Iba a contaros...
Iba a contaros una anécdota muy divertida con un comercial que me llamó a casa para ofrecerme un móvil...
Iba a contaros un detalle que tuvo mi casero, Mafiosi, que me emocionó. Y una noticia excelente.
Iba a contaros que conocí a un tío buenorro que acaba de entrar a trabajar en mi departamento.
Iba a contaros tantas cosas... pero no tengo ánimos para utilizar el humor en un día en el que tantas familias se esforzarán en explicarles a sus niños que mamá o papá ya no volverán a casa. La historia se repite una vez más... ya sea Madrid, Nueva York, Rwanda, Colombia, Irak... ahora Londres. ¿Y mañana? ¿Dónde se producirá una nueva masacre? ¿Dónde atacará un terrorista justificándose en la injusticia que se hizo con sus familias o sus pueblos, condenando a otras familias inocentes y a otros pueblos a pasar por lo mismo? ¿Se acabará el odio y el rencor en algún momento o estamos condenados a repetir nuestros errores una y otra vez?
Mañana de madrugada (si no se cancelan los vuelos) cogeré un avión que me llevará a Oporto, y de ahí un tren a un pueblecito llamado Tomar, un poquito más al norte, no muy lejos de Galicia. Rizos me ha invitado a pasar unos días con ella y su familia. También os lo iba a contar, y deciros cuánto necesito estas pequeñas vacaciones, el aire puro y el sol, para deshacerme definitivamente de los restos de este virus puñetero. Iba a contaros que tomaría el sol, me bañaría en un lago, saldría a bailar, y quizás hasta ligaría con un portuguesillo. Iba a comentar entre sonrisas la de cosas que tendría que contaros a la vuelta.
Eso al menos lo haré, tenedlo por seguro :)
La vida sigue para los que estamos aquí, nunca sabemos cuándo nos va a tocar. El martes volveré con energías renovadas y dispuesta a poneros una sonrisa en la cara sean cuales sean las circunstancias. ¡Tiembla, Portugal!
Iba a contaros un detalle que tuvo mi casero, Mafiosi, que me emocionó. Y una noticia excelente.
Iba a contaros que conocí a un tío buenorro que acaba de entrar a trabajar en mi departamento.
Iba a contaros tantas cosas... pero no tengo ánimos para utilizar el humor en un día en el que tantas familias se esforzarán en explicarles a sus niños que mamá o papá ya no volverán a casa. La historia se repite una vez más... ya sea Madrid, Nueva York, Rwanda, Colombia, Irak... ahora Londres. ¿Y mañana? ¿Dónde se producirá una nueva masacre? ¿Dónde atacará un terrorista justificándose en la injusticia que se hizo con sus familias o sus pueblos, condenando a otras familias inocentes y a otros pueblos a pasar por lo mismo? ¿Se acabará el odio y el rencor en algún momento o estamos condenados a repetir nuestros errores una y otra vez?
Mañana de madrugada (si no se cancelan los vuelos) cogeré un avión que me llevará a Oporto, y de ahí un tren a un pueblecito llamado Tomar, un poquito más al norte, no muy lejos de Galicia. Rizos me ha invitado a pasar unos días con ella y su familia. También os lo iba a contar, y deciros cuánto necesito estas pequeñas vacaciones, el aire puro y el sol, para deshacerme definitivamente de los restos de este virus puñetero. Iba a contaros que tomaría el sol, me bañaría en un lago, saldría a bailar, y quizás hasta ligaría con un portuguesillo. Iba a comentar entre sonrisas la de cosas que tendría que contaros a la vuelta.Eso al menos lo haré, tenedlo por seguro :)
La vida sigue para los que estamos aquí, nunca sabemos cuándo nos va a tocar. El martes volveré con energías renovadas y dispuesta a poneros una sonrisa en la cara sean cuales sean las circunstancias. ¡Tiembla, Portugal!