«Con Perlora se está cocinando un bombazo especulativo»
«Si la iniciativa privada está interesada en Carreño, perfecto; a nosotros que nos dejen en paz»
Trabajador eventual de la Ciudad de Vacaciones de Perlora desde hace cinco años, Julio Antuña se muestra indignado y preocupado por la decisión del Gobierno del Principado de privatizar la gestión del complejo turístico. CC OO, sindicato del que es delegado, pide la dimisión de la Consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya.
-La Consejera hacía este anuncio mientras ustedes se manifestaban ante la Junta General del Principado.
-Nos enteramos por los medios, lo que da idea de la actitud de Ana Rosa Migoya, que anuncia actuaciones drásticas sin tener la deferencia de dirigirse previamente a los trabajadores.
-¿Qué cree que hay de verdad en la afirmación de que, a mayor ocupación en Perlora, mayor déficit?
-Ella reconoce que hay una demanda y ocupación importantes, y por ello el Principado no puede afrontar su gestión. La renuncia a gestionar el centro supone reconocer su incapacidad, por lo que pedimos su dimisión. En cuatro años se le han requerido diálogo y negociación más de diez veces, sin que se obtuviese repuesta alguna. Su concepto de diálogo social deja mucho que desear porque un Gobierno de izquierdas, como el de Asturias, no puede actuar contra lo público. La consejera de Cultura no ha tenido ni siquiera la dignidad de venir a conocer las instalaciones. La retamos a un debate público sobre las pérdidas de las que habla y sobre la forma merced a la que una Perlora pública sería viable.
-¿Qué propuestas tienen los sindicatos?
-Lo primero que hay que hacer es invertir, porque los presupuestos son ridículos e irrisorios. Las inversiones que se realizan sólo sirven para ir parcheando. De este modo, Perlora puede ser perfectamente viable en términos económicos, sin valorar otros beneficios sociales que genera. Además, no se ha valorado lo que supone para la economía de la comarca. ¿Cómo se puede entender que para otras instalaciones no haya problemas presupuestarios?
-La gestión que se ha realizado hasta ahora no ha sido la más efectiva.
-Estamos de acuerdo en eso. Sólo hay que fijarse en que en cuatro años no se ha realizado ninguna campaña publicitaria o promoción de la Ciudad de Vacaciones de Perlora. Pese a todo, se siguen batiendo récords de ocupación, lo que demuestra la vigencia del turismo social. Por cada petición que se acepta se rechazan cuatro.
-¿Ve algún interés oculto en este asunto?
-Creemos que se está cocinando un bombazo especulativo con los 360.000 metros cuadrados de Perlora. Nos han llegado rumores de que hay dos empresarios de Avilés que están manteniendo contactos con la Consejería. Si la iniciativa privada está interesada en Carreño, perfecto, pero hay más sitios. A nosotros que nos dejen en paz.
-¿Cuál ha sido la reacción de los trabajadores?
-De gran preocupación, sorpresa e incertidumbre, porque mucha gente es eventual y no quiere marchar de aquí. Se han visto muchas caras de tristeza y desengaño porque muchos llevan toda una vida trabajando aquí.
-¿Qué van a hacer el comité de empresa y su sindicato, Comisiones Obreras?

-El comité convocará una asamblea extraordinaria. Como sindicato, nos van a tener enfrente si continúan en esa línea. No lo vamos a poner fácil porque Perlora es patrimonio de todos los trabajadores y de los asturianos. Habrá movilizaciones para hacer frente a la deriva ideológica de una izquierda con planteamientos de derechas en los que prima lo económico.
CCOO afirma que Perlora es un "chollo" para la gestión privada
El sindicato critica la reducción de las inversiones llevadas a cabo por el Gobierno.
El secretario general de Comisiones Obreras de Asturias, Antonio Pino, calificó la privatización de la Ciudad de Vacaciones de Perlora planeada por el gobierno del Principado como un "chollo" para la gestión privada dado el auge que vive el sector turístico de la región.
Según explicó Pino, "estas instalaciones tenían en 2002 una valoración patrimonial superior a los doce millones de euros, y ahora será muy superior. Una ciudad de estas características debería ser un patrimonio e instrumento político muy importante en estos momentos" y manifestó su claro rechazo a este proceso por el que el gobierno del Principado mantendrá el suelo como público pero la gestión se adjudicará por concurso.
