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El Antiguo Pensadero de Chucho
Apuntes sobre la vida, amor, pendejos, magia, pantaletas, poemas, cuentos, etcétera...
Acerca de
Yo he sido un águila/ Yo he sido madera en el soto/ Yo he sido una espada en la empuñadura/ Yo he sido un escudo en la batalla/ Yo he sido una palabra entre las letras. Merlín
Sindicación
 
Magia para mujeres y Magia para hombres
Desde que nacemos, y desde hace poco, antes de conocer el mundo con nuestros ojos, solemos ser tratados de acuerdo a nuestro sexo, somos introducidos por caminos diferentes hombres y mujeres, a educaciones diferentes, a sensaciones diferentes, a roles diferentes.

Comencemos por lo obvio: El Cuerpo. Es como comienzan a diferenciarnos, sin embargo, hasta la pubertad, los cuerpos de niñas y niños funcionan igual, la única diferencia externa es la vulva y el pene, la única diferencia antes de la pubertad es cómo orinamos; si metemos a Freud aquí, nos tomaría mucho espacio para llegar a nada, tan solo a la conclusión de que hombres y mujeres pues, orinamos en posiciones diferentes, y ya. Por otro lado, la educación fundamental que se da en esa etapa, es distinta de género a género, es donde comienzan los bloqueos, y por bloqueos me refiero a traumas, sinsabores, deficiencias escolares, algunos síntomas de los padres reflejados en el niño, etcétera. Son los roles tan sesgados y rígidos los que nos hacen continuar y retener más y más bloqueos. Esto nos lleva en un futuro al encuentro con el anima/animus. ¿Cuál es el primer paso en el proceso de desarrollo espiritual? En las mujeres, el descubrimiento de su poder interior, el darse cuenta de que pueden hacer lo que deseen, liberar su energía activa (masculina); así comienza cualquier rescate en terapia con mujeres. El proceso en los hombres es el contacto con su intuición, con su energía receptiva (femenina), el darse cuenta de sus emociones, de sus corazas. Ambos caminos llevan a la integración de las polaridades activa y pasiva (llámese masculina y femenina).

Desde la década de los 60 del siglo pasado se hace pública la “liberación femenina”, digo pública pues desde hace años que se daba por debajo del agua, la energía subterránea que movía al mundo, cómo pudo sobrevivir el mundo de la posguerra sino hubiese sido por la fuerza laboral y moral de la mujer. La mujer hace consciente su labor en este mundo, sin embargo, últimamente lo ha hecho de la forma en que el hombre lo había estado haciendo con su misoginia: El total desprecio por el sexo opuesto (o poniéndolo así en oposición) para instaurar el propio como el mejor. No hay avance, sólo se invierten los roles (en cualquier sentido de la palabra). Se erige la mujer castrante sobre el hombre, dejándolo sólo en un proveedor, y algunas veces ni siquiera eso. Esto se ve reflejado claramente en los papeles que representan los hombres en la televisión, el crisol de los nuevos arquetipos que nos ocupan: El hombre tonto que suele traer sustento al hogar, pero es la mujer quien lleva toda la casa y sabe lo que es mejor para todos, incluso para él.

Esto también se ve reflejado en la enseñanza de la Magia. Algunos textos actuales de Wicca son enfocados mayormente en las mujeres. Existe un rescate de la Diosa, sin embargo, sólo es enfocado a las mujeres; y sobre arquetipos masculinos me encuentro solamente libros no de arquetipos para sanar o reintegrar nuestras partes “reprimidas”, sino de estereotipos de hombres dañinos para mujeres. No quiero hacer menos el esfuerzo que se está haciendo en el ya no rescate de la mujer, sino en el proceso de desarrollo espiritual y moral de ella. Hacer un proceso en especial para los hombres estaría incompleto, exclusivo y, por lo tanto, erróneo, por así decirlo. Lo mejor sería trabajar con todos los arquetipos y divinidades no importando el sexo y género de la persona.

Después de consultarlo con la almohada, me di cuenta entonces que en ciertos momentos cada género lleva procesos diferentes y está encargado de asuntos diferentes. Los antiguos Celtas tenían Nemetones (escuelas druídicas) para hombres y mujeres, cada uno llevaba su propio proceso; los Romanos tenían sus Vestales y las sacerdotisas del Amor, consagradas a Venus; Los griegos en Eleusis, ciudad de Salamina, tenían a sus Hierofantes dedicados a Démeter. Desde luego, con la llegada del Cristianismo, para variar, la mujer fue dejada de lado para otras cuestiones, es decir, las del hogar, que no son las menos importantes. Hoy día la enseñanza de la Magia no tiene distinción, tan sólo en las cuestiones propias e íntimas de cada género en particular. El relato de Brida de Paulo Coelho, cuenta acerca del camino que sigue una mujer, y hace distinción de la iniciación en hombres y mujeres, mas no de las enseñanzas. Es con ese libro que observo la división aparente, a causa de mi distracción, en los procesos de ambos sexos. En una revisión a conciencia me doy cuenta de lo contrario, no hay tal conflicto. Era tan solo mi visión equivocada...

¿Qué hay para los hombres en la Magia actualmente? Todo el conocimiento del mundo, lo mismo que le es ofrecido a la mujer. Con la particularidad de tener y sentir en un cuerpo de hombre, que tiene poca importancia, pues al final estaremos integrados nuestros elementos femeninos y masculinos. Me alegra darme cuenta que no existe conflicto de género aún en la Magia, desde un principio el bloqueo que pudiera haber encontrado fue mío y ya no está más. Mi deseo es, entonces, que así como me he librado de esa idea, así en todas las personas se resuelva el mismo conflicto. Así sea.
 
Comentario:
Me han entretenido muchisimo este post. Muy buen post :D
No