logotipo

img_google
Ave Fénix
Reflexiones, meditaciones, absurdeces y cuantas cosas se pueden compartir con palabras
Acerca de
Hace ya tiempo creé este blog para verter en él reflexiones, historias y enlaces que pudieran ser interesantes y que nos ayudaran a cuantos visitamos este sitio en nuestro quehacer diario. No sé si decir que esto es un éxito, pero sí puedo decir que es algo que cada vez forma más parte de mi y, aunque sigo estando bastante ocupado, mantengo mi promesa de intentar actualizar el blog con frecuencia, para que no cesen de aparecer en él cosas nuevas que puedan ser de utilidad y hagan del blog un lugar dinámico e interesante, digno de ser visitado.
Sindicación
 
El Cuaderno de Beto V: “Dando los primeros pasos para empezar a superarlo”
Gracias por esperar

La iglesia del pueblo. Majestuoso templo románico de escasos ornamentos. Bóvedas de medio cañón, apuntadas cual arco, coronaban la nave central, armonizada con bóvedas de cuarto de cañón en las naves laterales. Escasos y pequeños ventanales abiertos en fachada, con vidrieras incoloras o con láminas traslúcidas de alabastro, dificultaban la entrada de los tenues rayos de sol que, unidos a las llamas ciriales, iluminaban pobremente el santuario.

Era una tarde invernal. A través de la puerta principal, enmarcada por un arco abocinado y moldurado de gran efecto visual, entraba, con zancadas firmes, un joven fornido y bermejo. Miraba cuanto había a su alrededor en el templo: iba buscando a alguien. Se dirigió hacia el altar principal donde, a su diestra, junto a la efigie mariana, había un joven postrado en clave oratoria mirando fijamente a la Virgen. Al irse aproximando, pudo comprobar que estaba hablando, con la voz entrecortada, a la santa:

—Madre… Haz que vuelva a mi, haz que su espíritu vea la luz, haz que la bondad inunde su alma, haz que me quiera y yo pueda así, de verdad, quererla…

Concluida su oración, se arrodilló junto a él, y le habló sigilosamente:

—Hola Beto, ¿Qué le pides?
—Le pido por mi, Toni… Y, más especialmente, le pido por ella… Para que reconduzca su vida… Le pido para que se reconvierta, que sea buena y que tenga compasión de mi…
—¿Y se lo pides a la Virgen? ¿A nuestra patrona? ¿A la patrona de nuestro pueblo? Mira que Susana a lo mejor tiene otra patrona diferente…
—Todas las vírgenes son la madre de Dios y, por ende, nuestra madre: María…
—Me temo que la Virgen sabe que no puede cambiar a tu Susana.
—¿Por qué no? La Virgen también es la madre de Susana…
—Sí, pero… Susana tiene un pacto con Satanás; y me temo que no piensa volver a ti ni por asomo.

Beto agachó la cabeza entristeciéndose aún más. El tiempo transcurrido era más que suficiente para asumir la marcha de Susana y su no retorno; sin embargo, Beto estaba resignado y se negaba a asumir la realidad tal y como se le había presentado. Beto pretendía renunciar a su propio dolor y, en ese afán, vivía mirando hacia otro lado, intentando autoconvencerse de que cabía alguna posibilidad de que Susana volviera. Por eso, cada vez que alguien le hacía ver lo distante que estaba su deseo de la realidad, Beto sentía que el mundo caía sobre él. Toni se dio cuenta de la aflicción de su amigo, y, posando la mano sobre su espalda, le habló de nuevo:

—¿Por qué no nos vamos de aquí, Beto? Vamos a otro sitio donde podamos hablar tranquilamente.
—De acuerdo, vayamos a mi casa…

Durante el breve camino que separaba la iglesia de la casa de Beto, Toni fue contándole todo tipo de cosas intrascendentes a su amigo, si bien éste no respondía. Al llegar a casa, Beto invitó a Toni a que se acomodara en la alcoba. El sitio denotaba cierto abandono, si bien lo que más llamaba la atención, dentro del desorden, eran dos cajas abiertas, rodeadas de cartas, alguna foto y algún que otro recuerdo:

