¡¡¡Pilimindrina descubierta!!!
Me habéis descubierto.
Debo reconocer que subestimé la inteligencia, la tenacidad y la perseverancia de un alto porcentaje (0.01%) de comentaristas de este blog. Creí que podía inventarme una vida emocionante y entretenida para ocultar mi triste existencia, creí que podría obtener enormes beneficios con un weblog a costa de ingenuos lectores que, como es obvio, donan cantidades ingentes de dinero de sus cuentas bancarias cada vez que sus comentarios halagadores aparecen en esta página. Y, por supuesto, cada vez que yo misma, escudándome en otros nicks, dedico horas y horas del día a dejarme comentarios halagadores a mí misma, aumentando así el índice de impacto de mi página web y obligando a mi blog a aparecer entre los más leídos, en donde nunca ha merecido estar.
Creí que nadie se daría cuenta de la trabajada censura que, minuto a minuto, me veo obligada a ejercer para eliminar los comentarios de personas que han llegado a deducir por sí mismas, y sin ayuda, que este blog es realmente una página dedicada a lavar el cerebro a y ocultar la realidad a miles de lectores inocentes. Porque yo no trabajo, ni duermo, ni me divierto con mis amigos, no. Yo me paso el día delante del ordenador, con el ratón en ristre, preparada para censurar todo aquel comentario educado y razonable (“Ojalá se estrelle tu avión y te mates, puta”, comentario real recibido antes de viajar a Asturias a visitar a mi familia) que las personas de bien postean en mi blog… que no es mi blog, por supuesto… el hecho de que yo lo haya creado, lo actualice semana a semana y pague para que no salga publicidad en él, no debería hacerme pensar que tengo ningún derecho a coartar la libertad de expresión de personas que deciden mostrar aquí la exquisita educación recibida en sus casas (“eres un putón verbenero, y tu novio un imbécil por no dejarte plantada y volverse con su mujer. Me quedaré aquí para verte caer, y los demás comentaristas son unos borregos”, comentario de un agradable residente en México que cambia de nick a cada dos por tres, se deshace en comentarios histéricos plagados de faltas ortográficas, y luego vuelve con otros dos o tres nicks a apoyarse a sí mismo).
Porque está claro que algunos comentarios que se postean y desaparecen en tres segundos (como sabiamente me comenta una lectora en el artículo anterior, lectora que por algún motivo ha decidido darse por aludida de las faltas de ortografía del residente en México y nos recuerda que es Licenciada en Traduccion e Interpretacion y en Filologia Inglesa, lo cual añado aquí por si a alguien aún no le ha quedado claro) no lo son por un error en el nuevo sistema de comentarios de ya.com, ni por un error en la persona que los escribe. No. El verdadero motivo de su desaparición, como todos ya sabemos, es la conspiración judeo-masónica de la autora de este blog, que está siempre ahí, incluso cuando en Nueva Zelanda son las 5 de la mañana, alerta para frustrar la lucha por la libertad. El más inocente comentario dudando acerca de la veracidad de este blog, incluso los dichos con la máxima educación (“esto es todo mentira, zorra, y si piensas que alguien te cree es que eres más idiota de lo que pareces”) desaparece misteriosamente. En esta conspiración, además, están implicados altos cargos de ya.com, que se afanan día a día por mantener este blog entre los más leídos sin que realmente lo merezca, por supuesto a cambio de favores sexuales que esta autora les propone (“ayer desapareció misteriosamente el blog de la Amante de entre los más leídos y ahora el tuyo es el primero… que casualidad, verdad?”, extracto de un mail recibido cuando, efectivamente, el blog de la Amante desapareció durante unos días de la lista. Dos días después la propia Amanda explicó en su blog que había sido una incompatibilidad de un contador que ella misma había instalado. Pero era mentira, claro, eso lo dijo después de que yo le ingresé una suculenta cantidad de Dólares Neozelandeses en la cuenta y la amenacé con publicar las fotos de nuestra orgía lésbica, para mantener su boca cerrada).
A pesar de que esto para mí ha sido un duro golpe, he de reconocer la importancia de la misión de estos valerosos luchadores por la libertad (“tu lo ke eres es una guarra porque la muger realmente debe esperar al novio y no handar puteando por hay”, comentario al artículo en el que Hairy Dave me tiraba los tejos. Censurado cruelmente). Mientras los demás comentaristas se atreven a leer estas páginas como si de un sencillo blog de humor se tratara, sin darle ninguna importancia e incluso sonriendo y riéndose en algunos puntos, para luego dedicarse a cosas menos importantes aún, como apadrinar a niños del tercer mundo, cuidar de sus madres enfermas, ganarse el pan de cada día, llevar a sus niños al médico y chorradas por el estilo, los luchadores por la libertad de expresión reconocen la importancia de las cosas donde realmente está: en poder entrar a un blog ajeno y llenarlo de insultos, y luego exigir a su autor o autora, no sólo que no se atreva a borrar estos comentarios, sino que ni se le ocurra tratar de responder a ellos (“si es que encima de puta todavía eres replicona, ¿no puedes callarte”), porque entonces la acusarán de no aceptar críticas constructivas (“zorrón, así te mueras”).
No obstante esto va a terminarse. Como los responsables de la empresa de ya.com parecen estar también en el ajo, ya que raramente responden ante las denuncias de los comentarios “misteriosamente desaparecidos”, los luchadores por la libertad están ya agrupándose para hacer una apelación al Tribunal Supremo, y en caso de fallar esta también (ya se sabe que el Tribunal Supremo es una herramienta facha de la dictadura que todos estos luchadores, de edades comprendidas entre los 14 y los 25 años, han sufrido en propias carnes), el Tribunal de Estrasburgo tiene ya creada una UDCC (“Unidad Especial de Defensa del Comentarista Censurado”). Se van a enterar estos blogueros fascistas de la que es buena.
