Otra noche que voy a ahogar en alcohol, la quinta en ocho días... no creo que necesite comerme una amanita phalloides para que me trasplanten el hígado, sólo con acercarme a los colegas es más que suficiente para sentir el miedo hepático a un fallo multiorgánico (sin culpar a nadie).
Mañana será otra mañana en gris, del mismito color que hoy el etanol va a atacar cerebro adentro, borrándome sabe Dios que otro recuerdo: un rebumbio con los amigos de la infancia, el hexadecimal rgb del violeta puro o un emperador romano de la dinastía de los Severos. Sólo espero que sean cosas no primordiales y sin las cuales se pueda vivir cómodamente.
Después de la tormenta vendrá la calma, aunque sólo durante una semana, porque al siguiente finde... farra en Coruña, concierto de los Fitipaldis y la mejor de las compañías (con sabor a marihuana y mejor efecto que el opio). Perdóname Noa por no estar en Ferrol para tu cumple.
Para variar hoy nos dejaremos caer por casa de Ivansinho para conducir nuestras vidas a la no poco deconstructiva tarea de castigarnos el organismo. Después de eso: chistes, puñaladas con muy mala hostia pero sin maldad, blasfemias de todo tipo, escatología para todos los gustos, conversaciones muy subidas de tono, y risas, sobretodo muchas risas. Al día siguiente: arrepentimiento, promesas a Pepito Grillo que nunca se cumplen, ardor de estómago al desayuno y de cartera al comprobar el resultado de la noche.
Llevo ya dos meses marcando récords en números rojos, esto es, gastando más de lo que ingreso y viviendo de mis, ya por otro lado, exiguos ahorros; y parece que el corriente no va a ser distinto, puede que acabe sentado un domingo a la puerta de la iglesia con la lata de los óbolos, pero no me importa, atravieso una maravillosa época de estupidez física y anímica que hace que casi todo me resbale, y que lo que no me resbale se me deslice.
Si mañana me encuentro en condiciones intentaré escribir algo, siempre que todavía me llegue el impulso nervioso hasta la punta de los dedos; y es que tengo a aqueste mi blog muy abandonado, y pocas veces doy sacando tiempo para escribir algo coherente. Si la cosa se tercia habrá descripción de la fisura en mi salud.
Hasta aquí el capítulo de hoy, nasnoches.





