Acabáis de leer el anuncio por palabras que define mi vida sentimental (inexistente). Y la verdad es que, a pesar de lo que piensen la mayoría de los tíos, a mi personalmente me importa un güevo estar sin pareja, de hecho suelo ser más feliz cuando estoy soltero que cuando tengo novia, ya véis, tengo la mentalidad de un niño de 14 años, a eso se reduce mi capacidad cognoscitiva en cuanto a relaciones se refiere. Aunque todo lo anterior no quiere decir que a veces no me apetezca conocer a alguien; y es que todo se malinterpreta.
De todas formas estamos, y con esto quiero decir estoy, llegando a un límite realmente grave: aquel en el que comienzas a contar ya no con años o meses el tiempo que llevas sin follar, sino con olimpiadas... que triste. ¡Coño! Creo que no soy tan horrible; por lo menos estoy seguro de que hay gente más fea que yo y que seguro que ligan más, a saber: Rowan Atkinson (Mr. Bean), el feo de los Calatraba, Alfredo Landa o el tío de la Kangoo, por poner algún ejemplo. Claro que, hay que tener en cuenta que yo no soy famoso, y ya se sabe que eso tira mucho, porque hay gente que se tiraría a Mick Jagger o a Steve Tyler, que cantando serán muy buenos, pero guapos, guapos no es que sean.
Volviendo al tema, no creo que esté tan mal formado, bueno quizás ahora ya me sobren un par de kilos en la pancilla, pero a ver quien es el guapo que adelgaza viviendo delante de un ordenador. Y hablando del tema mangueril, bueno chicas, no os prometo que al bajarme los pantalones vayáis a sufrir el síndrome de Stendhal ese que menciona el anuncio del Audi A8, pero como cantó Javier Krahe: no está su tamaño, en honor a la verdad, fuera de la ley de la relatividad. En el resto de los aspectos siento no poder relataros los detalles con la fidelidad precisa, pero eso habréis de preguntárselo a alguna conocida mía; yo no soy de los que se dedican a masturbarse delante del espejo.
Pero como ya sabemos, si vis pácem, para béllum; es decir, quedándose sentado no se arregla nada, lo cual me augura un futuro sexual muy negro teniendo en cuenta que soy informático. Y es que programar de pie es muy jodido, sobretodo a partir de la sexta hora. Me pregunto como aguantarán los camareros, dependientes y demás personal que trabaja permanentemente de pie; a lo mejor por debajo de los pantalones llevan unos hierros en plan Forrest Gump y así no se cansan (¡uy, qué mal estamoooos!). Así que está decidido, a partir de hoy se cuelga el cartel de Libre como en los taxis, y si tal uno que ponga Free, por aquello del mercado extranjero.
Por aquello de que la metrosexualidad está de moda, que el verano se nos echa encima y que yo ya estoy de vacaciones permanentes voy a comenzar un plan de estos X días para ponerse en forma (lo malo será saber en forma de qué), que consistirá principalmente en hacer ejercicio por un tubo, porque yo no soy de los que gustan de privarse de comer y beber. Gracias a dios que tengo un tejado precioso donde tomar el sol, porque la playa parece que voy a tardar un rato en pisarla. Pero todo esto empezará para la semana, porque el sábado es la despedida de soltero de mi hermano mayor y bueno, ya sabéis como funcionan esas cosas.
Además debéis de saber que no soy una persona demasiado exigente para los físicos (abstenerse gordas) ni para los carácteres (idem histéricas y pijas), porque si fuera así, iría jodido. Pero la verdad es que me gustan las chicas rubias o morenas, con los ojos claros o oscuros, altas o bajas, etc. Lo único que sí es verdad es que no me gustan las anoréxicas, ya que como decía mi abuelo unha muller ten que ter onde agarrar; y una mujer no es mujer sino tiene buenas carnes (las bromas y comparaciones con el muñeco de Michelín sobran, graciosill@s).
Terminado de redactar el anuncio se pide: curriculum sexae, incluyendo edad, medidas, experiencia y carnet de conducir (no sé por qué tengo la impresión de que esto no va a funcionar).
Hasta aquí el capítulo de hoy, nastardes.
