3 cosas...

SÓLO TE PEDIRÉ QUE ME PROVOQUES 3 COSAS...
· Que me atraigas...
· Que me conmuevas...
· Y que me hagas reír...
SI LO LOGRAS ... TEN CUIDADO PORQUE CONSIGO (o al menos lo intento) TODO LO QUE ME PROPONGO, ASÍ QUE NO TE ACERQUES MUCHO... ;op
Besillos (orgullosos) de la Pequeña Spirou :o)
HAGAN SUS APUESTAS... o no.

Entré y me fui directa a la ventanilla de cambio. Lo deposité en la bandeja con mucho cuidado y lo deslicé hacia el otro lado...
El empleado del “Gran Casino” lo tasó y tras decirme la cifra, me preguntó de cuanto quería las fichas. Yo le miré, y sin dudar un instante le dije que solamente quería una por el valor íntegro de lo que acababa de poner en la bandeja. Él, asombradísimo, me insistió en que sería mejor que repartiera la valía total de “mi pertenencia” en varias fichas. Yo le sonreí y tras agradecerle todas las consideraciones y los consejos que me acababa de dar, volví a pedirle de nuevo una.
Él, con cara de resignación, buscó una que se adaptara perfectamente a mi importe. Antes de dármela me miró de nuevo a través del cristal blindado de 2 cm de grosor. Hizo un leve amago de abrir la boca, para instantes después cerrarla y dibujar en su rostros una mueca de resignación... Acto seguido depositó mi ficha en la bandeja de cambio y la deslizó suavemente hacia fuera para que yo pudiera cogerla.
La recogí de la bandeja con mi mano derecha y tras observarla de cerca por unos segundos, cerré mis dedos uno a uno en torno suyo. No quería que por nada del mundo se perdiese...
Entré en la sala de juego. Había muchas luces, mucha gente, muchas máquinas... Me dirigí a la mesa de la ruleta, siempre me había gustado ese juego. Me situé detrás de una chica, parecía maja, era guapa y se veía por la forma de moverse y de hablar que no era la primera vez que estaba ahí. Tenía 4 grandes filas de fichas, de distintos tamaños y colores que las tenía colocadas ordenadamente a su derecha. Me detuve a mirarla, a ver como jugaba, cómo colocaba las fichas en la mesa, a qué números apostaba... A cada tirada hacía alrededor de 4 – 5 apuestas a distintos números sin mucha ilusión aparente en ninguno de ellos. Siempre conseguía ganar algo en cada jugada pero nunca obtenía un gran “botín” ya que sus apuestas eran bajas y demasiado repartidas.
Yo seguía mirando el juego... El crupier anunció la siguiente apuesta. A esas alturas ya me había situado en primera fila pegada a la ruleta. Había dejado mi única ficha sobre el tapete verde de la mesa a la vez que apoyaba mi dedo índice sobre uno de sus bordes y la movía al ritmo que marcaba la máquina tragaperras situada al final del pasillo.
De repente a mi derecha se colocó una señora, debía rondar los setenta y muchos años. Tenía el pelo blanco y las manos arrugadas por el tiempo, pero con una chispa especial que se dejaba intuir detrás de los cristales de sus viejas gafas. Se llevó la mano al bolso y de ahí sacó una única ficha que colocó encima del fieltro verde. Asombrada la miré con mayor interés, junto conmigo era la única jugadora de toda la mesa que sólo tenía una ficha para apostar. A los pocos segundos de observarla se giró y me miró. Observó mi mano y cuando vio que sólo tenía una ficha me sonrió de una manera especial y asintió con la cabeza aprobando mi acto.
Las apuestas fueron sucediéndose una tras otra y las horas fueron pasando. El crupier anunció la ultima apuesta de la noche y mi corazón inconscientemente se aceleró. Yo seguía sujetando mi ficha con el dedo y tras el ultimo anunció del crupier : “No va más”, levanté mi ficha de la mesa y me la introduje en el bolsillo de atrás de mi pantalón. Aquella, definitivamente no sería mi noche. La señora mayor hizo lo propio con la suya y el bolso. Me giré sobre mis talones y dirigí mis pasos hacia la salida. Mis zapatillas se sentían cómodas andando por la moqueta que cubría todo el suelo del casino. De repente alguien se agarró a mi brazo, fue una sensación extraña porque es como si mi cuerpo la estuviera esperando, no me sobresalté en absoluto. Era la mujer mayor de una sola ficha. La miré y bajé el ritmo de mis pasos adecuándolos a los suyos. Llegamos a la salida y allí se dividían nuestros caminos. Yo iría caminando a casa mientras que a ella la esperaba un precioso A-6. Nos volvimos la una hacia la otra, nos miramos y sin saber muy bien porqué nos abrazamos para segundos después soltarnos y sin mediar palabra seguir cada una con su camino. Ninguna de las dos volvió su cabeza para ver los pasos de la otra...
