Ayer se puso en contacto con mi ilustrísima persona y através del e-mail un paisbajeño con la intención de que cubriera un formulario-entrevista con visos a una posible incorporación laboral en su país. La verdad es que cuando cubrí el curriculum electrónico en Eures (Nota: sé que es muy freaky pero es de destacar que la página está hecha con JSP) con el objetivo de encontrar un trabajo bien remunerado en algún lugar de Europa ni se me pasó por la cabeza que ese lugar pudiera ser Holanda... ¿los habéis escuchado hablar? Parece que están comiendo petazetas!
En el susodicho formulario (en formato Excel) se me preguntaba sobre mi dominio del inglés (lógico, por otro lado), del alemán (bueno, a fin de cuentas es lo normal en Europa) y del holandés (jar?). El resto era lo típico: que si domicilio, que si pretensiones económicas, que si qué conocimientos atesoro, que si cuántos sin sacarla... lo normal.
Luego, con más calma me paré a pensar en lo que realmente sabía de los holandeses: su idioma, como ya he mencionado, resulta doloroso para los oídos; sus campos están cubiertos de tulipanes; su país tiene menos curvas que Castilla; su liga de fútbol es una puta mierda (con honrosas excepciones); y Amsterdam es... peculiar. Lo cierto es que no me disgustaría conocerlo.
¿Qué sería de mi en Holanda? Probablemente tendría que malvivir haciendo favores sexuales a hermosas hembras con el único fin de tener algo que comer cada día (y ellas también). Después habitualmente me despierto. ¿Cómo abrirse paso en un lugar en que la gente habla como si tuviera una pelea de lenguas en la boca? y lo que no es menos importante ¿hay suficientes coffee-shops? Seguiremos informando.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nasnoches.