Y siguiendo con los grandes logros de mi vida anuncio que he terminado la memoria del proyecto en un tiempo récord, sólo hasta que la mire mi tutor y me mande cambiar todo lo que esté mal, que probablemente sean muchas cosas. Pero como decimos los gallegos non hai dor, y lo que menos me preocupa ahora mismo es tener que escribir unas cuantas líneas más, a fin de cuentas debo de ser el primer informático de la historia que acaba un proyecto antes del plazo previsto; y eso que soy un programador bastante pésimo. Pero no hay proyecto que se resista a una dieta a base de grandes dosis de café, antidepresivos y 12 horas diarias de picar código siete días por semana.
La verdad es que pensé que me iba a sentir mucho mejor cuando me quitara esta losa de encima... y no ha sido así ni mucho menos. En realidad siento un no se qué y un qué se yo, y al final lo único que siento es que tengo sueño, todo el sueño que he venido acumulando durante el último mes y medio. Gracias a dios que un olívico amigo me pasó en un DVD todas las temporadas de Futurama y he podido matar la ansiedad con sesiones de humor del bueno. Lo que sí que he aprendido trabajando en el plomo este es que no tengo ni puta idea de trazar plazos: pensé que picar el código del programa me llevaría más de un mes, y me llevó algo menos de un mes; pensé también que componer la memoria me ocuparía al menos dos semanas, y la hice en cinco días; y el manual... bueno ese lo hice en tres días pero tampoco me esmeré demasiado.
Lo único bueno que tiene permanecer sentado delante de la pantalla la mitad del día es asistir al crecimiento de mi colección de películas y series vía P2P como quien ve crecer la hierba. Todavía recuerdo aquellos tiempos en que descargarse el nuevo Winamp suponía hipotecar una hora de conexión.
Hay una verdad innegable sobre los proyectos de fin de carrera (al menos eso deduzco de mi propia experiencia y de la de innumerables colegas recién diplomados/licenciados): haciéndolos aprendes más que en todo el resto de la carrera junta, a no ser que ya supieras todo lo que necesitabas, en cuyo caso no has aprendido nada ni durante la carrera, ni haciendo el proyecto ¿suena mal, verdad? Pues eso es lo que hay.
Al final me rendí y opté por utilizar el Word, por aquello de la portabilidad y tal; yo que he sido usuario de WordPerfect desde que aprendí a teclear (y eso fue hace mucho tiempo). Al principio me repelía la fauce, pero hay que reconocer que una vez te acostumbras es incluso cómodo de utilizar. El programilla en cuestión tiene una potencia nada desdeñable y es más fácil de manejar que un abrelatas, pero sus formatos de archivo dejan mucho que desear en cuanto a compresión; de hecho, la compresión debe de ser nula, porque un archivo de 50 páginas con 20 imágenes ocupa 4 MB. Pero bueno, no me quiero extender aquí hablando sobre un programa que la verdad, ni me va ni me viene.
Ahora ya no tengo pesadillas con Swing, como me pasaba mientras picaba el código, ahora simplemente duermo mal y no me acuerdo de los sueños, como me pasaba antes de empezar el proyecto. Los días que consigo dormir las 8 o 9 horas que paso en la cama son auténticas joyas de la corona.
Por cierto, y aprovechando la coyuntura carreril, anuncio que con posteridad a la lectura de mi proyecto (todavía queda un cachito para ello) publicaré un artículo diciendo todo lo que opino del profesorado de la facultad, con honrosas excepciones. Todos sabemos que en este país se goza de libertad de expresión, pero yo ad cautelam prefiero mantener la boquita cerrada hasta entonces no vaya a ser que algún hijodeputa desalmado me amargue el punto y final de una juventud dichosa. Ese tipo de gente debe de tener miedo de lo que podríamos llegar a ser o algo así, porque sino no lo entiendo. Ya lo dijeron los Public Enemy: fear of a black planet; pues aquí pasa lo mismo, deben de tener miedo de un planeta del alumnado, en el que seamos nosotros los que decidamos amargarles la vida.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nasnoches.
