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Ave Fénix
Reflexiones, meditaciones, absurdeces y cuantas cosas se pueden compartir con palabras
Acerca de
Hace ya tiempo creé este blog para verter en él reflexiones, historias y enlaces que pudieran ser interesantes y que nos ayudaran a cuantos visitamos este sitio en nuestro quehacer diario. No sé si decir que esto es un éxito, pero sí puedo decir que es algo que cada vez forma más parte de mi y, aunque sigo estando bastante ocupado, mantengo mi promesa de intentar actualizar el blog con frecuencia, para que no cesen de aparecer en él cosas nuevas que puedan ser de utilidad y hagan del blog un lugar dinámico e interesante, digno de ser visitado.
Sindicación
 
Dios no juega a los dados
A mi amigo Elías, desde el otro lado del océano




La historia que hoy aquí se intenta reflejar es la aventura biográfica de Albert Einstein; una historia compleja, suculenta y algo dispar, analizada, eso sí, desde una perspectiva un tanto diferente. Se trata, en suma, de la sin par semblanza de un chico tímido y retraído, con dificultades de lenguaje y una cierta lentitud en el aprendizaje durante sus primeros años escolares, al que pocas primaveras después, paradójicamente, le apasionaría el mundo de las ecuaciones, en cuyo aprendizaje entró de la mano de su tío, de tal modo que con una edad muy temprana llegaría a dominar con una soltura inusitada la ciencia matemática. Así, es lógico que calara pronto en él la idea de Kant de que las matemáticas habitan dentro del propio intelecto del hombre. A la postre, este hombre, dotado de una exquisita sensibilidad que desplegó, por ejemplo, en el aprendizaje del violín, sería el científico destinado a integrar y proyectar, en una innovadora y revolucionaria concepción teórica, los conocimientos que una larga hilera de ilustres científicos fueron preparando con laboriosidad, tesón y generosidad. Pero hay más detrás de la vida de Einstein: fue un científico que ha legado su preeminencia, hasta ahora, de una forma sin igual. Combinaba la genialidad y la inteligencia de Newton, con un carácter simpático y entrañable; era capaz de ser un visionario como Kepler, y, al mismo tiempo, tener los pies en el suelo. En suma, un auténtico ciudadano del mundo al que le interesaba comprender el universo a la par que le preocupaba el destino del hombre.

Si quereis leer le resto del texto, lo encontrareis en la página siguiente:

http://usuarios.lycos.es/elbenz/diosnojuega.htm
 
Comentario:
Ana, en primer lugar muchas gracias por tu comentario... De verdad, a veces se agradece sentir que hay alguien que te lee... Me alegro que te haya gustado...
Me ha hecho mucha gracia lo de "Espero no aburrirte con tanta letra"... ¿Qué debería decir yo entonces con las parrafadas que suelo? En fin, lo dicho, muchísimas gracias por leerme... Un saludo.
 
Comentario:
No sé qué decir.

Qué cosas más interesantes dejas por aquí de vez en cuando, como lo de Senna, seguro que más de uno se sorprendió al ver que era tan importante fuera de los circuitos.

Pobre Einstein, intentando aportar sus conocimientos a los demás y que se usaran para crear la bomba atómica.

Lo de: "Hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana, y del universo no estoy tan seguro..." es muy bueno, todo sería mucho mejor si pensáramos antes de hablar o actuar, como alguien dijo: "Es mejor permanecer callado y parecer tonto que abrir la boca y disipar toda duda".

Buffffffff, qué filosófica me he puesto!!!

Espero no aburrirte con tanta letra.

Ciao!!!
No