Mientras tanto, esta menda, que ni está en Nueva Zelanda ni es mujer, ni tiene 30 años, ni acaba de echar dos polvos con su novio que ha vuelto de Inglaterra, ni se ha despertado esta mañana sin creerse del todo que lo que notaba era el olor de la piel de la persona con la que quiere estar y que ha vuelto con ella, que no tiene ningún amigo ni familia, que no ha mandado 98 postales a todo el mundo con matasellos de Nueva Zelanda y que no revisa el blog únicamente una vez al día como mucho (¡qué va! Como ya he dicho, se pasa el día censurando comentarios, de eso vive), no sólo va a seguir viviendo si sufrir en lo más mínimo del remordimiento por el daño que su osadía está causando en personas inocentes… sino que además tiene la desfachatez de asegurar públicamente que se ha descojonado de risa leyendo los últimos comentarios, que seguirá borrando aquellos que sean groseros o insultantes, y que al igual que nunca ha obligado a nadie a leer el blog, no piensa mover un dedo por detener a quienes dejen de hacerlo, ofendidos por no poder insultarla y ganar su momento de fama aprovechándose del blog de otro.
Y ahora la autora de este blog no va a darse una ducha junto a su novio Maus, porque todos sabemos que Maus es un invento de su perversa imaginación para ocultar que no se come una rosca, y después no se van a ir juntos a disfrutar de un día frío pero soleado en Hamilton, Nueva Zelanda, respirando hondo y sintiendo que ha comenzado una nueva etapa de sus vidas.
A la minoría de personas que se creen que esto es un blog de humor, y que su autora es una persona normal y corriente que ha tenido la oportunidad de viajar y trabajar en lo que le gusta, y además compartirlo con un montón de desconocidos a través de su blog, os pido disculpas si en estos días no me veis mucho el pelo y no contesto a vuestros correos tan rápido como quisiera. Supongo que os hacéis cargo de que estaré algo ocupadilla ;)
A los luchadores por la libertad de expresión, ¡aprovechad! Para justificar la mentira de que estoy con mi novio no podré borrar y censurar comentarios cada 3 segundos como hacía hasta ahora, así que si publicáis insultos y obscenidades varias (vale, las obscenidades igual las dejo) durante estos días, y además ponéis la dirección de vuestro propio blog, a lo mejor conseguís unos minutos de fama.
Pero ojo, porque volveré… y seguiré censurándoos desde mi refugio nuclear oculto bajo la base de Guantánamo. El destino de la blogosfera será mío…
MUHAHAHAHAHAHAAA…
Debo reconocer que subestimé la inteligencia, la tenacidad y la perseverancia de un alto porcentaje (0.01%) de comentaristas de este blog. Creí que podía inventarme una vida emocionante y entretenida para ocultar mi triste existencia, creí que podría obtener enormes beneficios con un weblog a costa de ingenuos lectores que, como es obvio, donan cantidades ingentes de dinero de sus cuentas bancarias cada vez que sus comentarios halagadores aparecen en esta página. Y, por supuesto, cada vez que yo misma, escudándome en otros nicks, dedico horas y horas del día a dejarme comentarios halagadores a mí misma, aumentando así el índice de impacto de mi página web y obligando a mi blog a aparecer entre los más leídos, en donde nunca ha merecido estar.
Creí que nadie se daría cuenta de la trabajada censura que, minuto a minuto, me veo obligada a ejercer para eliminar los comentarios de personas que han llegado a deducir por sí mismas, y sin ayuda, que este blog es realmente una página dedicada a lavar el cerebro a y ocultar la realidad a miles de lectores inocentes. Porque yo no trabajo, ni duermo, ni me divierto con mis amigos, no. Yo me paso el día delante del ordenador, con el ratón en ristre, preparada para censurar todo aquel comentario educado y razonable (“Ojalá se estrelle tu avión y te mates, puta”, comentario real recibido antes de viajar a Asturias a visitar a mi familia) que las personas de bien postean en mi blog… que no es mi blog, por supuesto… el hecho de que yo lo haya creado, lo actualice semana a semana y pague para que no salga publicidad en él, no debería hacerme pensar que tengo ningún derecho a coartar la libertad de expresión de personas que deciden mostrar aquí la exquisita educación recibida en sus casas (“eres un putón verbenero, y tu novio un imbécil por no dejarte plantada y volverse con su mujer. Me quedaré aquí para verte caer, y los demás comentaristas son unos borregos”, comentario de un agradable residente en México que cambia de nick a cada dos por tres, se deshace en comentarios histéricos plagados de faltas ortográficas, y luego vuelve con otros dos o tres nicks a apoyarse a sí mismo).Porque está claro que algunos comentarios que se postean y desaparecen en tres segundos (como sabiamente me comenta una lectora en el artículo anterior, lectora que por algún motivo ha decidido darse por aludida de las faltas de ortografía del residente en México y nos recuerda que es Licenciada en Traduccion e Interpretacion y en Filologia Inglesa, lo cual añado aquí por si a alguien aún no le ha quedado claro) no lo son por un error en el nuevo sistema de comentarios de ya.com, ni por un error en la persona que los escribe. No. El verdadero motivo de su desaparición, como todos ya sabemos, es la conspiración judeo-masónica de la autora de este blog, que está siempre ahí, incluso cuando en Nueva Zelanda son las 5 de la mañana, alerta para frustrar la lucha por la libertad. El más inocente comentario dudando acerca de la veracidad de este blog, incluso los dichos con la máxima educación (“esto es todo mentira, zorra, y si piensas que alguien te cree es que eres más idiota de lo que pareces”) desaparece misteriosamente. En esta conspiración, además, están implicados altos cargos de ya.com, que se afanan día a día por mantener este blog entre los más leídos sin que realmente lo merezca, por supuesto a cambio de favores sexuales que esta autora les propone (“ayer desapareció misteriosamente el blog de la Amante de entre los más leídos y ahora el tuyo es el primero… que casualidad, verdad?”, extracto de un mail recibido cuando, efectivamente, el blog de la Amante desapareció durante unos días de la lista. Dos días después la propia Amanda explicó en su blog que había sido una incompatibilidad de un contador que ella misma había instalado. Pero era mentira, claro, eso lo dijo después de que yo le ingresé una suculenta cantidad de Dólares Neozelandeses en la cuenta y la amenacé con publicar las fotos de nuestra orgía lésbica, para mantener su boca cerrada).
