seguridad y sin que me pillaran.
¿Os imagináis a la Marivip intentando explicarle a un Guardia, (civil o urbano, eso que más da), que no llevo el cinturón puesto, porque me acabo de comprar una tetas nuevas? Jajajaja… es que solo de pensarlo, me entraba la risa tonta…“¿A ver como se lo demuestras?, Maria de las Vipses”,
Dale otra vez al play, que esto sin la banda sonora no es lo mismo ¡Coño! (¿se puede decir "coño" en este blog?... ¡Sí! claro... Pero que tontería, ¡Si es mio!)
Entonces fue cuando hice un gran descubrimiento. Por un momento me vi como Penélope Glamour, mujer piloto adelantada de la época, competidora acérrima de El Barón, y su Compact Pussycat de color rosa, con esa ingenuidad que le caracterizaba y esa desbordante imaginación para salir airosa siempre, de todas las situaciones comprometidas en las que se veía envuelta con Pierre Nodoyuna (en este caso sería el guardia urbano, por supuesto) y su secuaz, el fiel perro de risa contagiosa Patán en la serie de dibujos animados que me hacía babear, “Los autos Locos” o, posteriormente con el villano Garra Siniestra, (eh aquí al guardia civil), en “Los peligros de Penélope” .
Y fue, entonces cuando recordé a Punset, y entendí el porque soy como soy, ¿me entendéis? Porque sí… porque yo soy como Penélope Glamour. Porque, como diría Rick, ¡Anda que no tengo yo peligro ni ná! ya que, la Penélope de Serrat, cuando llegó a mi vida, esta ya estaba marcada por… Penélope Glamour y sus Impactos visuales… y por lo visto no soy la única. (No digamos ya, cuando llegó Pé, nuestra Pé, que se que TODOS estabais pensando en ella, ¡Jodios!)
http://www.20minutos.es/data/img/2006/12/19/542089_tn.jpg
Y sí, gracias, María de las Vipes (sí, sí, es más correctoe eso de Vipses, pero no sé, licencias literarias que s epermite uno, si tú puedes ir sin cinturón por tus tetas, yo te digo Vipes por cosas de la fonética), garcias por resucitar los autos locos.
¿Y cómo fue la conducción?
En cuanto al cinturón..no creo que te quitara puntos...eso quisieras, quitártelos ya (que digo yo)



















