Adios
No me veo con ánimos para seguir escribiendo en un blog.
Ha sido un placer "conoceros", chicos.
Hasta siempre.
Ha sido un placer "conoceros", chicos.
Hasta siempre.
¿Inspiración? No nos queda. Vuelva usted mañana, que estamos esperando un pedido.

Definitivamente, mi cerebro sigue de vacaciones. Intento escribir algún post simpático, irónico (no digo ya memorable), diveritido y... nada, que no. Me quedo así, como embobadita, mirando el monitor, esperando que las letras salten solas y compongan un texto coherente, aunque no llegue a la calidad del que podrían escribir "nosecuántosmil" monos juntos; pero nada: se empeñan en continuar inmóviles en el teclado... Panda de vagas.
En fin, en un esfuerzo de imaginación, se me ocurre escribir sobre las injusticias de Operación Triunfo, pero me temo que los habituales de este blog (que fijo que ya no lo son, después de tan largo periodo vacacional) no son asiduos del programilla.
Continuo pensando y me viene a los deditos escribir sobre lo poco (nada) que soporto a mi jefe, pero, claro, esto interesará posiblemente menos (a no ser que compartamos jefe, cosa que dudo, aunque no niego la posibilidad, por estas cosas del anonimato del bloguero).
¿Pasión de Gavilanes? No. Me da que tampoco es esta parroquia gente de culebrón.
Sobre el eclipse, paso, que no entiendo. Sobre los asaltos al muro de Melilla, pues también pasaré, que no estoy de humor. ¿El estatuto catalán? Noooooooo. Estoy desayunando y no me encuentro para "revolturas" de estómago. ¿Escribir algo sobre las vaciones? Me suena demasiado a redacción escolar del mes de Septiembre.
En fin, que no tengo tema. Que si escarbo más en las profundidades de mi mente-alma-espíritu tan sólo encuentro la tan (asquerosamente) familiar sensación de hastío, acompañada soledad y amargura.
Y no. No es tema para primer post después de tanto tiempo.
Besos.