De unos años a esta parte se ha dado en Internet un fenómeno global que no ha dejado indiferente a nadie, hasta el punto de que la noticia económica del año está directamente implicada en ello. Hablo, desde luego, del streaming de vídeo en flash (también los hay en otros formatos, pero indico éste por ser clave fundamental) y del máximo exponente de ellos. El portal Youtube, ahora propiedad de Google.
Gracias a Youtube, los blogs, portales de noticias, diarios electrónicos y páginas de contenidos diversos han sufrido una revolución mediática en la que las fuentes documentales se han multiplicado por chopocientos en un abrir y cerrar de ojos. Es cierto que este portal ejerce una censura bastante más drástica que la que aplican otros similares (véase Metacafe), pero lo cito por ser el primero de sus características y el más reconocido entre el gran público. Desde Petisoperías he intentando rendir un homenaje a Youtube por su aportación, recopilando algunos de los vídeos que más me han impactado (y que he logrado recordar).
Youtube es la ventana a un mundo a través de la que podemos admirar desde el virtuosismo de un clásico de la cuerda como Yehudi Menuhim interpretando la Danza Húngara Nº5 de Brahms, hasta otro "clásico" menos riguroso pero de técnica no menos envidiable luciendo piano, pasando por la sensación rítmica del momento y bailarines a los que yo no podría imitar ni viviendo cuatro vidas. Porque si algo podemos encontrar allí son habilidades de todo tipo: cantantes precoces, grupos corales, danzas de todo tipo, etc. ¡Hasta nos pueden asombrar con una simple silla!
Los hay que incluso deben una buena parte de su éxito a Youtube, como los chicos de QueVidaMasTriste (que han utilizado Youtube como plataforma de lanzamiento de su serie), algunos trabajadores de la animación y otros que probablemente preferirían no haber sido conocidos nunca.
Y sobretodo encontramos frikis (ese va a tu salud, Noa) de todas las clases: los míticos de StarWars, los famosillos y los nunca bien ponderados frikis de las series infantiles; porque si algo abunda en Youtube, son capturas televisivas (algunas como esta anterior son complementables con un detallito), casi todas de dibujos animados, unos más modernos que otros. Aunque también las hay bastante hilarantes de personajes casi "reales" (retirado de Youtube), y otras bastante más vergonzosas, destacando las aportaciones de la Hora Chanante (y sobre todos sus sketches el renombrado Testimonio de Tim Burton).
Abundan también los vídeos de cafradas e incluso referencias a mi ciudad, si bien preferiría que empleasen otros ejemplos.
Algo que hay, y en gran abundancia son vídeos de novedades tecnológicas y, entre todos ellos, destacan los de robots: ya sea por extraños, prácticos, curiosos, o simplemente falsos.
Y si buscas con mucho cuidado en sus inconmensurables índices, a veces hasta te encuentras a alguna persona conocida.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nasnoches.
Dos años ya desde que Petisoperías fue inaugurado con gran pompa y boato como no vi en Corte nuestra; y en ese tiempo ha habido (como en su primer año de vida) momentos buenos, malos, mejores y peores, pero aquí sigue, al pie del cañón, cada día peor atendido, pero cada vez más querido por su blogmaster.
En alguna ocasión incluso he intentado lanzar alguna línea renovadora (con escaso éxito), pero eso no impide que siga disfrutando un güevo de decir las cosas tal y como me apetece decirlas. El balance anual queda del siguiente modo:
- Caderno de bitácora: a descrición dunha das mellores tempadas de farra que vivín na vida, compartida xunta á leal compañía de Iván do Jopa (Drunken Master).
- El visir, la lira y el mendigo (Partes I y II): sobre como un trabajo feo y hacer las cosas como los demás quieren que las hagas puede llegar a amargarte la vida.
- Frustración sexual: contando lo triste que llegó a ser mi vida sexual y lo bien que llegué a conocer mi mano (entre otras cochinadas).
- Un nuevo punto de vista: quién me iba a decir que esos igoeputas podían llegar a ser peores que los anteriores.
- Recursividad... terminal: ahora he aprendido a vivir con lo que tengo (aunque sigo quejándome), gasto todo lo que gano, uso colonia cada vez que me apetece y pido pulpo cuando me viene en gana.
- Morriña: cuando uno vive solo (pero solo de verdad), no sabe cuanto puedes llegar a apreciar, o detestar, la compañía humana. Yo por suerte he superado esto y estoy relativamente contento con mi situación en ese aspecto.
- Inventando la pólvora: ahí se empezaba a vislumbrar, aunque todavía de manera lejana, lo que esa empresa me depararía en el futuro.
- Qué triste es aburrirse!: y lo sigue siendo, hay que joderse y mucho.
- Mirando la tele: y sigo feliz, consumiendo esa droga con relativa asiduidad y confiando en poder seguir haciéndolo tanto o más a menudo que ahora.
- Hai xeitos e xeitos: sí, pero sigo a crer que nunca se lle di á xente querida suficientes veces canto se lles aprecia.
- De copa en copa (y bebo porque me toca): como echo de menos ese ritmo de vida audaz y etílico, pero el verano y el paso de las obligaciones harán de mi un ser libre de nuevo (en cuanto a farra se refiere).
- Sempre igual: escribir de resaca ou completamente bébedo xa é unha tradición institucionalizada en Petisoperías, e espero que siga a se-lo.
