Scavenger Hunt!!!
Este sábado estaba invitada a una Scavenger Hunt. Cuando recibí el mail de mi amiga Rizos se me quedó una cara como la que se os debe haber quedado a muchos de vosotros no familiarizados con el tema al leer el título de mi artículo de hoy. ¿Y qué leches es una Scavenger Hunt?, me pregunté y os preguntaréis. Pues bien, parece que estos acontecimientos, que pueden traducirse como "Caza Carroñera" o "Caza entre la basura", son muy comunes en el mundo anglosajón, sobre todo en los colegios e institutos. Consiste en reunirse un grupo de amigos/compañeros, juntarse por parejas y tratar de encontrar en una zona más o menos delimitada (un bosque, un barrio, una ciudad) los artículos enumerados en una lista que se entrega en el momento de comenzar la búsqueda. Los participantes pueden utilizar todos los medios a su alcance para obtener los artículos, y el único límite es el tiempo, al finalizar el cual todos deben reunirse en un punto de encuentro, y cada pareja mostrar los artículos de la lista conseguidos. Gana, como os habréis supuesto ya, el que más artículos tiene, y suele llevarse un pequeño premio.Cuando me explicaron de qué iba la cosa, lo primero que pensé fue: "¿No estamos ya un poco mayorcitos para estos juegos?" Porque vamos, no es que una sea octogenaria, pero este tipo de cosas suenan más como para chavales de 3º de la ESO, y no para gente como yo, que dentro de nada estaremos en los 30 (¡¡¡¡diossssss, lo he dicho, lo he dicho!!!! Borrad eso, mentira cochina, aún me queda muuuuucho tiempo para esa edad maldita...). De todas formas pudo más la curiosidad que la reticencia, y allí estaba yo a las 2 de la tarde de un sábado soleado y no demasiado frío, esperando a por Rizos para que me llevara al lugar de reunión.
Al verla acercarse me levanté a saludarla y me dispuse a irme con ella, pero me detuvo diciendo: "Espera, que se viene otro amigo mío también, llegará ahora", así que seguimos hablando un rato, y en esto que veo a lo lejos una monada de chaval, con perillita, ojazos pícaros y sonrisa traviesa. No era Richard Gere, pero acostumbrada a pasarme los días entre ingleses poco agraciados, mi detector de latinos saltó: "WARNING, WARNING, latinlover aproximándose". No le quité el ojo de encima con todo mi descaro hasta que le veo dirigirse directamente hacia nosotras. La Rizos: "Pili, este es Portu, un amigo del trabajo"... ¡Sí, sííííí! Si es que mi detector no falla, portuguesito tenía que ser. Cuando vino a darme la mano al estilo inglés, yo ni corta ni perezosa le mangué un par de besos. "Es que yo saludo a la manera española"... ¡Toma ya! ¡A mí con formalidades! Esto de la Scavenger Hunt empezaba a pintar bien...
Ya en el lugar de reunión seríamos unas 14 personas. Yo no quería que mis deseos de "emparejarme" con el Portu fueran demasiado obvios, así que opté por decir que "no me importaba" con quién hacer la caza (mi nariz debió crecer 20 cm lo menos), con lo cual acabé con un chaval polaco, que tampoco estaba demasiado mal, pero como mi portuguesito nada... Ains...