—Beto —, dijo Toni—. ¿De qué son estas cajas?
—Son las cartas que yo le enviaba a Susana y alguna foto que teníamos juntos. Susana las tenía guardadas ahí, en ese armario. Cuando se marchó, no se las llevó: las dejó aquí.
—Será que no las quería llevar consigo…
—Será… Ahora las recogeré…
—Nada, tranquilo… Tienes que quitarte a Susana de la cabeza, amigo. Sino, lo único que vas a hacer es destruirte a ti mismo… Piensa una cosa, ¿tú crees que ella lo está pasando mal?
—No, seguro que no…
—¡Pues no le des esa satisfacción! Haz borrón y cuenta nueva. Rehaz tu vida y mira hacia delante… Y si Susana te ha cambiado por ese muerto de hambre…
—¡No tan muerto de hambre! Que es un tipo con estudios…
—Sí… Un licenciado en una carrera que no le sirve para encontrar un trabajo y que nadie sabe para qué sirve. Eusebio es un vividor que no tiene donde caerse muerto…
—Sí, pero tiene a mi Susana…
—Ya. Ya lo sé… Pero… Es que tú eres muy buena gente, Beto. Para la gente del pueblo, siempre fuiste prototipo de chico honrado, buena persona, decente y cabal, vamos, que eras una persona impropia para estos tiempos que corren. Si Susana te ha cambiado por ése, más va a perder ella, ya lo verás…
—Será. Bueno, voy a preparar algo para que comamos algo, ¿quieres?
—Sí, claro. Si no te importa, voy a entrar un momento a lavarme las manos.

Toni salió de la alcoba y se dirigió a asear sus manos. Al ir a secarse, le surgió una duda que le obligó a recurrir a su amigo para solventarla:

—¡Beto! ,—gritó en un tono no muy elevado—. Tienes dos toallas… ¿Con cuál de ellas me seco las manos?
—Con la blanca —, dijo Beto, mientras se aproximaba al aseo—. La otra la guardo porque es la toalla de Susana: con ella se solía secar y no la he lavado desde que se marchó… Aún conserva su aroma. Todavía huele a ella.

Toni olfateó la toalla, adquiriendo su rostro una cierta muestra de asco:

—No te lo tomes a mal, Beto, pero esta toalla no huele a Susana. Esta toalla huele a muerto, como vuestra relación… ¡Olvídate ya de ella!

Beto se estremeció a ojos vista. Tras aquel comentario, apenas cruzaron palabras ambos amigos en lo que restó de noche. Al concluir la exigua cena servida, Toni se marchó a su casa, dejándole dicho a Beto que al día siguiente volvería a pasar un rato junto a él. Al quedarse solo en la estancia, Beto se puso a releer las cartas que él mismo le remitió a Susana en su día y, al llegar al tercer escrito, rompió a llorar. Cansado de sollozar, se sentó en su mesa y retomó esta gran labor que es la escritura:

«Después de varias semanas, vuelvo a escribir…

Escribo. Escribo, sí… Escribo. Porque las palabras, con el tiempo, se esfuman y evaporan; las palabras, con el viento, quizá lleguen donde no deban llegar... Sin embargo, esta palabra que yo aquí escribo, a pesar del tiempo y a pesar del viento, llega donde yo soy incapaz de llegar. Hay personas reflexionan para escribir; yo, en cambio, escribo para no reflexionar y conseguir sacar lo que llevo dentro de mi... Escribo porque es mi forma de escucharme a mi mismo; escribo porque es la única vía que tengo para decirte lo que realmente pienso; escribo porque es la única manera que tengo de hablar con libertad y sin que nadie me interrumpa. Así, no necesito suprimir toda palabra inútil, no necesito simplificar las frases, no necesito compendiar las ideas, no necesito pasarme las horas suprimiendo palabras, borrándolas y sustituyéndolas… Escribo tal y como brotan las cosas desde mis entrañas… Escribo, de la misma forma que pienso, de la misma forma que leo… Escribo:

Llegó la noche y no encontré un asilo,
¡y tuve sed...!, mis lágrimas bebí;
¡y tuve hambre! ¡Los hinchados ojos
cerré para morir!

