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Vida y Milagros de un Informático
Vivencias de un informático y parado en ciernes al comienzo de su carrera profesional.
Prólogo
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Sindikatua
 
La guerra, la humanidad y otras petisoperías

Nosotros los Homo sapiens tenemos la mala costumbre de definir como comportamiento "humano" todo aquel que sigue unas determinadas normas éticas caracterizadas por lo general por la honradez, el honor, la solidaridad y demás tonterías de esas que todos presumimos tener y de las que usualmente carecemos (yo incluido, no nos llevemos a engaño). La verdad es realmente otra, si algún comportamiento se debe definir como "humano" es aquel que caracteriza al conjunto humano global, y éste es, por lo común, el ser antisolidarios, cobardes, traicioneros, vagos y maleantes.

Desde el comienzo de la civilización, hace unos 12.000 años, la humanidad se ha dedicado a destripar al prójimo y a interpretar las directrices, normas, reglas y leyes como les sale de los cojones. Intentemos imaginar por un segundo un mundo sin guerras, sin hambre, sin explotación; un mundo sin lo que nos define de la manera más simple: homo homini lupus. Resulta de lo más irreal, resulta más fácil pensar que algún día los americanos adopten el mandarín como lengua oficial antes que pensar en que depongan las armas; bueno, ellos y el resto del planeta, que los EE.UU. no son los culpables de todo lo malo que nos ocurre.

Siguiendo por la línea de romper las normas, y cayendo en mi obsesión secular, hablemos de religiones: hay quien piensa que los movimientos de resistencia pacífica son algo moderno, pero nada más lejos de la realidad: no deberíamos olvidarnos de que ya en el Antiguo Testamento de los cristianos y en la Torah judía se menta aquello de NO MATARÁS como un mandamiento dado por la propia voz de dios al desgraciado de Moisés después de hacerle subir a un monte en el medio del desierto. Y ese mandato no especifica en ningún punto la flexibilidad del mismo; en ninguna parte se dice que sea aplicable solamente a los correligionarios y codogmáticos.

Unos milenios después de lo anterior, en plena ocupación romana del Próximo Oriente, el primer hippie profiere aquello de los mansos heredarán la tierra y poner la otra mejilla. Apenas 1.500 años después de eso en Europa se queman conversos por no ser "cristianos viejos" y se esclavizan moriscos y berberiscos que vivirán el resto de sus días encadenados a un remo, ...y pensar que para eso crucificaron al profeta.

Ya en el siglo XX la India se independiza del Imperio Británico siguiendo los principios de la "resistencia pacífica" enunciados por Gandhi. Ahora no hay más que ver el cruce de amenazas termonucleares sostenido desde hace 40 años por indios y pakistaníes, y que se ha convertido en una auténtica desgracia para gentes como los habitantes de Cachemira.

Imaginemos de nuevo un mundo sin armas, sin contaminantes, sin hambre, sin guerras y donde todo el planeta fuese un "Primer Mundo". Un día tu vecino se compra un coche mejor que el tuyo y tú coges una pala y le desplazas la primera intercostal; porque un arma no siempre es una AK-47, ni un asesino es sólo un guerrillero utu matando campesinos tutsis en Ruanda. La desgracia forma parte de la condición humana de la misma manera que un tigre siempre será un depredador formidable y no un gatito grande. La civilización se ha construido sobre el fuego, la ganadería, la agricultura, la rueda, la escritura, la navegación, la electricidad y sobretodo sobre sangre, mucha sangre.

Aún después de tan escéptica y patética interpretación del mundo al estilo Matrix, yo espero que algún día a nadie se le ocurra coger un pala para partirle la espalda a su prójimo por tener un coche mejor, una casa más grande o un color de piel distinto, un mundo donde quepan muchos mundos como rezaba el tema de Hechos Contra el Decoro.

Hasta aquí el capítulo de hoy, nosdías.

 
Comentario:
Alédame comprobar que aínda te-lo cerebro no seu sitio, coma cando o mítico "grupito del hall" debatía no infame Concepción Arenal, no radiador do baixo esquerda para máis detalles. Algunhas cousas non mudaron tanto, ¿eh, rapaz? A merda segue a ser merda, por exemplo. Cóidate, que non decaia... e GABBA!! Apertas ferrolás de Crispina ;-)
No