A pesar de que esto para mí ha sido un duro golpe, he de reconocer la importancia de la misión de estos valerosos luchadores por la libertad (“tu lo ke eres es una guarra porque la muger realmente debe esperar al novio y no handar puteando por hay”, comentario al artículo en el que Hairy Dave me tiraba los tejos. Censurado cruelmente). Mientras los demás comentaristas se atreven a leer estas páginas como si de un sencillo blog de humor se tratara, sin darle ninguna importancia e incluso sonriendo y riéndose en algunos puntos, para luego dedicarse a cosas menos importantes aún, como apadrinar a niños del tercer mundo, cuidar de sus madres enfermas, ganarse el pan de cada día, llevar a sus niños al médico y chorradas por el estilo, los luchadores por la libertad de expresión reconocen la importancia de las cosas donde realmente está: en poder entrar a un blog ajeno y llenarlo de insultos, y luego exigir a su autor o autora, no sólo que no se atreva a borrar estos comentarios, sino que ni se le ocurra tratar de responder a ellos (“si es que encima de puta todavía eres replicona, ¿no puedes callarte”), porque entonces la acusarán de no aceptar críticas constructivas (“zorrón, así te mueras”).No obstante esto va a terminarse. Como los responsables de la empresa de ya.com parecen estar también en el ajo, ya que raramente responden ante las denuncias de los comentarios “misteriosamente desaparecidos”, los luchadores por la libertad están ya agrupándose para hacer una apelación al Tribunal Supremo, y en caso de fallar esta también (ya se sabe que el Tribunal Supremo es una herramienta facha de la dictadura que todos estos luchadores, de edades comprendidas entre los 14 y los 25 años, han sufrido en propias carnes), el Tribunal de Estrasburgo tiene ya creada una UDCC (“Unidad Especial de Defensa del Comentarista Censurado”). Se van a enterar estos blogueros fascistas de la que es buena.
Mientras tanto, esta menda, que ni está en Nueva Zelanda ni es mujer, ni tiene 30 años, ni acaba de echar dos polvos con su novio que ha vuelto de Inglaterra, ni se ha despertado esta mañana sin creerse del todo que lo que notaba era el olor de la piel de la persona con la que quiere estar y que ha vuelto con ella, que no tiene ningún amigo ni familia, que no ha mandado 98 postales a todo el mundo con matasellos de Nueva Zelanda y que no revisa el blog únicamente una vez al día como mucho (¡qué va! Como ya he dicho, se pasa el día censurando comentarios, de eso vive), no sólo va a seguir viviendo si sufrir en lo más mínimo del remordimiento por el daño que su osadía está causando en personas inocentes… sino que además tiene la desfachatez de asegurar públicamente que se ha descojonado de risa leyendo los últimos comentarios, que seguirá borrando aquellos que sean groseros o insultantes, y que al igual que nunca ha obligado a nadie a leer el blog, no piensa mover un dedo por detener a quienes dejen de hacerlo, ofendidos por no poder insultarla y ganar su momento de fama aprovechándose del blog de otro.Y ahora la autora de este blog no va a darse una ducha junto a su novio Maus, porque todos sabemos que Maus es un invento de su perversa imaginación para ocultar que no se come una rosca, y después no se van a ir juntos a disfrutar de un día frío pero soleado en Hamilton, Nueva Zelanda, respirando hondo y sintiendo que ha comenzado una nueva etapa de sus vidas.
A la minoría de personas que se creen que esto es un blog de humor, y que su autora es una persona normal y corriente que ha tenido la oportunidad de viajar y trabajar en lo que le gusta, y además compartirlo con un montón de desconocidos a través de su blog, os pido disculpas si en estos días no me veis mucho el pelo y no contesto a vuestros correos tan rápido como quisiera. Supongo que os hacéis cargo de que estaré algo ocupadilla ;)
A los luchadores por la libertad de expresión, ¡aprovechad! Para justificar la mentira de que estoy con mi novio no podré borrar y censurar comentarios cada 3 segundos como hacía hasta ahora, así que si publicáis insultos y obscenidades varias (vale, las obscenidades igual las dejo) durante estos días, y además ponéis la dirección de vuestro propio blog, a lo mejor conseguís unos minutos de fama.
Pero ojo, porque volveré… y seguiré censurándoos desde mi refugio nuclear oculto bajo la base de Guantánamo. El destino de la blogosfera será mío…
MUHAHAHAHAHAHAAA…
Siempre pensando en lo único...
Quiero que todos los que estáis leyendo esto cojáis ahora mismo una moneda de 1 ó de 2 Euros. Quiero que miréis la cruz de la monedita y localicéis en el mapa de la Desunión Europea los Países Nórdicos: Noruega, Suecia y Finlandia.
Nota: por si no andáis muy bien de Geografía, están arriba a la derecha.
Y ahora quiero que me digáis que las semanas de abstinencia no me han afectado al cerebro; que no soy una ninfómana sin remedio; que no soy la única calentorra mental que ha descubierto la polla del Euro.
Nota: por si no andáis muy bien de Geografía, están arriba a la derecha.