De camino a casa, las palabras que había pronunciado en mi oído durante nuestro abrazo retumbaban en mi cabeza:
“El miedo a perder NO debe hacer de ti una persona cobarde sino precavida. Apuesta cuando la ocasión y el número lo merezcan. Hasta entonces, guarda esa ficha por la cual una vez cambiaste tu corazón...”.
LA CRONICA... parte III (sa´cabo lo que se daba)

Y con este capítulo completo la serie...
En el primer garito al que llegamos nos pedimos la primera casi entrando por la puerta (de alguna manera había que bajar la tensión acumulada del paseo). El tema se empezó a animar y hubo un conato de preguntas comprometidas que al final no salió (y no por falta de curiosidad...al menos mía). Como nos echaron del sitio al poco tiempo...(la verdad que éramos el grupo escoba, lo íbamos cerrando absolutamente todo) emigramos a otro (gran antro) de la noche bilbaína.
Según atravesábamos el umbral, el ambiete ya nos iba advirtiendo de lo que nos depararía el resto de la noche: calor, humo, chicas y NATA. Ainsss, este fue el momento en que la benjamina descubrió para todo lo que da de si un bote de nata. Un grupo de chicas que teníamos al lado se dedicó durante más de media hora a untarse, salpicarse, comerse y un largo etc la nata entre todas (pito, pito gorgorito... tu misma que más da!!!!). Pero el momento álgido vino cuando una le llenó a otra la boca con ese preciado potingue y acto seguido... os podéis imaginar, desde luego ninguna de las dos pudo decir cuando terminaron que tenían bajo el azúcar.
La benjamina, ojiplática perdida no hacía mas que (babear...) echar cuentas a ver cuanto dinero le quedaría después del viaje para poder comprarse un (millón) de botes de esos...
Y nosotras pensando que en Madrid somos lanzadas y atrevidas, queridas lectoras, debe ser el viento del norte que nos las desvía porque MADREDELAMRHERMOSO!!!!! lo que pudimos ver in situ. Después del momento repostero nosotras seguimos a lo nuestro, charla, risas, algún que otro bailoteo, y salidas (continuas) del garito (a mear). Entre baile y baile se nos acerca una mujer de unos 48 años y tras decirme una serie de frases sin sentido le solté que era de Madrid (por aquello del idioma) y va la tía y me pregunta que si sigue abierto el Medea. Qué gran sitio me decía (y yo mentalmente pensando: que estuviste, en la inauguración por lo menos!!!!)
De nuevo (y para no perder la costumbre) nos cierran el garito, y tras robar una copa con mas arte que el “Juli” toreando en las ventas, nos vamos derechas al Badulake. Allí los abrazos (sospechosos), bailes (pegaditos) y conversaciones (íntimas) se iban haciendo a cada instante más intensos (a medida que subía el alcohol en sangre). Rondando las 5:30 de la mañana todas decidimos irnos. La mitad del grupo (las más listas) llamaron a un taxi que las fue a recoger en la (puta) puerta, las otras (las más pardillas) como no tenían ni recordaban el numero de los taxis (a alguna el paseito le vino de perlas) y viendo las horas en las que se movían decidieron emprender el camino a casa a pata. Hubo frases míticas como: aparcas a 1 metro de la acera, me lo cuentas en septiembre con selectividad... y hasta aquí puedo contar (el resto queda para las que estuvimos en vivo y en directo).
Cómo mola volver a casa y que te canten los pajaritos a la vez que sientes que tu cabeza será cortada por el camino por un moro o un yonki (hasta las putas se habían ido ya a dormir...). Sorprendentemente llegamos sanas y salvas a casa. Tras hacer la cama directas al catre TODAS.
