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Ave Fénix
Reflexiones, meditaciones, absurdeces y cuantas cosas se pueden compartir con palabras
Acerca de
Hace ya tiempo creé este blog para verter en él reflexiones, historias y enlaces que pudieran ser interesantes y que nos ayudaran a cuantos visitamos este sitio en nuestro quehacer diario. No sé si decir que esto es un éxito, pero sí puedo decir que es algo que cada vez forma más parte de mi y, aunque sigo estando bastante ocupado, mantengo mi promesa de intentar actualizar el blog con frecuencia, para que no cesen de aparecer en él cosas nuevas que puedan ser de utilidad y hagan del blog un lugar dinámico e interesante, digno de ser visitado.
Sindicación
 
La verdad
—Adelante…

Se entreabrió la puerta y Carlos pudo distinguir de inmediato la esbelta figura de su hijo, Nicolás.

—Papá… Hola. ¿Qué tal va todo?
—¡Ay! —, exclamó Carlos suspirando con fuerza mientras seguía clasificando la colada—. ¡Cómo me gustaría que tu madre estuviera aquí!
—Hay algo de lo que quiero hablarte… ¿Puedo?
—Claro… ¿De qué se trata?
—Pues… Esto te va a sonar algo tonto, pero… ¿Tú crees que se debe de decir la verdad a cualquier precio?
—Hombre… Depende. Eso es algo que cada persona tiene que decidir…
—Pero, en general,… ¿Tú qué crees?
—Bueno, ya conoces el dicho… “La verdad te libera”.

Carlos asentía con la cabeza tras pronunciar esta última frase, en un claro gesto de autoconvencimiento: parecía un político intentando creerse él mismo lo que acababa de decir… Tras materializar tal aquiescencia, se quedó mirando fijamente a su hijo cuyo rostro, con cierta incomprensión y unos ojos turbios, seguía implorando una respuesta a su pregunta que pudiera servirle de ayuda. Leyendo su mirada a la perfección, Carlos habló de nuevo a su hijo:

—No te estoy ayudando mucho, ¿verdad?
—No, no mucho…

En esto sonó el teléfono. Carlos lo descolgó y Nico pudo constatar, tanto por las palabras dichas por su padre como por el tono con el que las pronunciaba, que era su madre la que llamaba. Sin despedirse para no interrumpir la conversación de sus padres, Nico abandonó la estancia. Minutos después, Carlos colgó y, volviendo la mirada para retomar la conversación con su hijo, comprobó que Nico se había marchado.

Carlos era un hombre inteligente, si bien no era necesario ser muy listo para saber, a la luz de la conversación mantenida, que Nico iba cargando con un importante peso que necesitaba echar fuera: no era un peso físico, era otro tipo de peso… Era la carga de algo que necesitaba contar a alguien pero que, dado el contenido de lo que deseaba transmitir, no se atrevía a contarlo. Era una “verdad”, como él bien había dicho… Es lógica la tortura psicológica que azotaba a Nico: se dice que siempre se ha de decir la verdad; se dice que para hacer las cosas en conciencia, siempre se debe de decir la verdad. La realidad, en cambio, es muy distinta: la experiencia nos dice que la verdad muchas veces es molesta y ofensiva; la verdad puede llegar a convertirse en una poderosa arma de agresión, que hace morir espiritualmente al que la guarda, o puede matar al que la escucha. Pero uno no se la puede quedar eternamente consigo…

Nico: suéltalo y libérate; dile a tu padre eso que crees que debes decirle. Tu padre te ha dicho algo cierto: cuando la verdad se digna a venir, su hermana libertad no andará muy lejos. Tu padre es tu padre: si en verdad te quiere como tal, por mucho que le moleste o duela lo que le estás ocultando, seguirá queriéndote como a un hijo… Nico, di siempre la verdad; quizás así, de primeras, hagas daño a quien te oiga, pero tú te sentirás renacer, como el Ave Fénix...
 
Comentario:
Hay quién no quiere oir "la verdad". De todos modos la verdad es muy subjetiva, no hay verdades absolutas. No es lo mismo ser sincero que decir la verdad. Y sí, pienso que siempre hay que ser sincero porque es la única manera de vivir en paz con uno mismo.
Un beso!
 
Comentario:
Yo también debo confesarte que estoy literariamente enganchada a tus relatos. Últimamente tengo poco tiempo para dedicar al blog, pero siempre es reconfortarte visitarte y leerte.
Un beso.
 
Comentario:
¿Qué vale más: estar a gusto consigo mismo o estar a gusto con una tercera persona a la que se le está ocultando algo? No, no... Lo siento, Nanny-Ogg, pero, a mi modesto entender, la verdad ha de ser el estandarte que todos alcemos en nuestro caminar... Creo que se ha de decir siempre la verdad... Gracias a todos...
 
Comentario:
¿Qué es eso de q había algo q se movía en un bocata de cangrejo? Un Pans de vez en cuando no viene mal, y además, qué hay de malo haber trabajado haciendo bocatas? Pues a mí me encanta q la gente culta y cualificada haya pasado probado ese tipo de aventuras laborales.
Un besazo.
 
Comentario:
¿La verdad siempre? Depende de la verdad. Yo creo que hay verdades que es mejor callar. La mentira tiene muy mala e injusta fama y hay verdades que nadie necesita que le digan.

Besos
 
Comentario:
Des aquí solo quería agradecerte lo que dejas plasmado para que otros podamos leerlo, y lo que es aun mejor, sentirlo.
Y también quería agradecerte que me des espacios de tu tiempo para leerle, me halaga de verdad que alguien como tú valore los trocitos de mi alma.
 
Comentario:
Hola soy Beto. Solo queria decir que estoy hasta los cojones de que se pregunte por mi por aqui y que se lleve tanto tiempo desde que salio el utlimo cacho de mi cuaderno y hasta hoy no ha vuelto a salir nada, ya esta bien!!!!! a ver si se me entiende, elizalde: QUIERO VOLVER, ESTOY HASTA LAS PELOTAS Y QUIERO VOLVER. Gracias, seguire leyendo estas cosas que poners
 
Comentario:
Ikky, gracias. Correspondo a tu comentario con unos versos de Quevedo que vienen un poco al caso de lo que aquí tratamos:

El mentir de las estrellas
es muy seguro mentir,
porque ninguno ha de ir
a preguntárselo a ellas.

Espero que te gusten... Verás, que no he tardado mucho en contestarte...
 
Comentario:
Yo en mi linea, te dejo unos versos de Lope de Vega al hilo de lo que aqui nso has dejado:

Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo:
tal la pusieron los hombres,
que desde entonces no ha vuelto.

Espero que te gusten. Un abrazo
No