Triptico (o sea, agonía en tres partes)
Acto 1 El ataque de los Zombies Limpiavidrios de los cruceros
El viernes me sucedió algo espantoso: iba yo por la avenida Industrias, llegando al periférico me encontré con un limpia vidrios, pude preveer que echara su mezcla de jabon con agua puerca sobre el coche, hasta ahi crei que el problema se habia resuelto. No me habia dado cuenta que por el flanco derecho se acercaba un zombie limpiavidrios, imaginense mi horror cuando lo vi acercarse con sus brazos levantados como los zombies de las peliculas, una cara de pendejo marihuano que ni Luis MIguel podria con ella y trastabillando como cualquier momia de las peliculas del Santo. A dos pasos de ensuciarme la montura (es decir, el coche mas mugroso no traia) alcancé a decirle que no y ahi termino el asunto... Por suerte este par de sujetos si entendía el lenguaje no-verbal de "NO"
Acto 2 El complejo de piedra Potosino
No me vayan a decir que no es cierto, cada vez que me pasa (como unas mil veces al dia) me acuerdo de Diógenes (si no saben quien es, pues investigen :P), a los Potosinos enanos les encanta estorbar: Dejar coches en segunda fila, ponerse en el marco de las puertas, platicar en medio de pasillos pequeños, en las banquetas pequeñas, en todas partes donde puedan interrumpir el flujo del Chi en el universo. ¡PUDRANSE!
Acto 3 Narciso, Freud y mi mamá
Mi mamita chula insiste en que me junte con una rubia guapa, pero la mayoria son medio estupidas, o son mis amigas y ya tienen novio, o pues no andamos en la misma onda. Me voy más por Narciso, no nos hagamos pendejos, nos juntamos con alguien parecido a nosotros, Hasta la Giocconda se parece a Da Vinci, el rollo es que me parezco mucho a mi mama, entonces Freud tendria razon, y me vale madre, yo quiero una pelirroja, una morena o una rubia inteligente, con el cuerpo delas estatuas griegas, y nalgonas (después les explico porque).
Hasta luego
El viernes me sucedió algo espantoso: iba yo por la avenida Industrias, llegando al periférico me encontré con un limpia vidrios, pude preveer que echara su mezcla de jabon con agua puerca sobre el coche, hasta ahi crei que el problema se habia resuelto. No me habia dado cuenta que por el flanco derecho se acercaba un zombie limpiavidrios, imaginense mi horror cuando lo vi acercarse con sus brazos levantados como los zombies de las peliculas, una cara de pendejo marihuano que ni Luis MIguel podria con ella y trastabillando como cualquier momia de las peliculas del Santo. A dos pasos de ensuciarme la montura (es decir, el coche mas mugroso no traia) alcancé a decirle que no y ahi termino el asunto... Por suerte este par de sujetos si entendía el lenguaje no-verbal de "NO"
Acto 2 El complejo de piedra Potosino
No me vayan a decir que no es cierto, cada vez que me pasa (como unas mil veces al dia) me acuerdo de Diógenes (si no saben quien es, pues investigen :P), a los Potosinos enanos les encanta estorbar: Dejar coches en segunda fila, ponerse en el marco de las puertas, platicar en medio de pasillos pequeños, en las banquetas pequeñas, en todas partes donde puedan interrumpir el flujo del Chi en el universo. ¡PUDRANSE!
Acto 3 Narciso, Freud y mi mamá
Mi mamita chula insiste en que me junte con una rubia guapa, pero la mayoria son medio estupidas, o son mis amigas y ya tienen novio, o pues no andamos en la misma onda. Me voy más por Narciso, no nos hagamos pendejos, nos juntamos con alguien parecido a nosotros, Hasta la Giocconda se parece a Da Vinci, el rollo es que me parezco mucho a mi mama, entonces Freud tendria razon, y me vale madre, yo quiero una pelirroja, una morena o una rubia inteligente, con el cuerpo delas estatuas griegas, y nalgonas (después les explico porque).
Hasta luego
Comentario:
Estoy de acuerdo con mi vecino de cuarto en El complejo de piedra Potosino pues no saldre mucho a la calle, pero puedo encontrar bastante de eso con la gente fresa e hipocrita del habitat que cree que no existes y camina hacia ti pensando en que tu eres el que se tiene que quitar o simplemente estorba en los pasillos cuando espera su clase... hay mucho de esto, tal vez pa las piedras un buen martillo.