Al día siguiente tras las duchitas y la recogida general de bultos las 3 petardas nos metimos en el coche y carretera y manta hasta Madrid. A eso de las 3 y pico paramos para comer algo. Ya en el restaurante, después de elegir nuestro rico manjar (un sándwich mixto) y camino del habitáculo de fumadores un chica me repasó descaradamente (tuvo que ser descarada porque si no la menda lerenda no caza ni una...). Ingiriendo mi bocata tranquilamente (y fichando disimuladamente a mi Romea) no se me ocurrió otra gran frase que soltar por mi (lindo) buzón:
"Tía yo estoy más buena que la novia!!! No me jodas"
Acto seguido mis dos acompañantes al unísono me espetaron:
"Tía, que es su madre".
Tras breves momento de duda lo vi claro, era la madre!!!!. Sin comentarios al respecto por mi lado y con mucho cachondeo por el suyo nos volvimos a meter en el coche y, esta vez si, hasta Madrid. Y colorín colorado este bonito Finde se ha terminado :o)
CONCLUSIONES:
· Llevaré un bote de NATA siempre que vaya al norte (nunca se sabe donde puede saltar la liebre).
· No cogeré un TAXI para volver a casa así me maten (nunca se sabe lo que te puede surgir en el camino).
Besines (pegajosos) de la Pequeña Spirou :o)
LA CRONICA... parte II

Cuando llegamos hasta al coche cada mochuela a su olivo... (por nuestra parte cervecitas, charla con temas muy interesantes y duchitas). Eran las 11:10 p.m. y el otro sector no había llegado aun y de señales de vida 0 pelotero. He de confesar que una servidora visto el panorama no daba un duro porque asomaran la pata por allí, pero sorprendentemente aparecieron a los 10 minutos (si es que tengo una boca que no me la merezco). Decidimos pedir comida (de perro?) china para llevar. La elección fue menu para 4 y la “tardona" (que se entera :os) decidió llamar a otro chino porque nosotras lo valemos. Tras comprobar que en ese chino no había menu para 4 sino para 5 (y por consiguiente darse cuenta de que había metido la gamba) decidió colgar al chino con un: “lo siento que me he equivocado” y ,esta vez si, llama al restaurante elegido.
Una vez pedida la comida nos acoplamos en los sillones en vista de que la espera no iba a ser corta. De repente las porteadoras del famoso brebaje que consumimos durante TODO el finde (KALIMOTXO), se dieron cuenta de que lo (casi) más importante, no había llegado al cuartel general para amenizar la cena. En un arranque de generosidad se fueron 3 (la hija de ESPE, la anfitriona y la chica-chanclas) a por toda la bebida... Mientras, las 4 restantes nos quedamos en casa viendo una gran película que nos tuvo con la boca abierta y con el alma en vilo durante 40 minutos. Fue una de esas películas que te enganchan y que no eres capaz de comentar ni una escena hasta que termina (Gracias a Dios tenía fin!!!!). Es de esos largometrajes que hacen que parezca que se para el tiempo y casi sin darte cuenta te va llevando por el hilo argumental (pero tenía?) con una suavidad imperceptible. Ese GRAN film (que por supuesto recomendamos a las 3 porteadoras de la bebida nada más llegar)se llamaba “Y decirte alguna estupidez, como por ejemplo, te quiero”. Y mi pregunta es: Bilbao nos atrofió el sentido crítico? O es que perdimos el mando entre los sofás y no pudimos cambiar de canal????. Madre de mi vida, no tengo palabras para definir la horda de sentimientos (sentimientos? Vamos a llamarlo ARCADAS) que nos pudo provocar la visión de la (puta) peli...
La comida y la (bebida... digo) otra parte de la expedición llegaron casi a la vez. La cena fue amenizada por un documental sobre tribus urbanas (que nos tragamos como benditas, porque lo que era conversación... Menudo empanamiento!!!) Una vez terminado el gran “manjar” hubo división de opiniones, mientras una preguntaba: “Spirou, salimos ,no?” Otra intentaba informar y reafirmar al grupo que : “estamos cansadas, verdad chicas?”. Tira y afloja... y al final salimos, por supuesto (creo que la chica-chanclas me lo perdonó jijij). Camino de la zona de bares (andando) nos dieron un tour por lo mejor de Bilbao: putas, yonkis... etc. Las norteñas iban adelantadas 70 metros (por aquello de proteger de cerca a la prole) mientras que una servidora se quedó con la Chica- chanclas un tanto atrasadas porque la pobre no podía seguir el paso. Qué útil me sentí amenizando el largo paseo, mi buena acción del día pensé... hasta que de repente y no se sabe muy bien de donde, salió un yonki que venía directo a nosotras... (tuve un momento de duda: aprieto el paso y que la den a la chica-chanclas o me quedo y que sea lo que Dios quiera? [nota mental: que la mate a ella primero que igual yo le pillo cansado y me deja volar cual pajarillo]) Por supuesto me quedé (me cagué en todas sus chanclas por si acaso pasaba algo y no podíamos salir corriendo, pero me quedé). El yonki pasó a escasos metros de ambas pero no dijo ni hizo nada. Descojonadas, poco a poco fuimos llamando al resto del grupo para que nos esperaran (y defendiese si volvía el yonki... digo) e ir todas juntas.
