El beso de la princesa
Ranita y yo quedamos por la tarde y vamos a tomar café. A veces hablamos de chicas, sobre todo de camareras. Me acompaña al supermercado y me ayuda a cargar las bolsas. Me hace reír y se ríe con mis caras. Le sorprende que sepa tanto de él y se fija en mis gestos y manías. Vamos a pasear, vamos de viaje, vamos de compras, vamos al cine. Follamos muchas tardes y muy bien. Muy bien. Le encanta mi comida y cuando acabamos de cenar me abraza y me pide que me case con él. Me cuida cuando no me encuentro bien. Dormimos juntos muchas noches y me escribe mails por la mañana para darme los buenos días. Ranita y yo no estamos enamorados. No se convertirá en un príncipe, entre otras cosas porque yo no soy una princesa de verdad. Pero mientras tanto...
Comentario:
Qué bonitoooooooo!
Me encantan los inicios de las verdaderas historias de amor. Y la vuestra tiene toda la pinta de ser una de ellas.
A disfrutarlo.
Me encantan los inicios de las verdaderas historias de amor. Y la vuestra tiene toda la pinta de ser una de ellas.
A disfrutarlo.
Comentario:
Mientras tanto... os lo pasais de puta madre. Que viva la madre que os parió, coño!
Comentario:
Pues teneis una relación perfecta...envidiaaaaaaaaaaaaa...jajaja
Muchos besos.
Muchos besos.
Comentario:
Pues teneis una relación perfecta...envidiaaaaaaaaaaaaa...jajaja
Muchos besos.
Muchos besos.
Comentario:
¿Cómo que no eres una princesa? ¿y esa corona y ese vestido rosa que guardas con recelo? ¿y la piel suave de tus manos y el aliento a menta fresca de las mañanas?
Cariño, hay pocas personas que sean tan princesas como tú.
Cariño, hay pocas personas que sean tan princesas como tú.





