Si habéis visto esa joya del séptimo arte y las bandas sonoras titulada "American Graffitti" puede que recordéis aquella frase que rezaba: el rock'n'roll no es lo mismo desde que Buddy Holly murió; bueno, quizás esto sea un poco exagerado, dado que el fatídico accidente ocurrió en 1958, pero sí es cierto que parte de la música murió hace tiempo y vamos a necesitar un buen milagro (de esos tipo Lazarus, stand up and dance) para que resucite; claro que evidentemente, la muerte de los grandes del rock no es la causa de declive de la música, muy al contrario, generalmente la revitaliza.
Ya John Lennon nos dijo hace casi 30 años aquello de I don't believe.. y, a pesar de todo, seguimos sin darnos cuenta de que vivimos en un tremendo engaño tejido durante décadas por las grandes manos de la industria discográfica. La década de los noventa se puede, sin lugar a dudas, identificar como la pista de despegue de un movimiento de enmierdecimiento de la calidad musical porque, amigos, no es verdad esa excusa que utilizan algunos de:
Bueno, pero la música comercial siempre ha sido peor que la música alternativa.
Ja! y una puesta de Anatidae también (Nota de Trad. "y un güevo de pato"), y qué me dices de la música comercial de los 80, donde multitud de estilos del pop y del rock han llegado a sus máximos exponentes (Madonna, Queen, Dire Straits, U2 y muchos otros). No nos llevemos a engaño, porque esta pandilla de igoeputas que controlan las discográficas pretenden no sólo pervertir la música moderna, sino también la ya pasada (y no hablo de versiones y tributos realizados por los artistillos de turno).
Todo esto viene al tema porque el año pasado fue el aniversario de "La Chica de Ayer" de Nacha Pop y tuvimos que escuchar todo tipo de despropósitos por parte de los medios de comunicación, tipo: el grupo más emblemático de la Movida madrileña, la canción más popular del pop español de los 80. ¿¡¿PERO DE QUÉ COÑO ME ESTÁIS HABLANDO?!? Recapitulemos: el común de los mortales de este país que no sean fans del pop español de los 80 con suerte conoce "La Chica de Ayer", con más suerte conoce a Nacha Pop y con unos conocimientos que te cagas conoce "Lucha de Gigantes" (el otro tema medianamente conocido del grupo en cuestión), de la misma manera que yo no tengo puta idea de flamenco, chill out o trip-hop.
Y si Nacha Pop es, como se empeñaron en afirmar los periodistas (probablemente remunerados por las discográficas), el grupo más emblemático de la Movida, ¿qué pasa con Mecano, Radio Futura, Alaska y Dinarama, Los Secretos, Kaka de Luxe o Alaska y los Pegamoides? No niego que en los últimos tiempos se haya escuchado más "La Chica de Ayer" (sobretodo por el atentado musical de Enrique Iglesias), pero esto no quiere decir que sea o haya sido más sonado que "Hoy no me puedo levantar", "Enamorado de la moda juvenil", "Bailando", "Déjame", etc.
Por desgracia, y a pesar de todo lo que se luchó, la presión de los medios finalmente ha podido con la música, y el género comercial se degrada más y más rápido que un vino al fuego. No quiere esto decir que no existan grandes alternativas y con calidad pululando por ahí (escúchese The Coral, White Stripes, The Darkness o ya más cerca, Circodelia, Manolo García, La Fuga, el nunca bien ponderado Joaquín Sabina y muchos otros).
También puede ser cierto que a los que nos coge en vida la muerte de los ídolos también se nos muera una parte, y yo, siendo como soy fan de los Ramones, se me he muerto tanto que ya estoy perdiendo la ilusión por la música (recordemos que en los últimos 5 años han muerto los tres miembros más míticos de la formación neoyorquina).
Puede que los Sex Pistols no estuvieran tan equivocados al cantar aquello de the big rock'n'roll swindle. Por suerte, y no por desgracia (a pesar de lo que opine algún mameluco), siempre nos quedará lo compuesto.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nosdías.