Pino, que realizó una rueda de prensa tras la reunión del secretariado de Comisiones Obreras en Perlora como muestra de su oposición a la privatización, acusó ayer al gobierno regional de ser el causante de la situación que hoy atraviesa la Ciudad de Vacaciones de Perlora por "dejar caer un servicio que es de todos los asturianos para privatizarlo".
El secretario denunció la "caída brutal" de las inversiones realizadas en estas instalaciones por parte del Principado desde el año 2002 cuando se destinaron 718.000 euros hasta el 2005 que se han presupuestado 100.000 euros rechazando así las razones aludidas por el gobierno para esta privatización por falta de viabilidad económica o un fallo en el modelo de gestión. En este sentido Comisiones Obreras defiende que se haga un esfuerzo de inversión como los que se están haciendo en otros ámbitos, que "no están mal", dice Pino, "pero que son menos importantes" y citó como ejemplo a la futura televisión autonómica.
PROPUESTA La propuesta de CCOO es buscar una diversificación de los contenidos de la ciudad para mejorar la viabilidad económica como podría ser la ubicación a estas instalaciones de la Dirección de Turismo y realizar una apuesta por "el carácter público del servicio y la implementación de otros servicios que puedan potenciar Perlora".
PERLORA EN LUCHA
El comité de empresa de la Ciudad de Vacaciones de Perlora retomó las movilizaciones contra la privatización de la gestión acudiendo a la comida que cada año organiza la Consejería de Cultura para los trabajadores con camisetas de protesta y una concentración silenciosa negándose a participar en el acto. La consejera Ana Rosa Migoya no apareció a pesar de que estaba programada su presencia en el encuentro.
En torno a 45 trabajadores se presentaron en el restaurante del Hotel Reconquista donde se organizó la comida anual de los trabajadores de la consejería de Cultura con camisetas en las que decían "Ni gestión mixta, ni privada. Perlora Pública" y se concentraron en el interior en silencio a la espera de la llegada de la consejera intentando forzar así que se abriera una mesa de diálogo con los trabajadores y que Migoya se pronunciara, según declaró Julio Antuña, presidente del comité de empresa.
Ante la no comparecencia de la consejera, los trabajadores criticaron que "el gobierno no se digne a dialogar ni con sus propios trabajadores" y que "haya dinero para farturas pero no para cosas importantes". El comité de empresa cree que la razón por la que la consejera no acudió fue este acto reivindicativo y manifestaron su intención de continuar con las movilizaciones.
En torno a 45 trabajadores se presentaron en el restaurante del Hotel Reconquista donde se organizó la comida anual de los trabajadores de la consejería de Cultura con camisetas en las que decían "Ni gestión mixta, ni privada. Perlora Pública" y se concentraron en el interior en silencio a la espera de la llegada de la consejera intentando forzar así que se abriera una mesa de diálogo con los trabajadores y que Migoya se pronunciara, según declaró Julio Antuña, presidente del comité de empresa.
Ante la no comparecencia de la consejera, los trabajadores criticaron que "el gobierno no se digne a dialogar ni con sus propios trabajadores" y que "haya dinero para farturas pero no para cosas importantes". El comité de empresa cree que la razón por la que la consejera no acudió fue este acto reivindicativo y manifestaron su intención de continuar con las movilizaciones.
Los trabajadores de la Ciudad de Vacaciones trasladan sus protestas a Oviedo
Cuarenta y cinco trabajadores de la plantilla de la Ciudad de Vacaciones de Perlora se desplazף ayer a Oviedo para protestar contra los planes del Principado para privatizar la instalaciףn. Esta vez, aunque menos ruidosa que en anteriores movilizaciones en la capital, los empleados aprovecharon la invitaciףn anual que hace la Consejerםa de Cultura, Comunicaciףn Social y Turismo con motivo de las fiestas navideסas para escenificar sus protestas.
El lugar elegido fue el hotel de La Reconquista, donde se celebraba el almuerzo. Momentos antes de su inicio, los trabajadores, ataviados con camisetas y pancartas en contra de la gestiףn mixta o privada del centro, expresaron sus quejas por la falta de diבlogo existente.
Los manifestantes insistieron en la necesidad de fijar una entrevista con la consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, que tenםa anunciada su asistencia. La protesta, hizo que la consejera finalmente no acudiera, segתn explicaron los trabajadores de Perlora.
El portavoz del comitי de empresa, Julio Antuסa, insistiף en la indignaciףn que siente la plantilla «con un gobierno de izquierdas que para comilonas siempre tienen dinero».