¡Estaba en un desierto! Aunque a mi oído
de las turbas llegaba el ronco hervir,
yo era huérfano y pobre... ¡El mundo estaba
desierto... para mí!

Ya lo ves, escribo. Así, con tu nombre hago todo tipo de rimas (*), me autoconsuelo así; así me intento hacer sentir feliz a mi mismo. Escribiendo y soñando… Porque también sueño… Sí, sueño, como un niño... Sueño, porque siempre creí que la vida está hecha de sueños. Sueño como antaño. Sueño cómo, al igual que ocurría meses atrás, me pierdo vagando por el camino que marcan tus hermosas piernas. Allí, en tus piernas ligeramente cubiertas por tu suave camisón; allí fue donde se perdió el jardín de mi locura. ¡Ay, Susana! ¡Lo que yo daría por volver a jugar contigo aquí, en nuestro colchón! Lo que daría por renacer en esta muerte tan dolorosa que me ha tocado vivir. Lo que daría por no sentir más está oscuridad; lo que daría por no beber más de esta venenosa soledad…

Hoy se me ocurrió abrir tu armario, después de tantas semanas; no lo había abierto desde que te marchaste… Fue así como encontré las dos cajas que tengo ahora ahí. Guardabas, junto a una colección de recuerdos, todas mis cartas: son las cartas que yo te escribía cada noche, en casa de mis padres, antes de irme a acostar. Recuerdo que las escribía por la noche, besando el papel antes de acostarme y, a la mañana siguiente, antes de dejarlas en tu buzón, las releía y, entonces, las firmaba. Me inspirabas de forma sorprendente: nunca necesitaba corregir nada. Tal y como brotaban de mi pluma las palabras, iban al papel, con el deseo de que su destino final fuera tu corazón. Así, escribiéndolas por la noche y firmándolas por la mañana, yo demostraba que eras lo último en lo que pensaba cada noche al acostarme y la primera imagen que concebían mis pensamientos al despertarme.

Quizá lo más conveniente sea guardar todas las cartas de nuevo en la caja. No quería cerrarla, pero creo que será lo mejor para mi. De esta forma, aunque sea entre lágrimas, me aseguro que la sombra del dolor no asome desde el interior de esa maldita caja… ¡Qué duro es ver que se ha estado luchando por una causa perdida! Se siente uno completamente inútil…

Hoy Toni fue a buscarme a la iglesia. Toni es mi amigo y, aunque sea un poco brusco y me duelan ciertas cosas que me dice, sé que se preocupa por mi: se está tomando mucho interés conmigo. Se preocupa por mi. Hoy, tras irme a buscar a la iglesia, vinimos hasta casa dando un paseo y luego, cenamos algo aquí. Se fue hace poco. Sé que, en mi estado, él no disfruta estando conmigo; pero sabe que me encuentro mal y por eso está a mi lado, pendiente de cómo estoy. Toni no deja de decirme que me olvide de Susana… Empiezo a pensar si esto de escribir mis pensamientos en un cuaderno no será una pérdida de tiempo… No lo sé, pero lo cierto es que Toni, sin él querer, ha conseguido que vuelva a escribir… Creo que dejaré de escribir y me iré a acostar…

**************************************************************************

Hace un par de horas que me acosté y no consigo dormirme… No me queda otra, Toni tiene razón: he de sacar a Susana de mi… ¡Lo nuestro está muerto! Ella no me quiere… Pero no puedo quitármela de la cabeza. Soy incapaz de hacerme a la idea de que Susana sea feliz en los brazos de otro… Así, no puedo vivir, por lo que, y esta vez ya lo digo en serio, una de dos: o me suicidio para liberarme de este martirio, o mato yo mismo a Susana…»


(*) Éste es un detalle importante y que, hasta ahora, no había mencionado. En las últimas páginas del cuaderno de Beto (en la parte trasera), había una larga colección de versos de rima consonante junto a una serie de miniaturas dibujadas, según parece, por él mismo. En aquellos versos, había una palabra que se repetía por encima de todas las demás: “Susana”. Otro detalle que tampoco he comentado es que, en la contraportada del cuaderno, Beto había dejado escrita una frase cuyo significado comprendí según fui conociendo su historia. La frase decía: “Siempre iré un paso por delante de ti. Beto”.