Y ahora quiero que me digáis que las semanas de abstinencia no me han afectado al cerebro; que no soy una ninfómana sin remedio; que no soy la única calentorra mental que ha descubierto la polla del Euro.
El ligón en pañales
Hace unos cuantos artículos os había comentado que a Hairy Dave le había salido un nuevo competidor en la “lucha por conquistar a la española en Kiwilandia antes de que regrese el indeciso novio inglés”. El competidor en cuestión es un chaval de 22 añitos, que acaba de terminar la carrera y está estudiando un máster, rubito, de ojillos azules, que a primera vista parece algo tímido (hasta que se suelta, esto es), que se alimenta del aire – no es coña, este tío parece sobrevivir a base de dos cucharadas de comida diaria – y a quien he bautizado como “Babel”. No porque sea una torre (de hecho es más bien bajito), sino porque aunque se supone que aquí todos hablamos inglés, cuando él abre la boca no se le entiende ná de ná, y tras la quinta repetición no te queda otra opción que levantar la mirada al cielo y preguntar “Señor, ¿qué he hecho yo para merecer esto?”.Inciso: pensándolo mejor, creo que el que dijo eso fue Job. Los de Babel no rezaban nada porque no les entendía ni Dios. Fin del inciso.
Josmíos, cada vez que Babel habla parece como si estuviera masticando huevos… si nada más llegar a este país yo me vanagloriaba de que el acento neozelandés no tenía grandes misterios para mí, este kiwi de pura cepa ha resultado ser la excepción a la regla.
Babel tiene más peligro que Espinete vendiendo condones. A primera vista, con esa cara de niño, esos ricitos rubios estilo “Príncipe Azul recién salido de la lavadora” y esos balbuceos, más que despertar pasiones el chico despierta el instinto maternal. ¡Uy, pero qué rico es!, y te mueres de ganas de pellizcarle la mejilla. Pero esa es su arma secreta. Cuando menos te lo esperas, el nene saca su encanto oculto bajo capas y capas de ricura y te suelta unas frases que ni 007 a la chica Bond. Eso cuando logras entenderlas, claro. El efecto es devastador. Para que lo entendáis, es como si un día te acercas a un cochecito y le agitas el sonajero al bebé cuando está de espaldas… de repente el presunto crío se da la vuelta, descubres que tiene la cara de George Clooney y te suelta: “Si lo que quieres es menear algo, beibi, te puedo dar varias opciones desde mi habitación privada del Ritz”. Vamos, que para cuando te recoges la mandíbula del suelo, el tío ya te ha noqueado.Babel se unió al MuDeGALC (“Mujeres Desesperadas /Gray’s Anatomy Lunes Club”) y se hizo un habitual. Era un conocido de Isa, en cuyo grupo de investigación había colaborado durante la carrera, y pronto cogió confianza con Steve, Lily y conmigo. Babel es sumamente caballeroso con las chicas, hasta el punto de negarse en redondo a que pagues nada cuando compramos comida en común, o cuando salimos a tomar algo por ahí. Yo soy una persona a la que le gusta pagar su mitad, incluso invitar a veces, y me suele parecer mal cuando un tío se empeña en ser “el macho que lo paga todo”, pero con Babel resulta imposible ofenderse. Primero, porque su sonrisa de niño y su delicadeza lo alejan todo lo posible del prototipo de “machote chulo”; y segundo, porque como no le entiendes ná de ná, no te da tiempo a argumentar un motivo de peso antes de que el tío le haya plantado el billete a la camarera en todos los morros. Y encima, como la camarera esté buena, le deja propina en el escote.
Los primeros flirteos del Babel los detecté en la fiesta de cumpleaños de otra amiga de Isa, a la que estaba invitado el MuDeGALC al completo. Steve y Lily se sentaron a mi lado, y Babel e Isa enfrente nuestro. Yo llevaba puesta una camiseta de tirantes amarillo chillón con el conejito de PlayBoy en pleno pechamen que me había regalado Maus, y parece que a Babel le gustó bastante el conejito (me refiero al de PlayBoy…), porque apenas era capaz de apartar la vista de él. En un momento de la conversación nos encontramos hablando de los mecanismos de la detección del color en el ojo humano – lo sé, lo sé, estas cosas pasan cuando se reúnen cinco biólogos – y yo le propuse a Babel un sencillo experimento para reconocer colores complementarios, que consiste en quedarse mirando fijamente cualquier objeto de un color particular durante medio minuto, y a continuación fijar la vista en una hoja en blanco (también vale una servilleta :P), sobre la que entonces verás el color complementario del original. Babel estaba tratando de mirar un plato rojo durante más de 5 segundos seguidos, pero no había manera, siempre acababa desviando la vista hacia mí, alegando que él “prefería el amarillo al rojo” (discreto, el chaval). En un momento dado le solté un: “Venga hombre, a lo que tienes que mirar es a la servilleta”, y el bebé con cara de George Clooney me miro a los ojos y respondió raudo: “Ya, pero es que tú eres mucho más bonita”. ¡BANG!. KO total. Babel 1, Pilimindrina 0. Eso, aparte de las sonrisillas con rechifla de los colegas.Desde ese día me viene a recoger cada vez que vamos a cualquier parte, aunque yo tenga mi coche y a veces viva más cerca; cada vez que estoy aburrida aparece de la nada y me lleva a montar en los trineos con ruedas de Rotorua, a visitar el castillo cutre de Tirau o a ver a los surfistas de la playa de Raglan. O se trae el portátil cargado con toda su música y me satura el disco duro de mp3. Babel sabe perfectamente que tengo un novio en Inglaterra, pero hablando en plata, le importa tres boñigas. Y en las últimas semanas, cuando la carencia de actividad chenchual va haciendo mella (¡coño, que llevo ya más de dos meses sin un inocente casquete!) en ocasiones tengo casi echarle de casa a empujones porque me lo empiezo a imaginar cada vez con menos ropa. No puedo evitar pensar que, si no fuera por Maus, esta menda ya habría ligado como mínimo dos veces en Nueva Zelanda… y que como el inglesito me vuelva a dejar plantada por un ataque de pánico en el último minuto, lo primero que voy a hacer es coger el teléfono, marcar el número de Babel y soltarle un: “Mira tío, mi novio acaba de plantarme, estoy sola y me siento muy desgraciada, así que te quiero aquí en 5 minutos. Tráete todos los condones que tengas en casa. Y un tarro de mermelada”.
