logotipo

img_google
Vida y Milagros de un Informático
Vivencias de un informático y parado en ciernes al comienzo de su carrera profesional.
Prólogo
Incording people since april the 17th 2005
Sindikatua
 
Petilibrerías

Segunda entrega de la sección de literatura de Petisoperías, abierto 24 horas al día y 365 días al año:



Siguiente novela de la serie "Aubrey & Maturin" de Patrick O'Brian, mucho más centrada en la figura del Doctor que la anterior, aunque con una buena dosis de batalla naval al final.

Quizás lo más reseñable del libro sea la trama de espionaje centrada en el personaje de Stephen Maturin, ambientada principalmente en Malta, con una hermosa dama casada de por medio y con muchas ganas de incordiar a los servicios secretos franceses, como siempre.

Sin embargo, aquellos que conozcan las piezas y que sean más amantes de los textos navales y bélicos, no se sentirán defraudados, sino que encontrarán abundancia de páginas en las que el principal protagonista no es un ser humano, sino el mar, o el propio barco; mucho más que anteriores ocasiones.

Se trata, probablemente, de entre los últimos cinco o seis volúmenes, del que ha introducido más cambios en el tema central, entendiendo por ello el conjunto de vida y relaciones de los principales personajes de la serie (el capitán Aubrey, el mencionado doctor, Diana, el teniente Pullings, el almirante Harte, Sophie, y muchos otros que sería largo y tedioso citar).

Hasta aquí el libro de hoy, nasnoches.

 
Face-lo capullo e outras petisoperías

Ás veces ser un informático repelente ten os seus inconvintes (obviando o tema das relacións co sexo femenino, no que os ten permanentemente). Hoxe por exemplo, faciliteille lo enderezo deste o meu fermoso blog ós meu compañeiros do choio e un deles abriuno con Internet Explorer, e descubriume que a miña páxina non se vía co navegador web máis empregado do mundo.

E vós diredes: ¿coma carallo non se deu de conta? Pois non me din de conta porque son un freaky que só navega con Firefox e que, ás veces, debería de mirar máis a miúdo por onde pisa.

¡¿Quen sabe canto tempo estivo así?! ¡¿Quen sabe os millóns de comentarios que puiden perder por ese despiste?! (dramatización)

Ata aquí as miñas desculpas de hoxe, asnoites.

 
Petilibrerías

Hoy inauguramos esta nueva sección de literatura; tengamos en cuenta aquello de que el saber no ocupa lugar, para intentar entender el por qué de su existencia (bueno eso, y que no se me ocurre sobre qué escribir).


  • Título: Misión en Jonia.
  • Autor: Patrick O'Brian.
  • Estilo: Novela de Historia-Ficción.
  • Editorial: edhasa.

Como en todas las novelas de la serie "Aubrey & Maturin" de Patrick O'Brian, en el texto mencionado destaca la fidelidad histórica a los usos y maneras de la náutica inglesa de comienzos del XIX. El libro tiene dos partes claramente diferentes: en la primera los protagonistas efectúan un bloqueo naval a los puertos franceses del Mediterráneo; en la segunda, planean la toma de un puerto griego en manos de la armada de Napoleón.

Aunque contiene una batalla naval muy bien narrada entre unos rebeldes turcos y una fragata inglesa, esta pieza es claramente más floja que el resto de la colección, sobrando más de la mitad del texto; en el que el autor decidió, probablemente en un intento de meter al lector en ambiente, demostrar lo aburrido que podía llegar a ser un bloqueo para una armada de barcos sin motor.

Hay que reconocer, sin embargo, que la parte final, en la que el capitán Jack Aubrey y sus hombres planean la toma de la fortaleza, es notablemente más amena que el comienzo, llegando incluso a hacerse corta. Yo, por mi parte, eché un poco en falta las intrigas de espionaje político propias de otros volúmenes más centrados en el personaje del doctor Maturin, pero claro, no siempre llueve a gusto de todos.