En el escaso tiempo que durף la concentraciףn fueron muchos los asistentes que expresaron su apoyo a los empleados. «Estב en la mente de todos los empleados del Principado, ya que en cualquier momento pueden ser ellos los afectados, y de ahם, que hayan manifestado su respaldo», seסalף Antuסa.
El colectivo laboral mantiene su radical oposiciףn a cualquier soluciףn de futuro del centro turםstico que pase por una privatizaciףn, a la vez que defienden un modelo de gestiףn pתblica.
EN PERLORA SOCIALISMO ¿O BARBARIE?

CIERTAMENTE LAMENTABLE
BONITO CONCEPTO DEL DIALO SOCIAL, ENVIANDO LA GUARDIA CIVIL
Bonito concepto tiene el Gobierno Regional del llamado diálogo social.
En represión a la movilización de los trabajadores contra la intención de privatizar la Ciudad de Vacaciones de Perlora, han enviado a la guardia civil a los domicilios de alguno de los trabajadores de este complejo turístico.
No lograrán amedrentarnos, porque Perlora es Patrimonio de los trabajadores y seguiremos luchando por que siga siendo pública y social
Es bochornoso que a estas alturas de la historia El Principado no hable con los trabajadores diréctamente
En represión a la movilización de los trabajadores contra la intención de privatizar la Ciudad de Vacaciones de Perlora, han enviado a la guardia civil a los domicilios de alguno de los trabajadores de este complejo turístico.
No lograrán amedrentarnos, porque Perlora es Patrimonio de los trabajadores y seguiremos luchando por que siga siendo pública y social

Es bochornoso que a estas alturas de la historia El Principado no hable con los trabajadores diréctamente
Carreño autoriza al Principado el derribo de la residencia de verano de Perlora
El alcalde achaca la medida a motivos legales y de seguridad . IU rechaza la decisión y amenaza con «romper el pacto de estabilidad»
El edificio central, Jacobo Campuzano y la torre anexa de la Ciudad de Vacaciones de Perlora, tiene los días contados. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Carreño decidió, por mayoría, autorizar al Principado el derribo de estas dos instalaciones, al amparo de los informes técnicos y jurídicos emitidos que aconsejan su demolición. Un argumento que para el alcalde socialista, Ángel Riego, es lo «suficientemente contundentes». Según explicó, «se trata de una situación en la que bajo la responsabilidad de gobierno solo queda acatar la ley y especialmente cuando se trata de un asunto de máxima responsabilidad que asume el Ayuntamiento en un supuesto de que ocurra algún accidente.
La decisión de respaldar la solicitud del Principado para proceder a las demoliciones fue informada favorablemente por los servicios jurídicos y técnicos municipales. No obstante, durante el debate planteado en el seno de la junta, únicamente el representante de IU, Nicolás Ibáñez, se opuso a la medida, llegando a sugerir que su partido contraería la responsabilidad en materia de seguridad. Las reiteradas peticiones del edil de la coalición de izquierdas de retrasar el dictamen no lograron persuadir al resto de miembros que integran el órgano de gobierno, PSOE y URAS. El resto de grupos de la Corporación, PP, la UICA y Andecha Astur, no participan en la junta por propia voluntad.
El concejal de la Unión Renovadora de Asturias, Joaquín Rodríguez, que preside la Comisión de Urbanismo, se mostró de acuerdo con la medida de conceder la licencia de derribo «por una cuestión legal y de seguridad».
Graves consecuencias
Las consecuencias de esta decisión adoptada por la Junta de Gobierno sin lograr un consenso unánime, traerá graves consecuencias a la estabilidad del gobierno tripartito en Carreño. O al menos, esto es lo que se desprende de las encendidas manifestaciones vertidas por el secretario general de IU de Carreño, José Manuel Puente Pintos. Según adelantó, el 15 de este mes tendrá lugar una asamblea local para abordar la situación, además de someter a los militantes la posibilidad de romper el pacto de estabilidad de gobierno asumido por la coalición. De adoptar esta postura, el ejecutivo municipal quedaría en minoría con tan solo cinco concejales socialistas y uno de la URAS, de un total de 17 ediles que integran el Pleno.
El alcalde, Ángel Riego, consciente de la situación, reiteró «la responsabilidad que se tiene que contraer desde un cargo ante una situación de riesgo siempre al amparo de la legalidad». También explicó que, aunque debe ser la Alcaldía quien dictamine en asuntos relacionados con la concesión de licencias urbanísticas, dicha autorización fue delegada a la Junta de Gobierno, «por lo que no es una decisión personal mía»
Así las cosas, una vez más el gobierno municipal de Carreño se enfrenta a una crisis. A ello se suma la situación de los 89 trabajadores de la Ciudad de Vacaciones de Perlora, con un futuro cada vez más incierto.