Sí pequeñ@s amig@s, he terminado de picar el código del Proyecto Fin de Carrera, o de implementar la aplicación, como dicen mis profesores utilizando dos anglicismos (se dice programar y herramienta, capulleishons), que parece mentira que tengan dos lenguas maternas. Pero bueno, la cuestión es que he terminado el programa, lo que me convierte en un ex-programador malhumorado hasta que empiece a trabajar (o hasta que tenga que volver atrás a solventar errores en el código fuente) y puede influir muy positivamente en la reducción de mis migrañas post-implementacionales. Vivir de 11 a 13 horas diarias delante del ordenador me ha llevado a replantearme muy seriamente mis posiciones respecto a la tecnología, mis querid@s lector@s, lo cual no deja, por otro lado, de ser preocupante teniendo en cuenta cual es mi futuro laboral.
Los medios de comunicación se han emperrado en denominar a esta época en la que vivimos "La Era de la Información", basándose principalmente en la difusión de la misma, sobretodo gracias a, como dice el tutor de mi proyecto, esa Gran Herramienta que es Internet. Y claro, dentro de todo el sarao de las comunicaciones y tal, cada vez que se oye hablar de una feria de las nuevas tecnologías nos vuelven a meter hasta por las orejas las imágenes de un ciento de cosas que hemos visto ya cuarenta veces, pero que todavía nos intentan vender como nuevas, como las pantallas planas de tropecientas pulgadas que nunca nos podremos permitir, el ASIMO ese de Honda (suerte de robor humanoide al que años de desarrollo y las últimísimas tecnologías han permitido caminar como Chiquito de la Calzada); y sobretodo, y nunca bien ponderado, el chuquelo robot ese de Sony, que tiene casi diez años pero parece que nunca pasa de moda, como la minifalda (¡dios bendiga al Prêt à Porter!).
Yo, por mi parte, tengo (¡qué raro! pensaréis) una opinión sobre esto (y no estoy en contra ojo, que espero ganarme la vida en ese mundillo), y es que me parece muy mal que engañen al común de los mortales que no tiene ni puta de informática para hacerles gastar dos tercios de sus ahorros en un ordenador portátil con todos los extras que nunca se va a mover de una mesa de casa y que sólo se va a utilizar para navegar por Internet y escribir en el Word ¿no se debería sacar al mercado un ordenador con lo mínimo para hacer lo mínimo? No, claro, el sistema capitalista no funciona así, iluso de mi. Y esa gente se sentirá feliz cual adolescente con revista de guarras al tener "lo último en tecnología" en su casa, eso que los medios llaman aparatos inteligentes. Nada más lejos de la realidad, siempre he respondido lo mismo a la gente (que no es muy ducha en el tema) que me comenta que su "maravilloso" aparato ha dejado de funcionar: los ordenadores son el menos inteligente de los electrodomésticos; cuando tú pulsas un determinado botón de la lavadora, ésta siempre hace lo mismo, mientras que cuando lo haces en un ordenador puedes destapar la caja de Pandora o dar un telefonazo a los Cuatro Jinetes del Apocalípsis Digital.
Además el mundo de los ordenadores es uno de los más estafadores que hay, sino ¿cómo puede explicarse que los distintos componentes puedan variar los precios hasta en un 200% entre dos tiendas que no distan de sí más que unos pasos? Por no hablar de las fechas del año, que pareciera que las placas base se cultivan en Murcia, en vez de fundirse en Taiwan a partir de silicio americano; porque una misma placa o unidad puede valer en el mes de diciembre hasta cuatro veces más que en el mes de julio. Vale, vale, ya se que las Navidades están ahí, pero es que en marzo y abril también ocurre, y no se separan más que un par de meses.
La única cosa buena que tiene el mundo del hardware (sí, ya sé que también es un préstamo, pero ya he mencionado demasiadas veces la palabra componente) es que realmente es el único campo en donde de verdad se aplica otro principio del capitalismo (a mayor demanda, bajan los precios), cosa que funciona justo al contrario en el resto (véase la moda). Cuando algo se empieza a vender, como ocurrió con las pantallas TFT o las grabadoras de CD y DVD, baja de precio.
Y luego está el mundo de los programas de pago, un mundo donde hasta el más quedao se atreve a cobrarte 60 € por un juego o 150 € por una licencia de usuario doméstico (habráse visto). Quizás es por eso por lo que decidí utilizar herramientas gratuitas para hacer mi proyecto (que por cierto, también es gratuito); y por lo que los grandes de la industria informática me caen como el culo (exceptuando el señor Gates, por raro que pueda parecer).
