Los jóvenes necesitamos menos...
Esta mañana abro la página web del periódico "La Nueva España" y la ministra de vivienda, la señora Trujillo, me escupe a la cara que «una persona joven puede necesitar sólo un apartamento de 25-30 metros cuadrados». Vamos, que los jóvenes (si es que con mis 28 tacos me puedo seguir incluyendo en este grupo) además de necesitar sólo un contrato mierdoso por 4 horas diarias y trabajar 12 cobrando el sueldo mínimo y de tener que escaparnos corriendo de nuestro país si queremos un trabajo digno, ahora además podemos darnos el lujo de vivir en un zulo, por el mero hecho de ser jóvenes. Porque una persona de 45 años no, esa aunque viva sola realmente necesita pisos como el de la ministra... pero si tienes menos de 30 años, la genética dice que te basta con 25-30 metros para llevar una vida plena y feliz.
Vamos a ver, llevo una temporada en la que sufro de úlcera gastroduodenal (sí sí, de esa que siempre citan en los anuncios de medicamentos) cada vez que escucho o leo las declaraciones de alguna de las brillantes (sic) ministras de nuestro gobierno. No es que los ministros y ministras del anterior soltaran perlas de mucha más calidad, pero lo de estas mujeres no tiene nombre. Aún recuerdo cuando nuestra querida Migoya se oponía a los vuelos baratos en Asturias con el motivo de que "si ponemos vuelos tan económicos la gente no se va a gastar dinero en Asturias" y "si permitimos estos enlaces, los asturianos se irán a veranear a Londres en vez de a Taramundi". Brillante. Ahora entiendo por qué la construcción de carreteras en el Principado va tan atrasada... es una táctica para evitar tener carreteras que puedan hacer que los asturianos se vayan a tomar el pincho a Santander en vez de a Gijón.
A ver Truji, mujer, alguien debería explicarle que el motivo de que muchos jóvenes vivan constreñidos en cajas de zapatos con water no es que "a esas edades necesiten menos espacio" ni que les guste abarcar toda su casa abriendo los brazos... Es más sencillo que eso... cuando tienes 20 y pocos años los "trabajos" - pongámoslo entrecomillado porque algún nombre tendría que darle al estado de explotación en el que viven muchos jóvenes y no tan jóvenes en España - te proporcionan unos ingresos que no pueden pagar nada mejor (ni mayor) que 25 metros cuadrados. Esto les pasa a las ministras por no haber estudiado bien el tema de las inferencias en Filosofía de bachiller. Aquello era algo así como:
Todos los pájaros vuelan.
El mirlo es un pájaro.
Ergo, el mirlo vuela.
Esta gente que ponen en los ministerios a dedo no debieron pillar mucho el intríngulis del tema y hacen deducciones tales como:
Abrir una conexión barata Asturias-Londres permitirá viajar a mucha más gente.
Mucha más gente irá a Londres.
Ergo, no quedará nadie para ir a Taramundi.
O sea, vuelos baratos = malo malísimo... de ahí que poco más y nos quedáramos sin ellos en Asturias. Y de ahí que, si nos fiamos de la Truji, en poco tiempo las viviendas para jóvenes serán un water rodeado de paredes con múltiples funciones... ¡todo al alcance de la mano! Para más explicaciones acerca de la multifuncionalidad de las viviendas pequeñas, recomiendo encarecidamente la lectura del post de mi mentora Ardelia titulado "32 metros cuadrados"... luego haced la proporción a los 25 que quieren conceder y creo que nos saldría más rentable irnos a vivir al ascensor, que además de tener espejos nos pasea gratis y así nos ahorramos tener que salir de casa.
Aún recuerdo una de mis numerosas búsquedas de piso; corría por entonces el año 2000 y me acababan de conceder una maravillosa beca de 110000 pelas al mes, sin Seguridad Social, ni derecho a vacaciones ni paro, ni a baja por enfermedad ni maternidad - pero que curiosamente sí me obligaba a pagar impuestos -, y que me exigía un mínimo de 40 horas semanales de "trabajo" (que no era trabajo para la SS, pero sí para Hacienda). A pesar de todo ello yo estaba feliz, porque antes de eso tenía que pagarme mis estudios compaginando la dedicación completa con trabajos temporales estilo cuidar niños (con el amor que les tengo yo a los niños...), limpiar wáteres, hacer camas, cocinar y servir mesas, con lo cual la susodicha beca era para mí poco menos que el sueldo de Nescafé para toda la vida.