Todo eso no quiere decir que la novela sea floja, ni mucho menos; lo considero un buen libro, en la línea de muchas otras novelas del irlandés O'Brian; siempre recomendables para los amantes de las novelas históricas, las de aventuras, las náuticas y/o las bélicas.

Hasta aquí el libro de hoy, nasnoches.

 
Reforma de base y otras petisoperías

¡Lectoras y lectores empedernidos (a la par que frikis)! ¡Weberas y weberos del mundo! ¡Petisos todos! Por orden del señor webmaster se hace saber:

Se impone una reforma de base en aqueste mi fermoso blog ante la pertinaz sequía articulista que nos azota. Anuncio que en próximas fechas, y quizás para amortiguar el terrible peso de los textos de ridícula autocompasión, se incluirán críticas a todo tipo de eventos, objetos y sucesos del mundo real (y quizás alguno ficticio); ya sean libros, películas, borracheras comatosas o cualquier otra cosa susceptible de ser analizada y destripada a conciencia. Asimismo se hará todo lo posible por mantener un flujo textual, que no sexual, suficiente como para no aburrir a los santos.

Hasta aquí el pregón de hoy, nasnoches.

 
Ser un cobarde (y otras petisoperías)

¿Alguna vez os habéis preguntado seriamente qué pasaría si fuérais unos cobardes? No hablo de cobardes en general, de esos que no serían capaces de ir al frente o de pelearse por lo que creen justo, sino de cobardía en cualquier campo o, mejor dicho, en el que precisamente uno considera primordial.

Pasa que a veces uno es cobarde hasta tal extremo que por mucho que planee algo y por mucho alcohol que ingiera nunca se atreverá a llevar a cabo aquello que tiene en mente. Es de alguna manera lo que a mi me ocurre con mi, quizás obsesiva, fijación por las camareras (o las mujeres con gafas). Me dedico a pensar qué ocurriría si, o qué pasaría si yo..., pero al final nunca hago nada, por la simple razón de que soy un jodido cobarde.

Si pudiera os retaría a meteros en mi piel por un día y jugar con mis normas al juego de la vida: aquel en que cada uno tiene una escala de valores diferente y que, por tanto, cada cosa requiere un nivel de valentía diferente para cada persona. En mi caso son las relaciones sentimentales (que no sociales, para lo cual, creo, no tengo ningún tipo de problema); aquellas que provocan auténticos atrancos insuperables, de estos que te bloquean la lengua. Jugad y ved lo que ocurre dentro de mi... jugad y aprended lo difícil que pueden llegar a ser las cosas para alguien que, a pesar de intentarlo, se preocupa de que sea perfecto hasta el último detalle de la vida sin planear nada; algo así como la Perfección Imperfecta.

No intento eliminar el dolor ni el sufrimiento, ya que hace tiempo que comprendí que son parte de cada uno (qué profundo!), y que cuanto más trata uno de evitarlos, más se regodean ellos en ti. Sino que acepto las cosas como son, hasta cierto punto. A veces tengo ganas de gritar y pedir ayuda (generalmente influido por el alcohol), pero sé que de poco me serviría, porque no importa lo mucho y lo muy sabiamente que alguien te pueda aconsejar: cada ser humano es único y nunca nadie podrá hacer nada que le permita dar un consejo perfecto a otro.

Otra manera de plantear mi caso es el de hablar de idiotez profunda o algo semejante, porque desde luego veo tantas y tantas veces hacer a gente aquello que yo quiero hacer que me convenzo de que no es tan difícil, pero al final nanai. Podría pensar que se trata de algo genético, si no fuera porque a mis hermanos y primos no les ocurre.

La cuestión es que hoy, como tantísimas otras veces, he vuelto a casa sin exorcizar mis demonios personales, lo que probablemente me cueste, para variar, el no dormir tan bien como querría. Si a alguien se le ocurre alguna solución, le rogaría me respondiese, ya sea para aconsejarme, insultarme, o cualquier otra cosa que le haga sentirse mejor.

Hasta aquí el capítulo de hoy, nasnoches.