En el fondo subyace la intención de privatizar las instalaciones que son patrimonio de todos los trabajadores con cuyas cuotas pagadas obligatoriamente al sindicato vertical en tiempos de franco fue construida.
El edificio central, Jacobo Campuzano y la torre anexa de la Ciudad de Vacaciones de Perlora, tiene los días contados. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Carreño decidió, por mayoría, autorizar al Principado el derribo de estas dos instalaciones, al amparo de los informes técnicos y jurídicos emitidos que aconsejan su demolición. Un argumento que para el alcalde socialista, Ángel Riego, es lo «suficientemente contundentes». Según explicó, «se trata de una situación en la que bajo la responsabilidad de gobierno solo queda acatar la ley y especialmente cuando se trata de un asunto de máxima responsabilidad que asume el Ayuntamiento en un supuesto de que ocurra algún accidente.
La decisión de respaldar la solicitud del Principado para proceder a las demoliciones fue informada favorablemente por los servicios jurídicos y técnicos municipales. No obstante, durante el debate planteado en el seno de la junta, únicamente el representante de IU, Nicolás Ibáñez, se opuso a la medida, llegando a sugerir que su partido contraería la responsabilidad en materia de seguridad. Las reiteradas peticiones del edil de la coalición de izquierdas de retrasar el dictamen no lograron persuadir al resto de miembros que integran el órgano de gobierno, PSOE y URAS. El resto de grupos de la Corporación, PP, la UICA y Andecha Astur, no participan en la junta por propia voluntad.
El concejal de la Unión Renovadora de Asturias, Joaquín Rodríguez, que preside la Comisión de Urbanismo, se mostró de acuerdo con la medida de conceder la licencia de derribo «por una cuestión legal y de seguridad».
Graves consecuencias
Las consecuencias de esta decisión adoptada por la Junta de Gobierno sin lograr un consenso unánime, traerá graves consecuencias a la estabilidad del gobierno tripartito en Carreño. O al menos, esto es lo que se desprende de las encendidas manifestaciones vertidas por el secretario general de IU de Carreño, José Manuel Puente Pintos. Según adelantó, el 15 de este mes tendrá lugar una asamblea local para abordar la situación, además de someter a los militantes la posibilidad de romper el pacto de estabilidad de gobierno asumido por la coalición. De adoptar esta postura, el ejecutivo municipal quedaría en minoría con tan solo cinco concejales socialistas y uno de la URAS, de un total de 17 ediles que integran el Pleno.
El alcalde, Ángel Riego, consciente de la situación, reiteró «la responsabilidad que se tiene que contraer desde un cargo ante una situación de riesgo siempre al amparo de la legalidad». También explicó que, aunque debe ser la Alcaldía quien dictamine en asuntos relacionados con la concesión de licencias urbanísticas, dicha autorización fue delegada a la Junta de Gobierno, «por lo que no es una decisión personal mía»
Así las cosas, una vez más el gobierno municipal de Carreño se enfrenta a una crisis. A ello se suma la situación de los 89 trabajadores de la Ciudad de Vacaciones de Perlora, con un futuro cada vez más incierto.
En el fondo subyace la intención de privatizar las instalaciones que son patrimonio de todos los trabajadores con cuyas cuotas pagadas obligatoriamente al sindicato vertical en tiempos de franco fue construida.
Perlora muere de éxito

El Principado pretende privatizar la Ciudad de Vacaciones, que bate cada año récords de visitantes y al tiempo genera más pérdidas a las arcas públicas
La Ciudad de Vacaciones de Perlora batirá de nuevo este año su récord de ocupación. Habrá recibido a más de 80.000 turistas, una cifra que podría calificarse de éxito. Pero es precisamente ese auge turístico el que está matando el actual modelo de gestión de un lugar de vacaciones construido hace medio siglo por el régimen franquista para que los «productores» de diferentes empresas disfrutaran de sus vacaciones.
La consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, anunció recientemente la necesidad de que la Ciudad de Vacaciones pasara a manos privadas ante la imposibilidad del Gobierno autonómico de asumir sus costes de mantenimiento. El Principado tiene un problema en Perlora: a mayor ocupación, mayor déficit. La paradoja se explica si se tiene en cuenta el precio de la oferta turística en la ciudad vacacional de Carreño: unos 30 euros por persona y día en régimen de pensión completa y con el añadido de la posibilidad de disfrutar de dos playas, Carranques y Huelgues, un minigolf, un parque infantil, etcétera; un total de 360.000 metros cuadrados de terreno.