Pues bien, aprovechando la coyuntura me puse a buscar un pisillo de alquiler asequible (juaaajuajuajuaaaaaajuajuajua... cof cof... perdón) donde continuar con mi vida independiente con algo de dignidad (prfffffff..). Así que ahí estaba yo, con mi periódico El Cero bajo el brazo y un montón de anuncios de alquileres rodeados o tachados con boli. Uno de estos anuncios me llevó hasta un "estudio bien situado, acogedor, amplio, con todas las comodidades y al mejor precio". Su proximidad con la universidad me convenció de que se trataba de mi hogar ideal. Cuando llegué al edificio me sorprendió porque estaba bastante bien situado, era relativamente nuevo y todos los pisos, al menos desde el portal, parecían tener unas vistas impresionantes al Monte Naranco. No tardó en llegar el dueño acompañado de una mujer que, muy educadamente, me abrió el portal y comenzó a soltar elogios del maravilloso habitáculo que me iba a alquilar.
Lo primero que me sorprendió fue que, en vez de coger el ascensor, aquel hombre bajó unas escaleras oscuras y sucias y me guió por un laberinto de pasillos interminable y lleno de puertas digno de la peor pesadilla de Hitchcock. Cuando ya empezaba a marearme y pensar que jamás volvería a ver la luz del sol, y que aquellos individuos eran en realidad asesinos en serie que se nutrían de jóvenes incautos que respondían a sus anuncios en prensa, el hombre se detuvo frente a una de las innumerables puertas y la abrió.
...
El cubículo que se mostraba ante mí sólo podía provocar dos reacciones: perplejidad absoluta o carcajada. Tardé lo suficiente en decidir cuál de las dos opciones tomaba como para que el hombre tuviera tiempo de entrar en aquel palacio y comenzar a dar su particular visión del lugar...
"Como ves, el salón y el dormitorio son amplios y hay mucho espacio"
¿Salón y dormitorio? ¡Yo sólo veo una caja de zapatos de 4x4 como muchísimo! Supongo que el "dormitorio" será la esquina que tiene el catre del ejército ese.
"La ventana deja pasar mucha luz"
¡Pero si esto es un subsuelo! ¡Lo único que se ve por la ventana es un tendedero ruinoso, tuberías oxidadas y musgo creciendo en los rincones!
"El baño es pequeñito pero bien distribuido"
¿El baño es quéee? ¡Si hay que entrar de lado y hacer virguerías para pasar entre el lavabo y la pared para alcanzar el retrete! Que por cierto, ¡vaya retrete! Por ahí no se ha acercado la lejía en siglos. Y esas manchas en la pared... ¿son hongos o restos orgánicos de anteriores ocupantes?
"Y la cocina está aquí detrás."
La "cocina"... la "cocina" es otra de las paredes de la única habitación, separada del "salón" por un armario tan viejo que seguramente se desmontará al abrirlo.
En resumen, aquello no era un estudio, era una caja de cerillas. No llegaba ni de coña a los 20 metros cuadrados, estaba sucio, olía mal, los muebles estaban para tirar y para colmo estaba a 3 ó 4 metros bajo tierra. Lo mejor vino cuando pregunté el precio: 55000 pelas al mes, sin incluir gastos. La carcajada pujaba por salir pero conseguí mantenerla a raya en mi garganta lo suficiente como para que me diera tiempo a decir que no me interesaba. Fue entonces cuando la escena lamentable se convirtió en simple y llanamente patética, con el hombre espetándome que no encontraría nada mejor en el mercado, y la mujer tratándo de demostrar que si corríamos el armario hacíamos la cocina más grande... como pronostiqué, aquel armario estaba en las últimas, y a los primeros intentos de moverlo empezaron a saltar clavos por todas partes. Aquello fue demasiado para mí... dejé a la parejita ensimismada en su cuento de hadas y no sin esfuerzo conseguí recorrer yo sola el laberinto de pasillos en sentido inverso, hacia la luz del sol.