La semana pasada tocaba reunión del MuDeGALC en casa de Lily. Allí aproveché para dar la noticia de que Maus se volvía en breve a Nueva Zelanda. Ese día Babel casi no tocó la cena y su normalmente alegre aunque medio incomprensible cháchara casi no se escuchó. La verdad es que me resultó curioso, porque yo sinceramente creía que lo del flirteo lo hacía con todas las chicas, y que conmigo no había nada más especial que con las 3 ó 4 compañeras eventuales de cama que al parecer había tenido en su paso por el laboratorio de Kiwilabs (cotilleo “made in Isa”). Vamos, que yo creía que trataba de ligar conmigo, echar un polvete, y listo. Como mucho dos.Esa noche, mientras me llevaba de vuelta a casa, sin mirarme y con una voz grave que apenas reconocí en él, me hizo una pregunta curiosa: “Pili, ¿tú eres feliz?”. Yo me quedé algo confundida. “Esto… sí, la verdad es que soy bastante feliz. ¿Por qué lo preguntas?”. Él negó con la cabeza como quitándole importancia al tema.
Al día siguiente, desde el trabajo, le envié un mensaje: “Hola Babe, tengo curiosidad… ¿por qué me preguntaste eso en el coche?”. A los pocos minutos, la respuesta: “Siento si la pregunta te molestó”. Mi respuesta a su respuesta: “¿Molestarme? En absoluto, sólo quería saber por qué”.
El resto del día, silencio.
El Mundo es un pañuelo ( ...y nosotros los mocos)
Ayer por la noche recibí un correo de Muso comentándome que había empezado a escribir “una especie de blog de esos, no sé si sabes a lo que me refiero”. Le dije que tenía media idea. Cuando traté de entrar en su página me salió que el acceso estaba restringido, así que volví a escribirle para ver qué leches había que hacer para cotillear en él. En ese momento me fijé que su respuesta a mi último correo había sido casi inmediata, y le propuse una llamadita de Skype, ya que se había dado la coincidencia de estar los dos conectados a la misma hora (lo cual puede parecer frecuente cuando se vive en el mismo país, pero resulta harto complicado cuando cada uno reside en extremos opuestos del Globo). Así podríamos de paso conectar nuestras webcams y vernos los morros después de tanto tiempo.Como ya había comentado en alguna ocasión, Muso no sabe nada de mí que tenga que ver con otros seres humanos de sexo masculino; no porque yo tenga nada que ocultar, sino porque él me pidió expresamente, desde el mismo día que lo dejamos, no tener noticia alguna de mis escarceos amorosos. Sabe que no soy la Madre Teresa de Calcuta, pero no quiere que se lo confirme, y sabe que me he venido a Nueva Zelanda, conoce de oídas a mis compañeros de trabajo, mi jefe, mis excursiones… pero no sabe nada de un inglesillo indeciso llamado Maus. Y esta situación pretendía seguir así hasta que un día él mismo me confirmara que el tema sentimental estaba ya superado y que podía escuchar mis historias sin censura y cortes publicitarios de por medio.
Pero, ¡ah, el destino! Todo eso cambió ayer.
Muso y yo nos pasamos un par de horas haciéndonos monerías delante de la webcam…
Inciso: no, no hubo striptease, aunque le pillé en gallumbos y con el pechamen al aire.
Inciso 2: no, yo no estaba en gallumbos y con el pechamen al aire... con el frío que hace estos días en Nueva Zelanda y la ignorancia absoluta de los kiwis hacia el concepto de “calefacción central”, esta menda estaba arrebujada en la silla delante del ordenador, con jersey, chaqueta polar y envuelta en una manta.
Fin de ambos incisos.
…y hablando de las circunstancias de nuestras vidas, el precio de las habas en Perú y la posibilidad de que Rappel se presente al próximo certamen de Mister Tanga de Leopardo. Durante todo este rato, Muso tenía abierta la conexión al MIrc y de vez en cuando tecleaba un rato para decirle a alguien que ahora mismo estaba ocupado enseñándole a su ex un grano que le había salido junto al ombligo, y que no podía hablar con él/ella. ¡Coño, que una ha sido su ex durante año y pico y tiene preferencia en estas cosas!Justo cuando nos estábamos despidiendo me comentó que había una chica en el Irc que se quejaba de que no le hacía ni puñetero caso, y los dejé dándole a la lengua (bueno, más bien a los dedos) mientras yo trataba de desempaquetarme de mis 5 capas de ropa y mantas para ponerme el pijama e irme a contar ovejas merinas.
Viernes por la mañana en Nueva Zelanda. Pilimindrina se levanta, se arranca las legañas con unas tenazas, desayuna, se ducha, se sube al coche, y con los ojos aún medio cerrados y esquivando estudiantes y viejecillas madrugadoras (no sabéis lo que cuesta luego desincrustar las dentaduras postizas del guardabarros) se dirige al trabajo. Como siempre, nada más llegar, revisa el correo. Un mensaje. De Muso. Título: “estoy flipando”.
Abro el mensaje pensando: “la tía que ha conocido es en realidad un transexual bien dotado que ha tratado de violarle sobre el órgano de la parroquia”
Pero no.
Era peor.