Después de sacar dinero nos encaminamos a nuestra primera parada (que para variar no recuerdo cómo se llama). Para no perder comba atravesamos una calle que estaba inundada de chavalines de 17 años (mamados) como cubas y de “Juanis” dispuesta a (comerse lo que hiciera falta... digo) bailar hasta el amanecer. De nuevo tensión en el ambiente y nosotras a nuestro rollo porque nosotras lo valemos...
Por fin llegamos a nuestro primer destino y... CONTINUARÁ!!!!
Último capítulo mañana a la misma hora, en el mismo sitio y con mucha, mucha (nata...) sustancia ;o)
Besillos (nostálgicos de Bilbao) de la Pequeña Spirou :o)
PD: la próxima vez que suba a Bilbao me dejaré la Oca en casa y me llevaré este juego (de arriba) que fijo que triunfa como la coca- cola con vino. Usease: como el KALIMOTXO ;o)
LA CRONICA...parte I

El viaje empezó 40 minutos más tarde por culpa de... (vamos a dejarlo ahí). Eran las 21:40 y nosotras todavía en mi barrio: yo con ganas de asesinar a mi tercera acompañante increíbles... y encima la segunda disculpándola (claro, así una servidora queda como el culo y como la mala de la peli :os). 400 kilómetros de autovía con un pequeño alto en el camino (donde pudimos comprobar que cuando una come bocata no hace falta tener plato, sino que con apoyarlo en el suelo vale, verdad enana?) y del tirón a esa bonita ciudad que es BILBAO. Cuando llegamos, quedamos con la anfitriona en la plaza del Sagrado Corazón (si es que lo del cole de monjas marca...). Tras aparcar y llamar para que nos vinieran a recoger, el coche NUEVO y RELUCIENTE de la anfitriona apareció (cargadito de mujeres) a los pocos minutos. Después de saltarse un semáforo en rojo (que digo yo: podíamos haber esperado, ahora me explico muchas cosas de la decoración de tu coche jajaj :op) por fin pudimos besarnos y abrazarnos como manda el protocolo (o las ganas de toqueteo de todas...).
Tras sondear las ganas de fiesta del personal nos pusimos rumbo a la zona de ambiente. Aparcar fue fácil aunque llegar a los garitos nos costó unos 15 minutos (no decían que en los pueblos TODO esta cerca? Jajaj). Cuando por fin llegamos, he de reconocer que vi peligrar nuestra primera noche ya que todo parecía cerrado... pero tuvimos suerte y encontramos uno abierto. Tras pagar la entrada nos metimos para dentro a “disfrutar” de la excelente música con la que nos ilustraba la Dj de 60 años (INCISO: el único problema del garito:... que el puerta NO se quedó con nuestra cara!!!!o mejor dicho con TU cara porque a mi sinceramente me daría yuyu que me reconocieran a la primera. Fíjate tu que tontería, pero de cara a mi futuro como ladrona profesional de bancos este hecho de que no me recuerde ni el tato me tranquiliza jajaja). El garito estuvo bien, aunque la otra mitad de la expedición se retiró (vamos a llamarlo así) un poco pronto. Nuestro sector aguantó una horita más en la que nos dio tiempo a fichar (a unas) y a ser fichadas (a otras). La retirada llegó pronto porque había unos 30 minutos de coche (en el cual nos pasó de todo: control de alcoholemia, volantazo, líneas...) hasta el catre y al día siguiente había comida. Cuando llegamos el reparto de habitaciones no fue un problema y pude disfrutar de mis (PRECIOSAS) sábanas en una cama como Dios manda (1´05 si no recuerdo mal).