Al salir de aquella cueva no me reí. Estaba horrorizada pensando en el sinnúmero de puertas que presumiblemente daban paso a otros tantos cubículos como el que me habían intentado alquilar... todos ellos ocupados por estudiantes como yo, pasando sus tardes en aquel deprimente lugar y dejándose más de la mitad de sus ingresos en engordar las arcas de aquel propietario bien vestido y con ademanes de embaucador...
Vamos a ver, llevo una temporada en la que sufro de úlcera gastroduodenal (sí sí, de esa que siempre citan en los anuncios de medicamentos) cada vez que escucho o leo las declaraciones de alguna de las brillantes (sic) ministras de nuestro gobierno. No es que los ministros y ministras del anterior soltaran perlas de mucha más calidad, pero lo de estas mujeres no tiene nombre. Aún recuerdo cuando nuestra querida Migoya se oponía a los vuelos baratos en Asturias con el motivo de que "si ponemos vuelos tan económicos la gente no se va a gastar dinero en Asturias" y "si permitimos estos enlaces, los asturianos se irán a veranear a Londres en vez de a Taramundi". Brillante. Ahora entiendo por qué la construcción de carreteras en el Principado va tan atrasada... es una táctica para evitar tener carreteras que puedan hacer que los asturianos se vayan a tomar el pincho a Santander en vez de a Gijón.A ver Truji, mujer, alguien debería explicarle que el motivo de que muchos jóvenes vivan constreñidos en cajas de zapatos con water no es que "a esas edades necesiten menos espacio" ni que les guste abarcar toda su casa abriendo los brazos... Es más sencillo que eso... cuando tienes 20 y pocos años los "trabajos" - pongámoslo entrecomillado porque algún nombre tendría que darle al estado de explotación en el que viven muchos jóvenes y no tan jóvenes en España - te proporcionan unos ingresos que no pueden pagar nada mejor (ni mayor) que 25 metros cuadrados. Esto les pasa a las ministras por no haber estudiado bien el tema de las inferencias en Filosofía de bachiller. Aquello era algo así como:
Todos los pájaros vuelan.
El mirlo es un pájaro.
Ergo, el mirlo vuela.
Esta gente que ponen en los ministerios a dedo no debieron pillar mucho el intríngulis del tema y hacen deducciones tales como:
Abrir una conexión barata Asturias-Londres permitirá viajar a mucha más gente.
Mucha más gente irá a Londres.
Ergo, no quedará nadie para ir a Taramundi.
O sea, vuelos baratos = malo malísimo... de ahí que poco más y nos quedáramos sin ellos en Asturias. Y de ahí que, si nos fiamos de la Truji, en poco tiempo las viviendas para jóvenes serán un water rodeado de paredes con múltiples funciones... ¡todo al alcance de la mano! Para más explicaciones acerca de la multifuncionalidad de las viviendas pequeñas, recomiendo encarecidamente la lectura del post de mi mentora Ardelia titulado "32 metros cuadrados"... luego haced la proporción a los 25 que quieren conceder y creo que nos saldría más rentable irnos a vivir al ascensor, que además de tener espejos nos pasea gratis y así nos ahorramos tener que salir de casa.
Aún recuerdo una de mis numerosas búsquedas de piso; corría por entonces el año 2000 y me acababan de conceder una maravillosa beca de 110000 pelas al mes, sin Seguridad Social, ni derecho a vacaciones ni paro, ni a baja por enfermedad ni maternidad - pero que curiosamente sí me obligaba a pagar impuestos -, y que me exigía un mínimo de 40 horas semanales de "trabajo" (que no era trabajo para la SS, pero sí para Hacienda). A pesar de todo ello yo estaba feliz, porque antes de eso tenía que pagarme mis estudios compaginando la dedicación completa con trabajos temporales estilo cuidar niños (con el amor que les tengo yo a los niños...), limpiar wáteres, hacer camas, cocinar y servir mesas, con lo cual la susodicha beca era para mí poco menos que el sueldo de Nescafé para toda la vida.