Bueno, casi.
La “tía del MIrc” era una asturiana viviendo en Tarragona que empezó a hacerle preguntas acerca de “esa ex con la que hablas tanto”. Muso se puso sentimentaloide y le contó nuestra historia. Y… ¡sorpresa, sorpresa! Esto de la fama y el cotillón trae consigo estos problemas… la muchacha le suelta un: “¡Anda, esa historia me la conozco yo!”. Muso, curioso, pregunta: “¿Me conoces de antes?”. Y la chica responde: “No, pero he leído acerca de ti en un blog. ¡Tú eres Muso!, ¿verdad?”. “¿Muso? ¿Ein? ¿De qué me hablas?”Ains…
Así fue como Muso llegó hasta mi blog.
Como yo ya había predicho en alguna de mis comeduras de tarro en las que me planteaba qué ocurriría si mi madre/mi hermana/mis acreedores/mis amantes lésbicas etc etc encontrasen mi blog, Muso no se lo leyó. Al menos no entero. Echó un vistazo al título, al último artículo y a la lista de personajes y tuvo bastante. Cerró la página, con el corazón latiendo a ritmo de samba. Volvió a abrirla. Fue al principio del blog y se buscó a sí mismo… y obviamente se encontró. Lo que leyó debió animarle y ayudarle un poco a superar la impresión de poder confirmar lo que seguramente ya sospecharía: que yo no he sido una monjita de la caridad durante el último año; es algo obvio, y no tengo ningún motivo para serlo, pero Muso es al fin y al cabo un hombre, y los hombres en general se sienten mejor creyendo que la mujer que ha estado con ellos ya no vuelve a desear a nadie más por los siglos de los siglos.
Conozco muy bien a mi Muso, y sé que esta noche no dormirá demasiado bien. Pero también sé que tirará para adelante y que lo que ha leído le ayudará a espabilarse y pasar página. En el fondo no me arrepiento de que esto haya ocurrido: lo de ocultar datos no es lo mío, y tenía ya ganas de poder contarle mis historias sin sentir que andaba pisando huevos, o que en cualquier momento se me podía escapar algún detalle que le hiriese.
Me pregunto quién sería la “asturiana en Tarragona”. Toca el silbato si andas por ahí, y cuéntanos qué te pareció a ti encontrarte sin esperarlo con el personaje de un blog que lees de vez en cuando sin siquiera estar segura de si lo que lees es real o ficticio :). Eso sí, te tengo que pedir que, si vuelves a charlar con mi Muso, por favor no le des más detalles de los que él mismo quiera leer. Háblale de ti, no de mí. O si le hablas de mí, en vez de comentarle que me ligué a un tío casado, o que me lié con un italiano raro, o que le dejé un mensajito a un camarero del Pizza Hut, recuérdale sólo lo estúpida que fui por dejar escapar a una persona tan excepcional como él. Porque él no necesita saber lo mucho que le echo de menos, o el gran amigo que perdí al mismo tiempo que el amante, ni necesita saber que a veces me siento como una salpicadura de barro al recordar cómo no fui capaz de luchar por él por culpa de mi absurdo orgullo, cómo mi falta de paciencia hizo naufragar una bonita historia con una persona que me quería más que a nadie en el mundo, que aún me quiere. No. Él necesita saber que pronto va a superar todos sus problemas y que va a encontrar a alguien que, esta vez, sí le merezca. Alguien para quien él sea lo más importante del mundo. Alguien que no sólo le quiera, sino que esté profundamente enamorada de él. Vamos, alguien como la persona que yo debería haber sido y no fui.La cuenta atrás sigue… aunque hoy no es Maus quien ocupa mis pensamientos.
If...
Si no hace un tiempo espantosamente malo...
Si Emirates no quiebra y cancela todos sus vuelos...
Si no sufre un colapso por el camino y pierde la memoria...
Si su mujer no le secuestra y le encadena en el sótano...
Si el fantasma que habita en el ático de su casa no decide que es el momento para matarle de un ataque al corazón...
Pero sobre todo, sobre todo,
Si en el último instante, como le ha ocurrido ya dos veces, no cambia de opinión...
...Maus se vuelve para Nueva Zelanda el próximo Miércoles, 21 de Junio.
Comienza la cuenta atrás...
Si Emirates no quiebra y cancela todos sus vuelos...
Si no sufre un colapso por el camino y pierde la memoria...
Si su mujer no le secuestra y le encadena en el sótano...
Si el fantasma que habita en el ático de su casa no decide que es el momento para matarle de un ataque al corazón...
Pero sobre todo, sobre todo,
Si en el último instante, como le ha ocurrido ya dos veces, no cambia de opinión...
...Maus se vuelve para Nueva Zelanda el próximo Miércoles, 21 de Junio.
Comienza la cuenta atrás...
Alivio y ordeño
Al final fueron 4 las palabras, y a la frase de "No es nada importante" se le sumó la de "Una inflamación". Vamos, que lo que le pasa a Maus es que se le han inflado los c...
El médico le ha recetado unos antibióticos y le ha mandado para casita. "Hale, que tengo prisa. Que pase el siguiente".
A la pregunta de "¿Cómo te sientes ahora?, Maus respondió con un: "Feliz de que por fin dejen de tocarme los huevos"
Yo también estoy feliz. Ya puedo dormir y comer otra vez. Y me vuelve a apetecer escribir en el blog y todo.
Pero no quiero hacerlo sin antes dedicar unas palabras a todas esas personas que un día pasaron por esto mismo, y que tras la última llamada no pudieron sentir el alivio que siento yo ahora. Las personas que, bien por teléfono o en persona, recibieron una noticia que puso sus vidas patas arriba y los obligó a entrar en una de las luchas más crueles y desgarradoras que hay en este mundo. Dos buenos amigos míos tienen a su padre luchando esa batalla. Muchos de vosotros la estaréis luchando también, por vosotros o por alguien que os importa. Y yo quiero seguir ayudándoos lo poquito que puedo desde aquí, aunque sólo sea con una pequeña sonrisa cada vez que me leéis.