Al día siguiente, tras el descanso oportuno, me levante y desperté “cariñosamente” a mis compis de viaje. Poco después llegó el turno de las ducha:.. qué mejor que levantarse y disfrutar de una ducha helada con agua gélida del norte? (quien inventó las calderas con chispa eléctrica imposibles de encender?). Pasamos una a una por ese maravilloso momento tras el cual vino el desayuno (gracias a que nuestra anfitriona está en todo y nos obsequió con todo tipo de bollos). Cuando todas nos hubimos alimentado nos bajamos dando una vuelta hasta la playa (la cual era preciosa) con un sol espectacular!!!!. Al rato (y tras la llamada del otro sector del la expedición) nos fuimos directas a tomar unos zuritos y unos kalimotxos (ainsss que bien se me dan los idiomas por Dios) con el resto de la comitiva al lado del puerto deportivo. Cervecitas y tapitas por un lado y besos y conversaciones por el otro... A las 3 nos acoplamos en dos coches para poner rumbo al sitio elegido para el avituallamiento. Un sitio increíble, bonito (una es que no está acostumbrada a tanto verde junto), barato (pedimos comida como para dar asco), bebida (comprobado, allí el kalimotxo es religión) y sobre todo buena compañía... Tras la comida nos fuimos a tomar café a una casa rural que me pareció una pasada de sitio. Estábamos en lo alto de un valle (todo verde, no como aquí :os) y al fondo se podía ver el mar rodeado de unos acantilados. PRECIOSO, un 10 para las organizadoras, no pudo ser más encantador :o) . Tras la charla y el café nos despedimos de un par que nos abandonaron y el resto nos fuimos a acompañar a una de las organizadoras a su casa. Tuvimos el gusto de conocer el puente colgante de Portugalete (el cual, algunas lo cruzamos por abajo y otras por arriba [donde por poco estas últimas se quedan a vivir si no llega a ser por la “hija adoptiva de Espe”... es que lo de apretar el botón del ascensor no es tarea fácil verdad? :op])
Ya con todo, de vuelta a Bilbao para ducharnos, arreglarnos y.... CONTINUARÁ
(esta segunda noche no será moco de pavo así que lo reservo para mañana jejejeje)
Besillos (enamorados de Bilbao) de la Pequeña Spirou :o)
YO CONFIESO...

A ti no, a ti querida Negra no puedo ocultarte nada. Te lo terminé confesando aquella noche de borrachera (como no...) en la cual ya no quedaba gota de alcohol en la casa y nos dimos al chocolate con pan de puro aburrimiento a las 6 de la mañana. Aquella noche en la cual estábamos sentadas las dos en el sofá y solas. La conversación discurrió más o menos así:
SPIROU: Negra tía, te tengo que confesar una cosa...
NEGRA: A veeeer.... desembucha pajarraca, y no me digas que te vuelves a cambiar de acera porque ya me he pedido a todos los que te tocaban a ti, así que te jodes!!!!
SPIROU: No..., no es nada de eso. Te tengo que decir un secreto... y júrame por tu madre que no se lo vas a contar a nadie y que no lo utilizarás en mi contra. Me lo prometes???
NEGRA: Lo sé, soy irresistible!!!! Te has enamorao de mi y no sabes como decírmelo. Pequeña... me lo tendrías que comer con palillos para que me planteara algo contigo guapa!!!!.
SPIROU: Vete a cagar tía... paso de tu culo, no te cuento nada. Que te folle un pez
NEGRA: Dios te oiga querida!!!! (minutos de tensión entre ambas... La Negra hace que se saca un moco para ponerme de mala ostia... y lo consigue)
Veeeeenga vaaaale, dejo de vacilarte. A ver, que coño te pasa?
SPIROU: Te cuento... el otro día salí del cole (había terminado de dar clase y me iba a entrenar yo) y me fui a por el coche que lo tenía en el parking de al lado del colegio. Total que me monto, arranco, pongo mi musiquita, me pongo mis gafas...
NEGRA: ZzZzZzZzZ... oye tía quieres abreviar que me vas a contar hasta cómo embragas!!!! Amos no me jodas, al grano tía, al grano!!!!! Ten en cuenta que llevo 10 copas encima y mi déficit de atención es directamente proporcional al melocotón que llevo encima.
SPIROU: Yo lo cuento como me sale del arco del triunfo... vale, corazón? Bueno total, que enfilo la calle para salir a la principal y justo donde hay un ceda me quedé un momento esperando porque venían mazo de coches. Y como no tenía otra cosa que hacer pues me puse a mirar la autoescuela que hay enfrente...