 
Comentario:
Soy el nuevo, aunque tú sabes perfectamente quién soy. Digo que soy el nuevo porque, siguiendo tus consejos, ya he inaugurado mi blog. Y aquí te dejo la web para que lo visites cuando quieras.
Por otro lado, dejo aquí mi opinión sobre Beto: la verdad es que el panorama del chico es, por muy mal que suene, lamentable. Creo que el chaval se ha ido ahogando en su propio dolor y, no te lo tomes a mal querido Elizalde, eso no es propio de un Ave Fénix... El chaval ha de renacer, venirse arriba de la forma que sea. Susana es una puta, sin paliativos: estando con ella estaba abocado a que eso pasara tarde o temprano. Animo Beto, que no es para tanto, ya veras: dentro de varios años leeras tus propias notas en un blog y te reirás de ti mismo.

Un abrazo, Elizalde.
 
Comentario:
gracias ... a mí tambien me gusta acercarme por aquí Eleizalde ... eres bien venido a mi casa siempre que quieras ... sigue así tú tambien ... lo que tú cuentas , siempre es más hermoso que mi escritura pseudo-espasmodica .... gracias ...
 
Comentario:
Triste lo de Beto pero, a pesar de conocer la historia bien poco ¿no debería hacer caso de su amigo y olvidarse de ella? La vida no se puede desperdiciar viviendo de recuerdos y de ausencias. Hay que hacer un esfuerzo, olvidar y seguir adelante.

Besos
 
Comentario:
Alguien ayer me envió esta canción, diciéndome que era una canción muy de Beto... Por eso, y para compensar al Flowers, al Rivers y al Squid-o aquí os la dejo:

Tu recuerdo sigue aquí,
como un aguacero;
rompe fuerte sobre mi
¡ay! pero a fuego lento
quema y moja por igual;
ya no sé lo que pensar,
si tu recuerdo me hace bien o me hace mal.

Un beso gris, un beso blanco,
todo depende del lugar.
Que yo me fui, eso está claro,
pero tu recuerdo no se va
siento tus labios en las noches de verano.
Ahí están cuidándome en mi soledad,
pero a veces me quiere matar.

Tu recuerdo sigue aquí,
como un aguacero;
rompe fuerte sobre mi
¡ay! pero a fuego lento
quema y moja por igual;
ya no sé lo que pensar,
si tu recuerdo me hace bien o me hace mal.

A veces gris, a veces blanco,
todo depende del lugar.
Que tú te fuiste, eso es pasado,
se que te tengo que olvidar,
pero yo le puse una velita a to' mis santos
ahí está pa' que pienses mucho en mi
no dejes de pensar en mi.

Tu recuerdo sigue aquí,
¡ay! como un aguacero;
rompe fuerte sobre mi
¡ay! pero a fuego lento
quema y moja por igual;
ya no sé lo que pensar,
si tu recuerdo me hace bien o me hace mal.

Piensa en mi,
es antídoto y veneno al corazón;
piensa bien,
quema y moja
que viene y va...
¿Tú dónde estás?
Atrapado entre los versos y el adiós

Tu recuerdo sigue aquí,
como aguacero de mayo;
rompe fuerte sobre mi
y cae tan fuerte que hasta,
me quema hasta la piel...
Quema y moja por igual
y ya no se lo que pensar:
si tu recuerdo me hace bien o me hace mal...

Tenías razón XXX es Beto total, me gusta... A pesar de que la canción no es mi estilo...
 
Comentario:
aguante Beto!

me duele a mi tb...

gracias por pasearte por mi blog Elizalde, muchas gracias por dejar constancia!!! así pude venir a conocer tu lugarcito en el espacio.

¡que bueno que llegué hasta aquí!!!

un gran abrazo y nos estamos leyendo.
chuicks!!!!
 
