Compañeros de trabajo interesantes...
Llevo ya un tiempo con el gusanillo de tener una aventura con algún compañero de trabajo... y es que me niego a marcharme de Mix Village y de mi Departamento sin investigar las posibilidades que ofrece un edificio viejo lleno de rincones ocultos y habitaciones oscuras. El Departamento de Genética de Mix Village debe tener al menos 100 años... cualquier día cuando vaya al ático a buscar una caja de pipetas me encontraré el cadáver emparedado de algún profesor, o una habitación secreta llena de fetos deformes coservados en formol. Pero aparte de las posibilidades de película de terror serie B, todos estos recovecos estimulan mi imaginación de otras maneras mucho más interesantes. Estoy harta de escuchar a gente que presume de haber echado un casquete en los baños de su lugar de trabajo... ¿me voy a quedar yo sin experimentar en lugares mucho más amplios y originales? Pues no. Pero obviamente para eso necesito la colaboración inestimable de un ser humano de sexo masculino. Casualmente en los últimos meses hay tres a los que les he echado el ojo como posibles candidatos, aunque cómo no, siempre tiene que haber algún pequeño inconveniente.En el artículo del día del atentado os había comentado mi intención de hablaros de un tío buenorro que acababa de llegar al departamento. Conocí al mancebo en cuestión - mi candidato a ligue laboral #1 - una tarde en la cafetería del departamento, cuando bajaba a sacar un café de la máquina. Me di la vuelta haciendo malabarismos con las manos para sujetar el condenado vasito de plástico ardiendo y vi a Nuca (la gallega que se vino a mi fiesta de cumpleaños) sentada en una de las mesas, hablando con alguien. Me acerqué a saludarla, pero me quedé en el "¡Ho...!", porque antes de poder acabar la palabra se me cayó la mandíbula inferior al suelo. Y tres dientes. Acabó sonando algo así como: "¡Hobrdbrdbrdbrlbrlbrlll... la!". Hablar sin mandíbula inferior tiene estas cosas.
El origen de mi desconcierto era el pedazo de cacho de trozo de varón que tenía Nuca sentado enfrente. Una anda algo necesitada desde que se acogió a la soltería, y tíos como este deberían venir con mensaje de advertencia previa, estilo: "El macho que va Vd. a contemplar provoca desprendimiento mandibular, megasecreción salivar (y de otros líquidos corporales) y desencaje de globo ocular; consulte a su médico o farmacéutico antes de permanecer en su presencia". Nuca, la muy joía, me miró con cara de "sí, ya sé, yo opiné lo mismo al conocerlo", me devolvió la mandíbula a su sitio y me lo presentó: "Pilimindri, este es León, se ha venido de Francia para una estancia corta de 3 meses".Nunca se me habían ocurrido de golpe tantísimas cosas interesantes que hacer en tres meses...
Pensé en sorprender al susodicho con una impecable, pícara e inteligente frase en francés, pero no se me ocurría nada en absoluto. Y soltar un "je prendre les fleurs dans le jardin de ma tante" no quedaba muy apropiado. Así que me limité a sentarme con ellos y balbucear alguna chorrada ininteligible de vez en cuando, tratando de situar mi cabeza en todo momento encima de la papelera para no inundar de babas el suelo de la cafetería.
Al salir Nuca y yo nos retrasamos un poco, ella sacó un kleenex y se puso a frotarme la frente. "¿¿Qué haces??", pregunté. "Nada hija, borrando la frase 'HAZME TUYA AHORA' que llevas escrita en la cara, no sea que la vea tu jefa y se lo tome como algo personal". "Muy graciosa... ¿pero de dónde sacáis semejantes monumentos, por Dios? ¿Hay algún catálogo especial de científicos buenorros que me he perdido o qué?". "Ni idea, pero no te me hagas muchas ilusiones, que el chico tiene novia". "¿Novia? ¿Y dónde está?". "Pues... en Francia". Sonreí. Sonreí más. Sonreí tanto que casi se me desprende la parte inferior de la cara y levanté una ceja. Nuca meneó la cabeza: "Bueno, vale, reconozco que ese era un detalle insignificante".
Vi a mi candidato #1 en unas cuantas ocasiones más (muchas de ellas provocadas completamente a propósito por esta menda, lo reconozco... nunca había subido tantas veces al lavabo del segundo piso), y me resisto a pensar que la mirada con la que corresponde a la mía sea de total desinterés. O puede que sencillamente su mirada sea siempre así de intensa, quién sabe. El caso es que ya ha pasado un mes y si quiero comprobar si hay algo que hacer por ahí tengo que darme prisa. Al menos cuento con la cooperación de Nuca...
Pasemos al candidato #2 a ligue laboral. A este lo vi por vez primera en la barbacoa del Departamento, aunque por entonces ni siquiera estaba segura de si trabajaba con nosotros o era el amigo de algún compañero. Tanto Rizos como yo nos fijamos en él por separado, y luego al ver las fotos coincidimos en que resultaba bastante interesante. El chaval, llamémosle Sim, es alto, de pelo muy cortito, ojazos negros y piel muy morena... y también de los que lanzan esas miradas matadoras que te ponen los pelos de la nuca como escarpias.Luego me lo fui encontrando por el Departamento en varias ocasiones, y descubrí que era un postdoc que acababa de llegar a uno de los laboratorios del sótano. De vez en cuando nos encontramos cuando utilizamos algunos de los lugares comunes, aunque sólo he cruzado un par de palabras con él. Procuro sonreírle cada vez que le veo, y he de decir que me devuelve las sonrisas con levantamiento de ceja incluido (y a mí los levantamientos de ceja me derriten, ains).