Seguro que pensáis que me quejo de vicio y tal, y yo os digo: Y A MI QUÉ COÑO ME IMPORTA, este es mi blog y escribo lo que me sale de los güevos, y si no os gusta vais a otro y santas pascuas. Hay por ahí multitud de bitácoras de jóvenes solteras que no saben utilizar signos de puntuación dispuestos a que escribáis otro comentario que, muy probablemente, su dueña nunca lea; y sí, ya lo sé, la envidia es muy mala, y me jode.
Y es que este pequeño planeta al que llamamos informática es tan diverso como la Tierra, y existen gentes de todas las etnias y tendencias, y cosas de todos los gustos y sabores (no tomarlo al pie de letra, que puede reportar catástrofes personales), lo que convierte a nuestro gremio en uno de los más diversos de todos los que existen, dado que la nuestra es una de las pocas disciplinas que es, a un tiempo, afición de grandes y pequeños. Por eso, aquellos que todavía gustéis de sentaros delante de un ordenador y tozar en vuestra actividad favorita, no os dejéis arrastrar por el perjuicio del "freakismo", que la informática todavía no es un feudo de unos pocos, a pesar de lo que nos quieran imponer. Es por esta y por muchas otras razones por las que admiro a gente como Gervasio, un buen amigo, master de Picando Código, que estando hasta arriba de prácticas y exámenes, sigue sacando un rato casi todos los días para enseñarnos un poco más (es un auténtico gurú); o Qkl, que aún estudiando otra carrera encuentra tiempo para tozar en el ordenador, instalar Linux, y aprender un par de cosas nuevas cada semana.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nastardes.
Tot el camp és un clam
som la gent blaugrana
tant se val d'on venim
si del sud o del nord
ara estem d'acord estem d'acord
una bandera ens agermana
blaugrana al vent, un crit valent
tenim un nom el sap tothom
BARÇA ¡ BARÇA ¡ BARÇA ¡¡
Jugadors, seguidors, tots units fem força
són molts anys plens d'afanys
són molts gols que hem cridat
I s'ha demostrat, s'ha demostrat
que mai ningú no ens podra tórcer
Blaugrana al vent, un crit valent
tenim un nom, el sap tothom
BARÇA¡¡ BARÇA¡¡ BARÇA¡¡
Hamburguesa no, butifarra sí.
Hasta aquí la liga de este año, nasnoches.
El presente artículo pretende ser (y espero que sea) una ventana a una parte de la realidad histórica americana de los últimos cuarenta años; y no, estimados lectores, no me he vuelto loco ni me apetece avivar polémicas así porque sí: la cuestión es que en este mundo existen una serie de paradigmas de lo justo y lo bueno teóricamente intocables que distan mucho de ser tal. Me abstengo directamente de opinar sobre el recientemente fallecido papa Juan Pablo II, porque no me apetece escuchar sandeces por parte de los de siempre (si es que me lee alguno) que son muchos y con no pocas ganas de tocar los güevos; pero ya se sabe... Nemo Propheta in Patria.
Uno de esos paradigmas de lo bueno y lo justo del mundo es el archifamoso "Premio Nobel de la Paz", que se supone reconoce la labor de un ser humano, independientemente de su origen, credo o afiliación política, en favor de la paz y la concordia entre los pueblos. Nada más lejos de la realidad, por otro lado; y no quiero con esto decir que los señores parlamentarios de Suecia no tengan las mejores intenciones otorgando dicho galardón a alguien, pero claro, errar es humano y, hacerlo dos veces, aún más humano todavía.
El caso más sangrante y doloroso para alguien con un mínimo de conciencia humana es el del Nobel entregado a Henry Kissinger en el año 1973 por su mediación en el alto el fuego con el, por entonces todavía en guerra, gobierno de Vietnam del Norte. Cierto es por otro lado que tampoco existía en aquel entonces una red de medios de comunicación global como existe hoy, y no todo se podía (o se quería) saber.
La cuestión es que el que fuera Secretario de Estado de los E.E.U.U., señor Kissinger, vive hoy encerrado, por norma general, en su país, sabido de que, en caso de pisar suelo europeo o sudamericano puede acabar sus días entre rejas. El señor en cuestión (Special K) para los amigos es recordado hoy día en la política internacional no como el artífice de una paz vietnamita (nada más lejos de la realidad), sino como uno de los genocidas más grandes del último medio siglo, y una de las figuras que se encuentran tras la mayoría de las atrocidades cometidas por las tropas y servicios secretos americanos durante su reinado del terror.