NEGRA: Claro tía, mi autoescuela...
SPIROU: muy bien, un gallifante pa la nena... Sigo: estaba mirando a tu autoescuela... cuando vi una tía sentada en la puerta con una camiseta de tirantes negra. Y claro tía, dije... :
Ostía? Quien es esa que no la tengo fichada del barrio?.
Total que ahí me tenías, haciendo verdaderos esfuerzo y estirando el cuello cual jirafa para ver si cazaba algo más desde el otro lado de la calle.... Y cuando parecía que las vértebras se iban a salir de su sitio, de repente veo que la chavala en cuestión alza el brazo y me saluda. Claro, yo extrañada porque la moza me saludara (soy irresistible, lo sé, pero esto era mucho HASTA para mi jajaja) ... achiné los ojos (careto que adopto cuando no veo tres en un burro ya sea por el alcohol o porque estoy a tomar por culo del [canalillo... digo] objeto en cuestión) y tíaaaaa, a que no sabes quien era?????
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ERAS TÚ!!!!!!!!!!
Por supuesto, cuando me di cuenta, llegue a dos conclusiones:
1ª Necesito gafas urgentemente....
2ª Esto de no pillar ni a la de tres tiene efectos secundarios en la vista... Estoy fatal de lo mío.... (aunque también es lo tuyo querida Negra, que fijo que se te ha olvidado bajarte las bragas para otra cosa que no sea para mear...)
NEGRA: (careto de circunstancia!!!! Me hace morritos...). Yo corazón me decanto más por la tercera opción...
SPIROU: Tercera opción?
NEGRA: Sip, que estoy más buena que los Donuts de azúcar... Pero claro, TÚ por no reconocer MI mérito...
YA (ambas) EN LA CAMA DE UN 1´05 m (sin pijama):...
NEGRA: Por cierto, esta noche no me toques ni un pelo eh? (léase con voz de borracha y manolo. Puro morbo vamos)
SPIROU: Vaya... yo que me había quitado los calcetines para ponerme romántica... Ains, seguiremos como hasta ahora. Nuestro amor es puramente fraternal... a no ser que nos separen 30 metros y una carretera, ya lo sabes. Buenas noches!!!!
NEGRA: Buenas noches... y como me entere yo de que me vuelves a mirar con ojos guarros... ME CAMBIO DE ACERA. He dicho!!!!
Besillos (con la mirada sucia) de la Pequeña Spirou :o)
Mis IDEAS MoNTaÑa...

No me retengas, CONFÍA en mi…
Por muy alto que me eleve siempre terminaré mi vuelo en tu hombro.
Besillos montañosos de la Pequeña Spirou :o)
Aprovecho pa otras cosillas: Felicidades Encarniiiii :o)
Mi banco....

Mi banco tiene 4 patas ...
Haga sol o llueva, haga frío o calor, haga viento o todo esté en calma...
SIEMPRE ME SOSTIENEN...
Una de mis patas se tambalea y no me he dado cuenta...
Para que mi banco siga soportando todo el peso que mantengo necesito que esa pata vuelva a ser la de siempre:
Esa pata que consigue sacarme una sonrisa cuando la necesito, esa pata que me pide otra cerveza cuando no puedo beber más, esa pata que me venda los tobillos, esa pata que me escribe sms por mi cumple, por navidad, porque se acuerda de mi... porque le apetece. Esa pata que me escucha cuando lo necesito. Esa pata que nunca me pide nada a cambio por aguantar el peso de mis tablones de madera a veces fríos y distantes, a veces impenetrables, a veces herméticos, a veces alejados, a veces difusos, a veces complicados...
También es esa pata que nunca me ha dicho que siempre estará ahí... porque en realidad NO HACE FALTA DECIRLO. Lo sé, sólo con el hecho de que me pueda apoyar en ella siempre que lo necesito es suficiente y por esta razón mis tablones no se tambalean.
Por eso he cogido esta mañana el soldador (en realidad lo hice ayer a las 12 de la noche) y me he puesto manos a la obra para repararte. Quiero seguir siendo un banco estable y seguro donde la gente se pueda sentar y disfrutar de amaneceres, tardes de pipas, atardeceres rojos... Para eso necesito que todas mis patas estén fuertes y firmes, nadie quiere sentarse en un banco cojo (que es lo que soy ahora mismo) y egoístamente a mi me gusta que la gente venga a acomodarse en mi...
Mi banco volverá a tener 4 patas...