Y llegamos a mi candidato #3. Lo dejo para el final porque su historia tiene bastante más miga. Mi tercer candidato a polv... a ligue departamental se llama Maus y al contrario que los otros dos, no es nuevo, sino que lleva trabajando en el edificio desde antes de que yo llegase. Es el técnico encargado de preparar los medios de cultivo, esterilizar las pipetas Pasteur, y labores de limpieza y distribución de material. Es un chaval muy tímido y que raramente te dice nada o te mira a los ojos, pero cuando lo hace merece la pena, porque tiene unos ojazos impresionantes.
La cuestión es que desde hace ya mucho tiempo me daba la impresión de que el chico estaba interesado en mí. No es que me crea Jennifer Aniston, pero su forma de dirigirse a mí, de saludarme y ponerse colorado, o de apartar la vista cuando le pillaba mirándome ya me tenían algo mosqueada. Sin embargo por aquel entonces Muso y yo estábamos juntos y no tenía ninguna intención de (c)alentar a ningún posible enamorado.
Nuestro grupo es el encargado de los pedidos de material desechable, pipetas y placas de cultivo, y hace unos meses era mi compañero Walt el que enviaba los pedidos, de modo que Maus se dirigía a él cada vez que hacía falta algo. Pero Walt se fue a Irlanda y unas semanas antes me preguntó si me importaría encargarme yo, a lo que por supuesto accedí. "Dile a Maus que a partir de ahora me pida a mí los encargos". Al día siguiente Walt se me acercó con una media sonrisa enigmática en la cara y me dijo: "¿Me escribes tu dirección de correo electrónico?". "Claro, ¿para qué la necesitas?". "No digas nada, pero Maus me ha dicho que preferiría mandarte un e-mail en vez de hablarte". "¿¿Cómorlll?". Walt me guiñó un ojo. Yo sonreí entre divertida y desconcertada: "¿Crees que me tiene miedo? ¿Bajo y le digo que no se me asuste?". "No, creo que eso no haría más que empeorar las cosas". Nos reímos.
Esa misma tarde bajé al sótano y entregué en mano a Maus un papelito, sonriendo. El papelito ponía escrito mi dirección de e-mail y una frase: "Puedes hablarme, ¡no muerdo!". El chaval se puso del color de las cerezas maduras.El caso es que, meses después, seguimos exactamente igual. Y para qué negarlo, me pica la curiosidad. La semana pasada me llegó un e-mail suyo breve y conciso:
De: Maus
Para: Pilimindrina
Asunto: pipetas
Hola, ¿podrías por favor encargar 4 cajas de pipetas pasteur? ¡Gracias!
Maus
Hice el pedido y respondí a su e-mail:
De: pilimindrina
Para: Maus
Asunto: Re: pipetas
¡Hecho!
Dejé el ratón suspendido sobre la casilla de "enviar". Dudé un segundo. Volví al mensaje.
PD Nunca te veo por la cafetería, ¿alguna vez haces un descanso?
Enviar.
Seguí trabajando. Al cabo de un rato volví a abrir el correo. Respuesta de Maus.
De: Maus
Para: Pilimindrina
Asunto: Re: pipetas
No suelo pasarme, rara vez tengo tiempo. ¿Por qué lo preguntas?
Jejejeje... anzuelo mordido, vamos a tirar un poco del sedal...
De: pilimindrina
Para: Maus
Asunto: Re: Re: pipetas
¡Para invitarte a tomar algo, por supuesto!. Eres una de las pocas personas a las que veo todos los días pero con la que todavía no he tenido la oportunidad de charlar de algo.
En 10 minutos tenía la respuesta.
De: Maus
Para: Pilimindrina
Asunto: Re: Re: pipetas
Eres muy amable mostrando interés. ¡Me halagas!
¿"¡Me halagas!"? ¿Y nada más? ¿Dónde está su sentido de la aventura, leñe? Joer, está visto que aquí o toma una la iniciativa o ná de ná. Manos a la obra:
De: pilimindrina
Para: Maus
Asunto: Re: Re: y más Re: pipetas
Hola Maus,
¿Te gustaría venirte a comer conmigo uno de estos días? No sé qué clase de horarios tienes, así que esto es un disparo a ciegas. Tienes permiso para cambiar la hora o la idea, o para mandarme a freír gárgaras ;)
pilimindrineixon
Seguí dedicándome a mis cultivos y mis células mutantes durante un rato y volví a revisar el correo. Tenía respuesta. Abrí el mensaje sintiendo un cierto cosquilleo de anticipación. Me esperaba cualquier cosa menos aquella respuesta:
De: Maus
Para: Pilimindrina
Asunto: Re: Re: y más Re: pipetas
Hola,
Si no fuera tan cobarde me iría a tomar algo contigo.
Maus
¿¿¿¿¿????? ¿Qué clase de respuesta es esta? ¿Cómo se supone que lo tengo que interpretar? ¿Tanto miedo doy? ¿Me habrá abandonado el desodorante? Necesito consejo masculino, y de féminas que hayan estado en una situación similar. Mis preguntas son las siguientes:
1. ¿Qué coño significa ese mail? (esta es la más urgente, que tengo que responderlo)
2. ¿Cuál de los candidatos me recomendáis?
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Nota de la autora: mañana nos marchamos Rizos y yo a Dublín. Serán otras minivacaciones de 4 días... ¡el lunes quiero leer vuestras respuestas, si no no os contaré cómo ha ido el viaje! ;)