Así que se acabaron los malos rollos, que este es un blog de humor, ¿no?
La verdad es que trabajar como científica me pone a veces muy fácil lo de contar historias curiosas. Sin ir más lejos, creo que de todos los trabajos del mundo, aquél en el que ante la pregunta de "Bueno, ¿y has hecho algo interesante hoy?" puede proporcionar respuestas más estrambóticas es el mío. Cualquier otra persona contestaría algo así como: "Pues nada, hoy un cliente me metió el dedo en un ojo" o "Me grapé el pulgar con la grapadora", o incluso "¡Adivina lo que se estaba fotocopiando Jerónimo!".
Mis respuestas - ojo, que hablo de respuestas reales - pueden ir desde "Hoy he estado contando los pelos del sobaco de una mosca" hasta "hoy he aprendido a cortar un ojo en lonchas de 2 micras". En fin, que mi familia ya no sabe si preguntar o hacer comentarios acerca del tiempo. Pero francamente, creo que hoy me he superado.
¡Venga, venga, preguntadme! Vale, lo haré yo: "Pilimindrina, ¿has hecho algo interesante hoy en el curro?"
Pilimindrina: "ná, nada especial... he aprendido a ordeñar ratones".
No hay nada más emocionante que pasarse una tarde masajeando las 10 tetas de una ratona. Si alguno de vosotros no se come una rosca últimamente, que se apunte. Así al menos puede fardar de sobón.
Y como este acontecimiento merecía ser inmortalizado, Steve, mi "maestro de ordeño", me ha sacado algunas fotitos en medio de la tarea. Así no me acusaréis de farolera. Con todos vosotros, Pilimindrina demostrado que es una científica de la leche:

Nota: los 100 microlitros de leche que se pueden sacar de esos pezoncillos no dan para un Cola-Cao decente...
Nota2: ...pero los ratoncillos nunca se han quejado. Aquí os dejo la foto de uno de ellos, para añadir al artículo un toque enternecedor:

Nota3: Y vosotros, ¿habéis hecho algo interesante hoy?
El médico le ha recetado unos antibióticos y le ha mandado para casita. "Hale, que tengo prisa. Que pase el siguiente".
A la pregunta de "¿Cómo te sientes ahora?, Maus respondió con un: "Feliz de que por fin dejen de tocarme los huevos"
Yo también estoy feliz. Ya puedo dormir y comer otra vez. Y me vuelve a apetecer escribir en el blog y todo.
Pero no quiero hacerlo sin antes dedicar unas palabras a todas esas personas que un día pasaron por esto mismo, y que tras la última llamada no pudieron sentir el alivio que siento yo ahora. Las personas que, bien por teléfono o en persona, recibieron una noticia que puso sus vidas patas arriba y los obligó a entrar en una de las luchas más crueles y desgarradoras que hay en este mundo. Dos buenos amigos míos tienen a su padre luchando esa batalla. Muchos de vosotros la estaréis luchando también, por vosotros o por alguien que os importa. Y yo quiero seguir ayudándoos lo poquito que puedo desde aquí, aunque sólo sea con una pequeña sonrisa cada vez que me leéis.Así que se acabaron los malos rollos, que este es un blog de humor, ¿no?
La verdad es que trabajar como científica me pone a veces muy fácil lo de contar historias curiosas. Sin ir más lejos, creo que de todos los trabajos del mundo, aquél en el que ante la pregunta de "Bueno, ¿y has hecho algo interesante hoy?" puede proporcionar respuestas más estrambóticas es el mío. Cualquier otra persona contestaría algo así como: "Pues nada, hoy un cliente me metió el dedo en un ojo" o "Me grapé el pulgar con la grapadora", o incluso "¡Adivina lo que se estaba fotocopiando Jerónimo!".
Mis respuestas - ojo, que hablo de respuestas reales - pueden ir desde "Hoy he estado contando los pelos del sobaco de una mosca" hasta "hoy he aprendido a cortar un ojo en lonchas de 2 micras". En fin, que mi familia ya no sabe si preguntar o hacer comentarios acerca del tiempo. Pero francamente, creo que hoy me he superado.
¡Venga, venga, preguntadme! Vale, lo haré yo: "Pilimindrina, ¿has hecho algo interesante hoy en el curro?"
Pilimindrina: "ná, nada especial... he aprendido a ordeñar ratones".
No hay nada más emocionante que pasarse una tarde masajeando las 10 tetas de una ratona. Si alguno de vosotros no se come una rosca últimamente, que se apunte. Así al menos puede fardar de sobón.
Y como este acontecimiento merecía ser inmortalizado, Steve, mi "maestro de ordeño", me ha sacado algunas fotitos en medio de la tarea. Así no me acusaréis de farolera. Con todos vosotros, Pilimindrina demostrado que es una científica de la leche:

Nota: los 100 microlitros de leche que se pueden sacar de esos pezoncillos no dan para un Cola-Cao decente...
Nota2: ...pero los ratoncillos nunca se han quejado. Aquí os dejo la foto de uno de ellos, para añadir al artículo un toque enternecedor:

Nota3: Y vosotros, ¿habéis hecho algo interesante hoy?
Tres palabras...
A la vida le encantan las sorpresas.
Le encanta ver cómo planeas detenidamente lo que quieres hacer, sopesando todas las posibilidades, lo que puede salir bien y mal, los posibles contratiempos e imprevistos... y cuando parece que ya has cubierto todas las posibilidades, que estás preparada para todo lo habido y por haber, ¡cataplof!, sucede algo que tira por tierra todos tus planes.