Hoy, jueces de Francia, España, Chile y Argentina reclaman declaraciones suyas sobre desapariciones y ejecuciones alrededor de todo el globo, destapadas sobretodo gracias a la labor del periodista y escritor Christopher Hitchens:
- Intervención en la Operación Cóndor (operación conjunta de diversas dictaduras sudamericanas para hacer desaparecer a sus opositores).
- Desaparición de ciudadanos franceses y españoles en el ámbito de dicha operación.
- El asesinato del periodista nortemaericano Charles Horman en 1973.
- El bombardeo secreto de Camboya (en el marco de la guerra de Vietnam) iniciado en 1969, con la consecuente matanza de civiles, cuando el señor Special K ostentaba el cargo de Consejero Nacional de Seguridad en el gabinete de Richard Nixon.
- Plan de exterminio en Paquistán Oriental (hoy en día Bangladesh).
- Implicación en una trama que pretendía asesinar al presidente democrático de Chipre.
- El apoyo diplomático, político y logístico al régimen indonesio del general Suharto en el genocidio de Timor Oriental.
- Participación en el secuestro y asesinato de un periodista en Washington D.C.
- Y por último, y quizás más conocido, como Piedra Angular del golpe de estado del general Pinochet contra el régimen democrático de Chile, presidido por Salvador Allende, que resultó muerto en la toma del palacio presidencial.
No hay que olvidar que ya en una ocasión, encontrándose el señor Special K en París, le fue entregada una citación judicial, documento del cual hizo caso omiso, huyendo del país galo al día siguiente, demostrando así el miedo de un hombre viejo que se sabe acorralado por sus crímenes.
Son cosas así las que me hacen dudar de lo que "a veces" se proclama a bombo y platillo como justo y bueno, y es por eso, y por muchas cosas más, por las que os recomiendo que nunca creáis a pies juntillas lo que dicen los políticos o medios de comunicación sobre alguien. La única manera de conocer el verdadero carácter de una persona es conocer sus acciones, ya que son nuestros actos quienes rigen nuestra manera de ser, y no al revés.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nastardes.
Estos hai que agradecérselos a Vikiña, cuya colaboración es inestimable (ya que no me escribe no Dios):
Placer #13 : A principios de mes, ir al banco, y descubrir que por una puta noche que fuiste al SERGAS a trabajar, te han pagado 151,44 €.
Placer #14 : Estar de turno denoche, y descubrir que no tienes analíticas al día siguiente( es horrible ponerte a hacer analíticas a esa hora, después de 10 horas en el chollo).
Placer #15 : Que llegues a casa de trabajar, y tu estupendo novio te haya preparado la cena.
Placer #16 : (COMO NO). Después de un estupendo polvo, fumarte un porro tirada desnuda en el sofá de tu precioso salón.
Y estos corren a cuenta de Ivansinho (el mencionado estupendo novio de Vikiña), otra persona más a añadir a la Avenida de la Fama por gastar su tiempo en enriquecer vuestras vidas y, dicho sea de paso, el contenido de aqueste mi fermoso blog:
Placer #16 (solución a los problemas inherentes al Placer #1): El hecho de comerse el corrosco del pan te puede acarrear peleas derivadas de que tus hermanos o primos (siempre dos como mínimo) también lo vean como un pequeño gran placer de la vida. Se propone pues que los panaderos horneen barras con forma de cruz o estrella y haya corroscos para dar y tomar.
Placer #17 (extensión al Placer #3): Ese polvo es indescriptible, pero también lo son el de después de comer, el de la merienda, el de la noche, etc.
Nota al Placer #9 : Este puede depender de los puntos de vista, sobretodo si se convive con compañeros/hermanos graciosos que te apagan el calentador en medio de la ducha, que eso puede provocar cistitis y jode.
