¿Sueños o realidad ? Yo prefiero soñar
A veces me pregunto dónde está la línea que divide los sueños de la realidad. Todos tenemos recuerdos que no sabemos si forman parte de lo vivido o de lo soñado. A menudo, nos gustaría que ciertos sueños hubieran pasado realmente. A veces, ciertos momentos reales son como un sueño y desearías que se prolongaran hasta el infinito (aunque la cruda realidad siempre se te acaba echando encima …).
Ayer mismo, por ejemplo, estuve hablando por teléfono con un amigo a la una de la madrugada durante un rato. Resultó que yo ya estaba durmiendo y me despertó (dulce despertar) y mantuvimos una conversación muy divertida de mil cosas distintas (saltando de un tema a otro, y de otro a otro .....). Esta mañana, al despertarme (después de haber dormido pocas horas...), confundía lo que me pasó en realidad (la charla), con lo que había soñado (posteriormente), e incluso con lo que me había pasado el día anterior…
Recuerdos, pasado, presente, futuro y sueños se mezclaban en un peligroso cóctel de imágenes y sensaciones.
He tardado unos segundos (hasta quizás algún minuto) en separar cada cosa y en aclararme las ideas.... Será porque me faltaban horas de sueño?? Será porque la primavera siempre me deja un poco aplatanada y con la cabeza en las nubes (o a la lluna de València)??
Después de todo esto, a qué conclusión puedo llegar… : pues la verdad es que prefiero soñar, quiero soñar y no despertar jamás.... Quiero vivir permanentemente en el país de las maravillas, encontrarme conejos, comer pastelitos mágicos para ser más grande o más pequeña y quiero bailar y celebrar cada día mi cumpleaños!
Alguien tiene alguna pócima mágica que me haga dormir y tener dulces sueños?
Ayer mismo, por ejemplo, estuve hablando por teléfono con un amigo a la una de la madrugada durante un rato. Resultó que yo ya estaba durmiendo y me despertó (dulce despertar) y mantuvimos una conversación muy divertida de mil cosas distintas (saltando de un tema a otro, y de otro a otro .....). Esta mañana, al despertarme (después de haber dormido pocas horas...), confundía lo que me pasó en realidad (la charla), con lo que había soñado (posteriormente), e incluso con lo que me había pasado el día anterior…
Recuerdos, pasado, presente, futuro y sueños se mezclaban en un peligroso cóctel de imágenes y sensaciones.
He tardado unos segundos (hasta quizás algún minuto) en separar cada cosa y en aclararme las ideas.... Será porque me faltaban horas de sueño?? Será porque la primavera siempre me deja un poco aplatanada y con la cabeza en las nubes (o a la lluna de València)??
Después de todo esto, a qué conclusión puedo llegar… : pues la verdad es que prefiero soñar, quiero soñar y no despertar jamás.... Quiero vivir permanentemente en el país de las maravillas, encontrarme conejos, comer pastelitos mágicos para ser más grande o más pequeña y quiero bailar y celebrar cada día mi cumpleaños!
Alguien tiene alguna pócima mágica que me haga dormir y tener dulces sueños?
Comentario:
le rêve c'est ça :
Comentario:
Hace poco leí "La casa del sueño" de Jonathan Coe y está muy bien, te lo recomiendo.
A mi con los sueños me pasan cosas muy curiosas. A veces sueño con alguien que me cabrea en el sueño y, luego, la próxima vez que lo veo no puedo dejar de estar cabreado con él por algo que sé que no hizo.
En mi primer o segundo año de universidad, soñé con una chica que me gustaba pero que ni siquiera conocía y en el sueño si que a conseguía. Lo que ocurrió es que, dentro del sueño, me dí cuenta de que estaba soñando y no quería despertarme para no perderla. Luego, días más tarde, le escribí una canción en la que expresaba mi voluntad de quedarme en coma para poder quererla.
A mi con los sueños me pasan cosas muy curiosas. A veces sueño con alguien que me cabrea en el sueño y, luego, la próxima vez que lo veo no puedo dejar de estar cabreado con él por algo que sé que no hizo.
En mi primer o segundo año de universidad, soñé con una chica que me gustaba pero que ni siquiera conocía y en el sueño si que a conseguía. Lo que ocurrió es que, dentro del sueño, me dí cuenta de que estaba soñando y no quería despertarme para no perderla. Luego, días más tarde, le escribí una canción en la que expresaba mi voluntad de quedarme en coma para poder quererla.