A veces las sorpresas son buenas. Suceden cosas que jamás hubieras esperado y que te alegran la vida, te hacen mejor persona, o facilitan las cosas.
Otras veces no lo son tanto.
Y otras son auténticas putadas.
Maus se ha encontrado un bulto en un testículo.
Lo primero que hizo, por supuesto, fue pedir cita en el médico. No pretendía decirme nada, pero una pregunta directa mía y su reticencia a mentir descubrió la historia. Un bulto en un testículo puede ser muchas cosas. Pero casualmente - ¡oh, coincidencia! - todos nos imaginamos la misma, ¿verdad?.
El martes pasado tenía cita con su médico de cabecera; esta menda casi ni comió ni durmió hasta que Maus salió de la consulta y le hizo una llamada. "Dice que no sabe lo que es, me ha pedido cita con el especialista para la semana que viene". Genial. Fabuloso. "Pero tú no te preocupes, mujer, que seguro que no es nada".
Debo ser una rancia, pero que alguien me diga "eso no es nada" sin tener ni la más remota idea de si es algo o no, no me consuela lo más mínimo.
Yo siempre he sido la típica persona que jamás se preocupa de un diagnóstico hasta no tenerlo en la mano. La típica que recomienda a todo el mundo no comerse el tarro inútilmente mientras no se sabe qué va a pasar, "que no merece la pena, hombre, la vida son dos días"... je.
Llevo una semana con el huevo de Maus en la cabeza. En otras circunstancias el doble sentido podría dar para un inciso de los míos. En mis actuales circunstancias necesito un esfuerzo sobrehumano para intentar encontrarle la gracia.
A veces serías capaz de dar todo lo que tienes, todo lo que te ha costado años conseguir,a cambio de una frase. Yo lo daría ahora mismo a cambio de sólo tres palabras salidas de la boca de un médico:
"No es nada".
La persona a la que quiero está pendiente de un diagnóstico que puede cambiar su vida o bien dejarla tal y como estaba. La persona a la que quiero está a 13000 kms de distancia de mí. No puedo darle un abrazo, ni decirle que pase lo que pase estaré a su lado, ni siquiera ofrecerle una sonrisa. Sólo puedo esperar, esperar e imaginarme qué haremos los dos con nuestra vida en caso de que las cosas vayan espantosamente mal. Qué cambio de planes brutal puede suponer esto.
El mes que viene podemos estar Maus y yo juntos y riéndonos del miedo que hemos pasado.
El mes que viene mi inglesito dulce puede estar en peligro de muerte y yo buscando la manera de estar a su lado.
"No es nada"
Tres palabras.
También me valen cuatro:
"No es nada importante".
¿Lo jodido?
Que puede ser una sola.
"CÁNCER"
Le encanta ver cómo planeas detenidamente lo que quieres hacer, sopesando todas las posibilidades, lo que puede salir bien y mal, los posibles contratiempos e imprevistos... y cuando parece que ya has cubierto todas las posibilidades, que estás preparada para todo lo habido y por haber, ¡cataplof!, sucede algo que tira por tierra todos tus planes.
A veces las sorpresas son buenas. Suceden cosas que jamás hubieras esperado y que te alegran la vida, te hacen mejor persona, o facilitan las cosas.
Otras veces no lo son tanto.
Y otras son auténticas putadas.
Maus se ha encontrado un bulto en un testículo.
Lo primero que hizo, por supuesto, fue pedir cita en el médico. No pretendía decirme nada, pero una pregunta directa mía y su reticencia a mentir descubrió la historia. Un bulto en un testículo puede ser muchas cosas. Pero casualmente - ¡oh, coincidencia! - todos nos imaginamos la misma, ¿verdad?.
El martes pasado tenía cita con su médico de cabecera; esta menda casi ni comió ni durmió hasta que Maus salió de la consulta y le hizo una llamada. "Dice que no sabe lo que es, me ha pedido cita con el especialista para la semana que viene". Genial. Fabuloso. "Pero tú no te preocupes, mujer, que seguro que no es nada".
Debo ser una rancia, pero que alguien me diga "eso no es nada" sin tener ni la más remota idea de si es algo o no, no me consuela lo más mínimo.
Yo siempre he sido la típica persona que jamás se preocupa de un diagnóstico hasta no tenerlo en la mano. La típica que recomienda a todo el mundo no comerse el tarro inútilmente mientras no se sabe qué va a pasar, "que no merece la pena, hombre, la vida son dos días"... je.
Llevo una semana con el huevo de Maus en la cabeza. En otras circunstancias el doble sentido podría dar para un inciso de los míos. En mis actuales circunstancias necesito un esfuerzo sobrehumano para intentar encontrarle la gracia.
A veces serías capaz de dar todo lo que tienes, todo lo que te ha costado años conseguir,a cambio de una frase. Yo lo daría ahora mismo a cambio de sólo tres palabras salidas de la boca de un médico:
"No es nada".
La persona a la que quiero está pendiente de un diagnóstico que puede cambiar su vida o bien dejarla tal y como estaba. La persona a la que quiero está a 13000 kms de distancia de mí. No puedo darle un abrazo, ni decirle que pase lo que pase estaré a su lado, ni siquiera ofrecerle una sonrisa. Sólo puedo esperar, esperar e imaginarme qué haremos los dos con nuestra vida en caso de que las cosas vayan espantosamente mal. Qué cambio de planes brutal puede suponer esto.
El mes que viene podemos estar Maus y yo juntos y riéndonos del miedo que hemos pasado.
El mes que viene mi inglesito dulce puede estar en peligro de muerte y yo buscando la manera de estar a su lado.
"No es nada"
Tres palabras.
También me valen cuatro:
"No es nada importante".
¿Lo jodido?
Que puede ser una sola.
"CÁNCER"