Placer #18 (extensión al Placer #11): Escuchar el nuevo disco de tu grupo favorito está muy bien, sobretodo ir leyendo las letras conforme suenan (teniendo en cuenta que no te las sabes, claro); siempre que ese nuevo disco no sea de Melendi y la propietaria tu novia, caso en el cual lo va a escuchar no una, sino mil veces, y a todo gas, incluso mientras echas el polvo matutino, el de la tarde, el de la noche... en realidad estás deseando meterte debajo de la ducha fría para no tener que escuchar el puto disco por enésima vez.
Placer #19 (el Placentenario): el placer supremo sólo concedido una vez en la vida de cada ser humano. Se trata de que, desde pequeño, te inculquen en tu casa el odio al equipo del gobierno, el estado, la capital, la cocaína y demás males de la sociedad moderna. Entonces te haces del rival eterno como tu padre, pero un día descubres que hay un equipo de tu ciudad que está en segunda división y sin recursos (Nota al lector: Ivansinho no es de Ferrol, así que no os equivoqueis de conjunto) y que, año tras año, entrenador tras entrenador y estrella tras estrella va creciendo y convirtiéndose en uno de los grandes europeos, llegando a su clímax y ad ostentatiónem le gana la copa al equipo de la capital, frente a sus propios seguidores, en su estadio y el día de su centenario.
Ivansinho ¡qué Jrandes Oh! Placeres Anormes has aportado! Eres el mejor.
Si habéis visto esa joya del séptimo arte y las bandas sonoras titulada "American Graffitti" puede que recordéis aquella frase que rezaba: el rock'n'roll no es lo mismo desde que Buddy Holly murió; bueno, quizás esto sea un poco exagerado, dado que el fatídico accidente ocurrió en 1958, pero sí es cierto que parte de la música murió hace tiempo y vamos a necesitar un buen milagro (de esos tipo Lazarus, stand up and dance) para que resucite; claro que evidentemente, la muerte de los grandes del rock no es la causa de declive de la música, muy al contrario, generalmente la revitaliza.
Ya John Lennon nos dijo hace casi 30 años aquello de I don't believe.. y, a pesar de todo, seguimos sin darnos cuenta de que vivimos en un tremendo engaño tejido durante décadas por las grandes manos de la industria discográfica. La década de los noventa se puede, sin lugar a dudas, identificar como la pista de despegue de un movimiento de enmierdecimiento de la calidad musical porque, amigos, no es verdad esa excusa que utilizan algunos de:
Bueno, pero la música comercial siempre ha sido peor que la música alternativa.
Ja! y una puesta de Anatidae también (Nota de Trad. "y un güevo de pato"), y qué me dices de la música comercial de los 80, donde multitud de estilos del pop y del rock han llegado a sus máximos exponentes (Madonna, Queen, Dire Straits, U2 y muchos otros). No nos llevemos a engaño, porque esta pandilla de igoeputas que controlan las discográficas pretenden no sólo pervertir la música moderna, sino también la ya pasada (y no hablo de versiones y tributos realizados por los artistillos de turno).
Todo esto viene al tema porque el año pasado fue el aniversario de "La Chica de Ayer" de Nacha Pop y tuvimos que escuchar todo tipo de despropósitos por parte de los medios de comunicación, tipo: el grupo más emblemático de la Movida madrileña, la canción más popular del pop español de los 80. ¿¡¿PERO DE QUÉ COÑO ME ESTÁIS HABLANDO?!? Recapitulemos: el común de los mortales de este país que no sean fans del pop español de los 80 con suerte conoce "La Chica de Ayer", con más suerte conoce a Nacha Pop y con unos conocimientos que te cagas conoce "Lucha de Gigantes" (el otro tema medianamente conocido del grupo en cuestión), de la misma manera que yo no tengo puta idea de flamenco, chill out o trip-hop.
Y si Nacha Pop es, como se empeñaron en afirmar los periodistas (probablemente remunerados por las discográficas), el grupo más emblemático de la Movida, ¿qué pasa con Mecano, Radio Futura, Alaska y Dinarama, Los Secretos, Kaka de Luxe o Alaska y los Pegamoides? No niego que en los últimos tiempos se haya escuchado más "La Chica de Ayer" (sobretodo por el atentado musical de Enrique Iglesias), pero esto no quiere decir que sea o haya sido más sonado que "Hoy no me puedo levantar", "Enamorado de la moda juvenil", "Bailando", "Déjame", etc.
