De las mujeres que nos dejan y las que nos absorben...
Debo decirlo, tenía que hablar sobre esto desde hace tiempo... Han pasado cosas muy extrañas a mi alrededor, muchas no muy gratas y me siento triste por las personas a quienes les suceden, es todo lo que puedo decir en cuanto a sus identidades y situaciones.
Esta vez intento (no, no me equivoco de palabra) hablar de aquellas mujeres que por una u otra razon no pueden o desean estar junto a nosotros (a la mierda, me estoy poniedo muy ceremonioso). Quiero empezar diciendo, le guste o no, a la gente que me rodea, me estimen o no, que es mejor estar solo que al acompañado, lo digo obviamente por mí y me parece algo efectivo y con esto quiero decir verdadero. Algo que toma Fritz Perls del budismo es la frase "No empujes el río, pues él fluye solo", algo nos incomoda o nos duele cuando se ha detenido su flujo de energía, nos negamos a dejarlo ir o simplemente negamos su existencia.
Algunos me han dicho que me he tardado en encontrar pareja, si vieran las ganas que tengo (nótese el tono irónico), no tengo prisa, primero quiero curarme el espanto, mandar al diablo lo que no me sirva, llorar a lo que se tenga que llorar y asimilar lo que me sirva... ah! y mandar al demonio a quien tenga mandar...
Sobre el título de este artículo, supongo que la persona o personas de quienes estoy hablando,entenderán. Agrego también a esas mujeres que no se dan cuenta que las amamos, muy a pesar de nuestro silencio....
Au revoir
Esta vez intento (no, no me equivoco de palabra) hablar de aquellas mujeres que por una u otra razon no pueden o desean estar junto a nosotros (a la mierda, me estoy poniedo muy ceremonioso). Quiero empezar diciendo, le guste o no, a la gente que me rodea, me estimen o no, que es mejor estar solo que al acompañado, lo digo obviamente por mí y me parece algo efectivo y con esto quiero decir verdadero. Algo que toma Fritz Perls del budismo es la frase "No empujes el río, pues él fluye solo", algo nos incomoda o nos duele cuando se ha detenido su flujo de energía, nos negamos a dejarlo ir o simplemente negamos su existencia.
Algunos me han dicho que me he tardado en encontrar pareja, si vieran las ganas que tengo (nótese el tono irónico), no tengo prisa, primero quiero curarme el espanto, mandar al diablo lo que no me sirva, llorar a lo que se tenga que llorar y asimilar lo que me sirva... ah! y mandar al demonio a quien tenga mandar...
Sobre el título de este artículo, supongo que la persona o personas de quienes estoy hablando,entenderán. Agrego también a esas mujeres que no se dan cuenta que las amamos, muy a pesar de nuestro silencio....
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