Pues bien, aprovechando la coyuntura me puse a buscar un pisillo de alquiler asequible (juaaajuajuajuaaaaaajuajuajua... cof cof... perdón) donde continuar con mi vida independiente con algo de dignidad (prfffffff..). Así que ahí estaba yo, con mi periódico El Cero bajo el brazo y un montón de anuncios de alquileres rodeados o tachados con boli. Uno de estos anuncios me llevó hasta un "estudio bien situado, acogedor, amplio, con todas las comodidades y al mejor precio". Su proximidad con la universidad me convenció de que se trataba de mi hogar ideal. Cuando llegué al edificio me sorprendió porque estaba bastante bien situado, era relativamente nuevo y todos los pisos, al menos desde el portal, parecían tener unas vistas impresionantes al Monte Naranco. No tardó en llegar el dueño acompañado de una mujer que, muy educadamente, me abrió el portal y comenzó a soltar elogios del maravilloso habitáculo que me iba a alquilar.
Lo primero que me sorprendió fue que, en vez de coger el ascensor, aquel hombre bajó unas escaleras oscuras y sucias y me guió por un laberinto de pasillos interminable y lleno de puertas digno de la peor pesadilla de Hitchcock. Cuando ya empezaba a marearme y pensar que jamás volvería a ver la luz del sol, y que aquellos individuos eran en realidad asesinos en serie que se nutrían de jóvenes incautos que respondían a sus anuncios en prensa, el hombre se detuvo frente a una de las innumerables puertas y la abrió....
El cubículo que se mostraba ante mí sólo podía provocar dos reacciones: perplejidad absoluta o carcajada. Tardé lo suficiente en decidir cuál de las dos opciones tomaba como para que el hombre tuviera tiempo de entrar en aquel palacio y comenzar a dar su particular visión del lugar...
"Como ves, el salón y el dormitorio son amplios y hay mucho espacio"
¿Salón y dormitorio? ¡Yo sólo veo una caja de zapatos de 4x4 como muchísimo! Supongo que el "dormitorio" será la esquina que tiene el catre del ejército ese.
"La ventana deja pasar mucha luz"
¡Pero si esto es un subsuelo! ¡Lo único que se ve por la ventana es un tendedero ruinoso, tuberías oxidadas y musgo creciendo en los rincones!
"El baño es pequeñito pero bien distribuido"
¿El baño es quéee? ¡Si hay que entrar de lado y hacer virguerías para pasar entre el lavabo y la pared para alcanzar el retrete! Que por cierto, ¡vaya retrete! Por ahí no se ha acercado la lejía en siglos. Y esas manchas en la pared... ¿son hongos o restos orgánicos de anteriores ocupantes?
"Y la cocina está aquí detrás."
La "cocina"... la "cocina" es otra de las paredes de la única habitación, separada del "salón" por un armario tan viejo que seguramente se desmontará al abrirlo.
En resumen, aquello no era un estudio, era una caja de cerillas. No llegaba ni de coña a los 20 metros cuadrados, estaba sucio, olía mal, los muebles estaban para tirar y para colmo estaba a 3 ó 4 metros bajo tierra. Lo mejor vino cuando pregunté el precio: 55000 pelas al mes, sin incluir gastos. La carcajada pujaba por salir pero conseguí mantenerla a raya en mi garganta lo suficiente como para que me diera tiempo a decir que no me interesaba. Fue entonces cuando la escena lamentable se convirtió en simple y llanamente patética, con el hombre espetándome que no encontraría nada mejor en el mercado, y la mujer tratándo de demostrar que si corríamos el armario hacíamos la cocina más grande... como pronostiqué, aquel armario estaba en las últimas, y a los primeros intentos de moverlo empezaron a saltar clavos por todas partes. Aquello fue demasiado para mí... dejé a la parejita ensimismada en su cuento de hadas y no sin esfuerzo conseguí recorrer yo sola el laberinto de pasillos en sentido inverso, hacia la luz del sol.
Al salir de aquella cueva no me reí. Estaba horrorizada pensando en el sinnúmero de puertas que presumiblemente daban paso a otros tantos cubículos como el que me habían intentado alquilar... todos ellos ocupados por estudiantes como yo, pasando sus tardes en aquel deprimente lugar y dejándose más de la mitad de sus ingresos en engordar las arcas de aquel propietario bien vestido y con ademanes de embaucador...
Artículo 47 de la Constitución Española
Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.