Por desgracia, y a pesar de todo lo que se luchó, la presión de los medios finalmente ha podido con la música, y el género comercial se degrada más y más rápido que un vino al fuego. No quiere esto decir que no existan grandes alternativas y con calidad pululando por ahí (escúchese The Coral, White Stripes, The Darkness o ya más cerca, Circodelia, Manolo García, La Fuga, el nunca bien ponderado Joaquín Sabina y muchos otros).
También puede ser cierto que a los que nos coge en vida la muerte de los ídolos también se nos muera una parte, y yo, siendo como soy fan de los Ramones, se me he muerto tanto que ya estoy perdiendo la ilusión por la música (recordemos que en los últimos 5 años han muerto los tres miembros más míticos de la formación neoyorquina).
Puede que los Sex Pistols no estuvieran tan equivocados al cantar aquello de the big rock'n'roll swindle. Por suerte, y no por desgracia (a pesar de lo que opine algún mameluco), siempre nos quedará lo compuesto.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nosdías.
¿Alguna vez os habéis parado a pensar cuáles son los grandes placeres de la vida? El otro día comentaba con un colega el tema cuando yo volvía de la compra y él se percató de que ya le había atacado al corrosco de la barra de pan; ahí comenzó la conversación que da pie a este capítulo y que trata de versar sobre los que YO considero que son los grandes placeres de la vida (se admiten sugerencias):
Placer #1 (ya citado): Volver de la compra y, por el camino a casa atacarle al corrosco de la barra de pan, especialmente si ésta está recién horneada y todavía caliente. Yo no sé a vosotr@s, pero a mí es una de esas cosas que me pueden alegrar subliminalmente la mañana de un día en el que me haya levantado con el pie izquierdo.
Placer #2 : Tener las sábanas de la cama recién mudadas y que, al meterte en ella, estén a la temperatura óptima (frescas en verano, tibias en invierno). Sobretodo si tu jornada ha sido demoledora y al día siguiente te puedes levantar a la hora que te salga de los huevos.
Placer #3 : Levantarse una mañana soleada con compañía en la cama y echar un polvo mañanero de esos que lo dejan a uno como nuevo. Ese día da igual que presentes a tu cliente el proyecto que te pueda costar el empleo o que tengas el examen que te puede costar la carrera... "que te quiten lo bailao".
Placer #4 : Que te suene el despertador a una hora intempestiva y decidir que en la cama se está de cojones y que le frían un huevo al mundo y a lo que quiera que sea esa cosa tan importante que debías de hacer (empleo, estudios, bodas, bautizos o comuniones).
Placer #5 : Aprobar una asignatura en 5ª convocatoria después de haber sido sodomizado (no tomarlo literalmente) en innumerables ocasiones, despachos y correcciones, y quemar los apuntes en algún fuego incontrolado (preferiblemente hogueras de San Juan).
Placer #6 : Cortar una dieta por la vía rápida y meterse un atracón de colesterol malo y grasas saturadas, para el caso: donuts, filipinos, chocolate con almendras, phoskitos y demás bollerías industriales y artesanales que provocan un efímero pero compensado placer pálato-lingual.
Placer #7 : Darse un baño en el agua fría del mar, dormir en la playa y descubrir asombrado al despertar que sigues teniendo la cartera, el móvil y las llaves de casa, y que no te has agenciado un cáncer de piel ni estás como un camarón después de echarse un chapuzón en una olla rápida.
Placer #8 : Que sea verano, estés durmiendo con la persiana abierta y te despierte un rayito de sol directo a los párpados.
Placer #9 : Terminar un ducha con agua fría, siempre que la temperatura exterior lo permita.
Placer #10 : Nadar unos largos en la piscina y después meterse una buena sesión de sauna para sudar los bollicaos.
Placer #11 : Escuchar por primera vez el nuevo disco de tu grupo favorito.
Placer #12 : Pasar de salir un domingo con una resaca terrible y ponerse a ver una película de aquellas que te alegraban la infancia (tipo "Los Goonies", "Los Bicivoladores", etc.).
Seguro que leyendo sólo por encima encontráis uno y un millón de pequeños grandes placeres que yo me he olvidado de redactar, porque, en el fondo, pensar en los placeres también es uno de esos pequeños idem.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nasnoches.