Comentario:
¡A mi sí que me duele Beto! Ninguno de los que leeis os podeis imaginar cuánto, a pesar de que ya ha habido quien me ha dicho que demuestro quererle poco…

Gracias a todos
 
Comentario:
Gran canción de revólver, aunque es difícil "no volver a apostar por nadie..." el amor nos acecha en cada vuelta de esquina, el muy puñetero...




 
Comentario:
Gran canción de revólver, aunque es difícil "no volver a apostar por nadie..." el amor nos acecha en cada vuelta de esquina, el muy puñetero...




 
Comentario:
Cómo me duele Beto.
 
Comentario:
Sois geniales. No esperaba tan buena acogida, la verdad... Y menos aún lo del Squid-o y el Rivers... Por cierto, al Squid-o le ha faltado añadir esto:

El dia que me quieras, no habrá más que armonia,
será clara la aurora, y alegre el manantial,
traera quieta la brisa, rumor de melodias,
y nos darán las fuentes, su canto de cristal.
El dia que me quieras, endulzará sus cuerdas
el pájaro cantor, florecera la vida, no existirá el dolor.

Gracias a todos
 
Comentario:
Yo soy el que faltaba: Andrew Squido-o (Andres Calamar-o para los no ingleses) y os dejo mi cancion dedicada a beto. Si quereis nos volvemos a juntar el Rivers, el Flowers y yo y la cantamos al unisono.

Te quiero pero te llevaste la flor
y me dejaste el florero
te quiero me dejaste la ceniza
y te llevaste el cenicero
te quiero pero te llevaste marzo
y te rendiste en febrero
primero te quiero igual
te quiero , te llevaste la cabeza
y me dejaste el sombrero
te quiero pero te olvidaste abril
en el ropero pero igual
te quiero no me gusta esperar
pero igual te espero
primero te quiero igual
te quiero me dejaste el florero
y te llevaste la flor
pero igual
te quiero me dejaste el vestido
y te llevaste el amor
te quiero pero te olvidaste abril
en el ropero
primero te quiero igual
no sé si estoy despierto
o tengo los ojos abiertos
te quiero, no sé si estoy despierto
o tengo los ojos abiertos
sé que te quiero y que me esperan
más aeropuertos
te quiero te llevaste la vela
y me dejaste el entierro
primero te quiero igual
te quiero pero te llevaste la flor
y me dejaste el florero
te quiero me dejaste la ceniza
y te llevaste el cenicero
te quiero pero te llevaste marzo
y te rendiste en febrero
primero te quiero igual.

La verdad es que vaya un pobre desgraciao el Beto este... Se ve que el Elizalde le quiere poco.
 
Comentario:
Pobre Beto... la verdad que las opciones que le dejais no son muy halagüeñas que digamos.

Me ha encantado lo de Anthony Flowers...
Anthony... ¿te acuerdas cuando cantábamos juntos?
 
Comentario:
Gracias por pasar por mi blog.

La verdad es que no me he leído lo que has escrito... he quedado dentro de poco y me apetecía comentarte.
Cuando tenga un rato me lo leeré.

Saludos,
 
Comentario:
Oye, Hell: ¿se puede dejar de querer a alguien a quien se le ama de la noche a la mañana? ¿se puede, de repente, amar a otra persona? No olvide que Beto fue a banadonado por susana y susana no volvio ni a interesarse por el, ni si quiera volvio a su casa a por sus cosas. Yo creo que el problema es que susana nunca quiso a beto y no se atreve a reconocerlo y ahora deja al pobre beto con un tormento de cojones y al borde de la desesperacion del suicidio. Yo creo que en cuestion de sentimientos es muy raro ser tan veleta.. Si beto no se repone lo mejor es que se suicide porque sino va a vivir eternamente torturandose mientras susana se tira al otro
 
Comentario:
Bueno, una cosa está clara: no podemos obligar a nadie a que nos quiera. Los sentimientos no son fijos, cambian con el tiempo, puede que ames y confies en alguien y al tiempo ese sentimiento cambie dejando al otro perplejo, pero es así. La vida es volátil y los sentimientos más. Pero la vida sigue y hay que reponerse, levantarse y andar nuevos recorridos.
Un beso!
 