- Quiero negarme: una reflexión sobre nuestros deseos que todos deberíamos realizar de vez en cuando, aunque sea en una servilleta de bar y con un boli BIC. Simplemente hacerlo por el placer de hacerlo.
- El pernicioso vicio del placer: Desde luego los hay gilipollas y que con la excusa de lo políticamente correcto aplican veladamente lo que hace 30 años se llama abiertamente censura.
- La cadera se conecta con la pierna: aunque no os lo creáis no estaba ni borracho ni drogado cuando lo escribí (os lo juro por snoopy).
- Caos, resacas e burocracia: nesa época o caos que había dentro de min non era senón unha sombra do que chegaría a ser apenas quince días despois.
- Sempre en Galiza: este foi un artigo de amor-afecto cara unha terra (e tamén, porque non dicilo, cara á persoa que o inspirou), que tenta expresar nun espazo máis ben reducido o que este o noso país me fixo vivir.
- Loce o sol: poucas veces ir ó paro pode sentar tan ben a unha persoa como me sentou a min nesa ocasión.
- Insomnio: algo habitual en este organismo que la naturaleza me ha regalado (debía estar de saldo).
- Afondando nas lembranzas: outro exercicio de introspección que vos recomendo encarecidamente (a min funzoame bastante ben).
- Novo choio, nova vida: e ahí sigo, anque se o destino o quixer, despois do verán traballaría pra administración, mandando ó sector privado ó carallo dunha puta vez na vida.
- Barriga Mojada (HOW TO): cada uno es cada uno y tiene sus cadaunadas.
- Memesoperías: siguiendo una cita de un amigo, dejo mis reflexiones sobre mi mismo (viva el egocentrismo) para que os refociléis con ellas.
Hasta aquí los dos añitos, nastardes.
Algún cabrón anónimo (no diré que se apoda Nozing y que es oriundo de Vigo), me ha citado para un Meme... y yo meme cago en todo, porque no tengo ganas de ningún tipo de ponerme a escribir ahora mismo, pero las tradiciones hay que respetarlas. Si todavía queda alguien que no sepa lo que es un Meme, que entre en el link anterior y le eche un ojillo a la explicación del amigo olívico, que es bastante clara y concisa.
No creáis que me está resultando nada fácil sacar seis temas de mi materia gris para componer el Meme, así que si a alguno le resulta flojo el artículo, pues que se joda, suficiente tengo con hacerlo casi obligado para que aún encima me vayan a venir con exigencias.
1. Mi manía para/con la impuntualidad.
Al igual que Nozing, yo soy un maniático de la hora, hasta tal punto que no llego puntual a los sitios, siempre llego antes; pero a diferencia de mi estimado compañero, yo sólo disculpo las imprecisiones temporales en muy contadas ocasiones (considero las pérdidas de tiempo reiteradas como una falta de respeto).
2. Odio los ruidos estridentes.
Odio que la gente hable en voz muy alta a mi lado (a no ser que esté de farra); y me molesta especialmente que la gente me grite en dos ocasiones muy concretas: cuando conduzco y, sobre todas las cosas de este Universo, cuando estoy durmiendo. Cualquier persona que me conozca sabe que soy muy bromista y que, por la misma regla, soporto bastante bien las coñas, pero creédme, NUNCA me despertéis de un grito. Hacedlo con un cubo de agua helada, a golpes, echándome bichos o dándole la vuelta al colchón conmigo encima, pero os prometo que si me quitáis del sueño utilizando jarabe de berrido, mi respuesta será todo menos graciosa.
3. Me encanta leer.
Y, como consecuencia, me jode mucho no tener tiempo para hacerlo como en mis años de estudiante. Cada vez que veo el libro en la mesilla, sin tocar durante una semana, se me viene el alma al suelo. Luego hago el esfuerzo de tragar tantas páginas por noche como hacía antes, pero claro, uno necesita acostarse pronto si se levanta antes de que pongan las calles.
4. Me encanta hacer felices a los demás.
Muchas veces en claro detrimento de mis necesidades y/o pretensiones, pero es algo que no puedo evitar. Si estás junto a mi siempre te llevarás la mejor chuleta, el mejor asiento, o serás invitad@ a una o más copas a lo largo de la noche. Eso se extiende también a mis parejas, no entiendo una manera más correcta de ser feliz en una relación que haciendo todo lo posible por hacer feliz a la otra persona, aunque tenga que hacer cosas que no me gusten.
5. Soy un agnóstico del Derecho a la Vida.
Creo que hay gente que merece morir, pero estoy firmemente convencido de que la vida es un Derecho Humano Inalienable y que, como tal, ningún ser humano debería poder privar de ella a otro. Para mi el mayor mérito de mi planteamiento es haberme percatado de eso: de que, a pesar de todo, el asesinato en todas sus formas (incluida la pena capital) debería estar perseguido.
6. Loco por la Historia.
La Historia me sobrepasa, sé que nunca podré, ni de lejos, ni en mil vidas, llegar a conocer ni la millonésima parte de todo lo ocurrido a la Humanidad en el último año, para más en toda su Historia; pero no puedo evitar intentar hacerlo de todos modos. Conocer el pasado es para mi, hoy más que nunca, conocer el presente.
Esas han sido mis reflexiones, compañer@s, espero que os gusten y que me digáis lo que opináis de ellas. Me gustaría citar a alguien a hacer lo mismo, tal y como dictan las costumbres, pero Nozing se me ha adelantado marcando a todos mis conocidos que ejercen de blogmasters.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nasnoches.