Llegó la hora de las normas: hora y media para "cazar", y a las 3:30 exactas quedábamos a la puerta del pub "The Anchor" con nuestra caza a cuestas. En la lista había cosas de lo más variopinto:
* un retrato de la reina
* una muestra de agua del río
* una pluma de pato
* un póster de la ceremonia de graduación de la Universidad
* el teléfono de una chica que quisiera tener una cita con uno de los participantes (esto es desesperación y lo demás cuentos :P)
* una servilleta roja
* una "Union Jack" (la bandera de Gran Bretaña)
* un trozo de fudge (un dulce muy típico inglés)
* un vaso del Starbucks Cafe
* un sobre de ketchup
* una bolsa del Marks&Spencer
* un ejemplar del día anterior del periódico "The Independent"
* una "loyalty card" (una tarjeta de fidelidad a algún negocio o comercio)
* una avellana
* dos pelotas de diferente tamaño
* el contenido del buzón del trabajo del organizador
* la inscripción que había debajo de un reloj en un lugar muy conocido de Mix Village
* cuatro panfletos diferentes de las noticias del departamento de ingeniería
* algo de color violeta
* el menú de un restaurante
* un profesor de la universidad
* la foto de los dos integrantes del "equipo" delante de una de las capillas de la ciudad
* un libro autografiado por su autor
* el folleto de una obra de teatro que se estrenaba al día siguiente
En resumen, que había que recorrerse media ciudad en hora y poco, en sábado tarde y con el centro llenito de gente. Eso aparte de hacer el ridículo en incontables ocasiones encontrando la forma de entrar en departamentos que estarían cerrados, pidiendo menús y servilletas en pizzerías sin consumir nada, peleándonos con viejecitas para quitarles su "loyalty card" y arreglándonoslas para coger un pedazo de fudge sin que nos lo cobraran (que cuestan una pasta) en una de las tiendas pijas de la ciudad. Estúpido. Infantil. Inmaduro. Vergonzoso. ¡Me encanta! :)))
En cuanto el organizador señaló el comienzo corrimos todos despavoridos cada uno para un lado. El polaco y yo teníamos la ventaja de contar con nuestras bicis, lo que nos permitió movernos con algo más de velocidad, aunque no demasiada, porque como ya he mencionado, el centro de Mix Village parecía la plaza de San Pedro el día del funeral del papa. No sé a cuánta gente atropellaríamos ese día, pero creo recordar vagamente que en numerosas ocasiones me pareció que el empedrado tenía unos pedruscos sospechosamente grandes... por tener, uno de los pedruscos hasta tenía gafas.
Tendríais que habernos visto. Esquivando a la gente como podíamos, corriendo con las bicis a cuestas cuando era imposible avanzar, arrebatándole el vaso de Starbucks Cafe a una pobre mujer que aún no había terminado su capuccino, llevándonos un manojo de bolsas del Marks&Spencer ante la mirada de desconfianza de la cajera, persiguiendo a un pato, buscando en la papelera una botella vacía para coger agua del río (y casi cayéndome dentro, por supuesto)... Por no hablar del vigilante persiguiéndome cuando entré corriendo en lugar prohibido para apuntar la inscripción de debajo del reloj... me llevó a rastras agarrada por la pierna de nuevo a la puerta de entrada, ¡pero yo conseguí la inscripción!.A lo que me negué en redondo fue a dar mi número de teléfono... tendríais que haber visto al ejemplar con el que había que citarse...
Cuando llegamos a "The Anchor", exhaustos y sudorosos, parecíamos todos afectados por el Síndrome de Diógenes; no sólo portábamos todo tipo de objetos desechables y desechados, sino que además los protegíamos y apretábamos contra nosotros como si alguien nos los fuera a robar... sólo nos faltaba ponernos a canturrear: "mi teshoooorooooo, esh míííío".
No, no ganamos :(. Resulta que el premio, una botella de vino blanco espumoso, se lo llevó la parejita formada por Rizos y Portu (la muy guarra... eso no se le hace a una amiga... :P). Además ella sí que dio su número de teléfono... si consigo foto del día de su cita juro que la ofrezco al mejor postor en su lugar de trabajo. De todas formas la botella duró menos que un caramelo a la puerta de un colegio, así como las pintas de cerveza que cayeron luego. Una vez contentillos por el alcohol, todos (¡incluso los ingleses!) pasamos el resto de la tarde y parte de la noche contándonos batallitas de anteriores Scavenger Hunts y trastadas del instituto y de la universidad. En eso de las trastadas los ingleses nos llevan la delantera... a ver a cuántos de vosotros se os ha ocurrido celebrar el fin de curso bailando desnudos a plena luz del día en el tejado del instituto (tejado inclinado de un edificio de 3 pisos)...
Mañana tengo que organizar mi propia Scavenger Hunt... se llamará "Portu Hunt" y no harán falta ni equipos, ni lista (excepto yo misma, claro está :P) ni por supuesto normas... en el sex... erm... amor y en la guerra todo vale... ¿o no?
Os mantendré informados :PPP