Al incremento anual del déficit hay que sumar la falta de inversiones en el complejo vacacional, algo denunciado por los sindicatos, que han visto cómo se ha ido reduciendo el presupuesto a lo largo de los últimos años hasta establecerse en 100.000 euros anuales para la compra de maquinaria y mobiliario, entre otros.
La ciudad vacacional de Perlora preocupa al Principado, pero también al Ayuntamiento de Carreño: es uno de los motores del sector turístico en el concejo.
A lo largo de toda su existencia, 51 años, la Ciudad de Vacaciones de Perlora ha colgado el cartel de «completo» todos los veranos. En 1954 se iniciaron las obras para la construcción de un centro de vacaciones para los trabajadores y sus familias, que podían disfrutar de quince días de descanso sin ningún tipo de carga económica. La mayoría de los trescientos chalés estaba en manos de grandes empresas asturianas y nacionales -bancos, ayuntamientos y fundaciones- que recompensaban las duras jornadas de trabajo con unas vacaciones «pagadas». Tras la llegada de la democracia, en 1988 esos chalés pasaron a manos del Ministerio de Trabajo, y posteriormente su propiedad fue transferida al Principado de Asturias.
La historia de la Ciudad de Vacaciones de Perlora cambia hace tres años, cuando varios informes del Principado de Asturias determinan que el edificio de la residencia, buque insignia de todo el complejo, que ofrecía 180 plazas, está afectado por aluminosis. La arena empleada para su construcción y la mala calidad del hierro utilizado en su estructura hacen que sea un lugar poco fiable y con riesgo de derrumbe. La decisión de cerrarlo es inmediata, con lo que desaparecen numerosas plazas y las oficinas y demás órganos administrativos se trasladan a distintos chalés.
Poco después se desveló que el comedor Asturias padecía los mismos problemas. Por ello se construyó uno nuevo, provisional, junto al parque infantil, que por el momento continúa activo.
Fue en esa época cuando comenzaron a surgir los rumores acerca del nuevo rumbo que podría tomar la Ciudad de Vacaciones. La Consejería de Industria y Turismo, con el carreñense Jesús Urrutia al frente, sopesó la posibilidad de una inyección de capital privado en el complejo turístico, única manera de sacarlo a flote económicamente, pero no en cuanto a éxito de visitas. Cada verano volvía a batirse el récord de ocupación, pero a medida que aumentaba el número de visitantes, más lo hacía su déficit por la necesidad de una mayor inversión en el complejo.
Entonces el futuro de Perlora empezó a tomar rumbos dispares. El grupo portugués Estoril Sol propuso construir allí el casino de la zona central de Asturias. Una propuesta que no llegó a buen puerto. Más tarde fue el propio Principado, a través de la Sociedad Regional de Turismo, el que anunció un concurso de ideas para el futuro de la Ciudad de Vacaciones de Perlora. De eso hace tres años y ahora la consejera de Cultura anuncia que se convocará dicho concurso, aunque el plazo aún no está fijado, ya que todo depende la reunión que mantenga el próximo día 12 con los representantes de los grupos políticos de Carreño. Además, está pendiente la demolición de la residencia, aún no autorizada por el Ayuntamiento.
Mientras tanto, todo es pasto de rumores. Unos apuntan a que el futuro de las instalaciones pasa por la construcción de un centro de alto rendimiento para deportistas de élite, otros, por un campo de golf con hoteles. Nada hay firme. La principal incertidumbre se encuentra ahora en el futuro de los trabajadores -que en verano llegan a 170-, a quienes, según Migoya, se les garantizan sus derechos, con la posibilidad de ser recolocados en otros puestos de la Administración o pasarse a la empresa privada que finalmente gestione la Ciudad de Vacaciones de Perlora, algo que no satisface al comité de empresa, el cualse ha manifestado para reclamar una gestión pública.
Otra incógnita está en la propiedad del terreno, expropiado en los años cincuenta a diferentes vecinos de la zona con la condición de construir un centro de vacaciones para trabajadores. Según el Gobierno regional, la titularidad de los terrenos continuaría siendo del Principado, a pesar de la gestión privada. De no ser así, los propietarios podrían reclamar sus derechos.
La incompetencia del Principado queda manifiestamente clara.
MIGOYA DIMISION