Comentario:
Yo tambien voy a contribuir a esto de las canciones a ver que te parece esta:

SIETE VIDAS

Cuatro años de felicidad intercalada,
cuatro años de desconfiadas miradas,
una historia de amor interrumpida.
¡Maldita sea, maldita sea la vida!

Una rosa ha nacido entre mis manos
y sus púas mi sangre ha derramado;
sangre que brota del fondo del corazón.
Maldita sea, qué pasó con mi razón.

Tranquila mi vida, he roto con el pasado,
con mil caricias pa´ decirte,
que siete vidas tiene un gato,
seis vidas ya he quemado,
y la última la quiero vivir, a tu lado.

Y ahora me encuentro en medio de este lago
con los pelos de punta, recuerdos del pasado;
y con la oferta arrubiada mirando la explanada
y pensando en ella que me dio todo por nada.

No puedo olvidar su cuerpo desnudo,
y me revienta pensar que puede estar encima suyo.
Cuando pienso que alguien te puede probar
te lo juro, el corazón se me hace un nudo.


Tranquila mi vida, he roto con el pasado
con mil caricias pa´decirte,
que siete vidas tiene un gato
seis vidas ya he quemado,
y la última la quiero vivir a tu lado.

Quiza penseis que la letra no viene muy al pelo porque aqui el Flores lo que hace es que reconoce que su piva se ha ido con otro por su culpa y ese no es el caso de beto pero si es cierto que hay frases que pueden valer para beto como por ejemplo la de
No puedo olvidar su cuerpo desnudo,
y me revienta pensar que puede estar encima suyo.
Cuando pienso que alguien te puede probar
te lo juro, el corazón se me hace un nudo.


Beto forever... MATA A SUSANA Y AL OTRO GILIPOYAS!!!
 
Comentario:
Ey, Revolver. Esta canción que me has puesto es genial. Yo ya la conocía, pero no había reparado en lo muy al hilo que viene con la historia de Beto. Sobre todo me gustan los versos de:

Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura
que yo vaya a estar allí, sentado en una escalera,
acordándome de ti.

Es genial. De hecho, has conseguido que sea la canción que ahora mismo tengo puesta... Esto de encontrar y poner canciones al hilo de un texto me encanta. Gracias.

 
Comentario:
Te regalo una canción para celebrar la vuelta de Beto... Esta bastante bien la verdad. A ver que pasa al final porque eso de que mate a susana da morbo:
Hice mal en darlo todo por perdido
y no supe conservar lo que me dio.
Caminé con paso firme y decidido
al final que tristemente me marcó.

Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura
que no vaya a estar allí, sentado en una escalera,
acordándome de ti. oh!

Ya no volveré a apostar por nadie.
Ya no volveré a ser como soy.
Ya no volveré a nuestra calle.
Ya no volveré a firmar mi rendición

Fuiste como un vendaval que atravesaba
por mi vida y la corriente me estrelló.
Contra el color de tus ojos entregué mi voluntad,
y convertiste mi amor en algo de usar y tirar.

Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura
que no vaya a estar allí, sentado en una escalera,
acordándome de ti. oh!

Ya no volveré a apostar por nadie.
Ya no volveré a ser como soy.
Ya no volveré a nuestra calle.
Ya no volveré a firmar mi rendición

Me dejaste bien colgado y lo hiciste bien.
Tú rompiste en pedazos mis cimientos y mi fé

Dicen que el tiempo es la cura, pero nadie me asegura
que no vaya a estar allí, sentado en una escalera,
acordándome de ti. oh!

Ya no volveré a apostar por nadie.
Ya no volveré a ser como soy.
Ya no volveré a nuestra calle.
Ya no volveré a firmar mi rendición
 
Comentario:
Estoy contenta!!! Jajajaja!!!

Va, no me hagas caso, es que hoy estoy sembrá!!!!! :p

Ciao
 
Comentario:
Por fin ahora si he vuelto... beto retuns... pero no es tan bueno como los anteriores, eh? venga, a ver si el siguiente me lo curro mas jijiji
 
Comentario:
Aquí lo teneis... Ya he visto que había gente esperándolo... Espero no defraudar la espera...
No