Ni rastro del tsunami...
Esta es una de esas situaciones extrañas en las que todo el mundo (¡literalmente!) se entera de lo que ocurre en tu casa antes que tú. Estaba yo esta mañana recién duchada y desayunada, cuando se me ocurrió echarle un ojo al correo electrónico... y de repente me encuentro con unos 15 mensajes de lectores, amigos y conocidos preguntándome si estoy bien, si el tsunami ha sido tan terrible y si han evacuado ya mi ciudad. Como os podréis imaginar, se me quitaron las ojeras de golpe y corrí despendolada a encender la tele y comprobar qué clase de cataclismo había sucedido; al correr las cortinas casi esperaba encontrarme con 15 especies diferentes de peces tropicales nadando detrás del cristal.
Pero no, señoras y caballeros, todo fue una falsa alarma. Aunque, efectivamente, hubo un terremoto bastante gordo en el Pacífico, no demasiado lejos de donde esta servidora se gana el sustento cada día; y aunque, efectivamente también, de madrugada se declaró una alarma de tsunami que esperaban alcanzase la ciudad de Gisborne (en la Costa Este de la Isla Norte) aproximadamente a las 6 a.m., un par de horas después las autoridades pertinentes se retractaron y la cosa quedó en nada. La mayor parte de los residentes de Nueva Zelanda, yo incluida, nos pasamos esas críticas horas roncando bajo las sábanas.
Lo mejor del día fueron las escenas del telediario mostrando a un par de chavaletes de pie en la playa de Gisborne agarrados a su tabla de surf y mirando al horizonte; cuando la reportera se acercó a preguntarles qué coño hacían ahí plantados en bañador, los chicos contestaron, todos convencidos ellos: "Estamos esperando a ver si llega la ola. ¡Esta va a ser buena!".
Nota: y ya que hablamos de Gisborne, os daré un dato curioso acerca de ella: es la ciudad del Mundo que primero ve salir el Sol cada día.
Pero no, señoras y caballeros, todo fue una falsa alarma. Aunque, efectivamente, hubo un terremoto bastante gordo en el Pacífico, no demasiado lejos de donde esta servidora se gana el sustento cada día; y aunque, efectivamente también, de madrugada se declaró una alarma de tsunami que esperaban alcanzase la ciudad de Gisborne (en la Costa Este de la Isla Norte) aproximadamente a las 6 a.m., un par de horas después las autoridades pertinentes se retractaron y la cosa quedó en nada. La mayor parte de los residentes de Nueva Zelanda, yo incluida, nos pasamos esas críticas horas roncando bajo las sábanas.Lo mejor del día fueron las escenas del telediario mostrando a un par de chavaletes de pie en la playa de Gisborne agarrados a su tabla de surf y mirando al horizonte; cuando la reportera se acercó a preguntarles qué coño hacían ahí plantados en bañador, los chicos contestaron, todos convencidos ellos: "Estamos esperando a ver si llega la ola. ¡Esta va a ser buena!".
Nota: y ya que hablamos de Gisborne, os daré un dato curioso acerca de ella: es la ciudad del Mundo que primero ve salir el Sol cada día.
Etiquetas: tsunami