Los viajes de Pilimindrina
Viviendo cabeza abajo
Acerca de












El tiempo pasa, pero yo sigo siendo la misma (con el pelo algo más largo y 31 añitos ya, pero la misma ;). La historia de mis aventuras en Nueva Zelanda dejó de ser contada hace ya año y medio, pero he vuelto. Tengo mil aventuras más que contar, nuevos personajes de los que hablaros... y un nuevo plan, algo muy grande que llevar a cabo.

Algo para lo que necesito vuestra ayuda :)


LISTA COMPLETA DE PERSONAJES
Sindicación
 
Puesta al día (para lectores fieles)
Hace tiempo ya que muchos de vosotros me preguntáis por el destino de los personajes más destacados de la etapa inglesa de este blog. Así que, como en su día hice con Ojitos y Pizzakid, hoy voy a contaros lo que pasó con los que dejé atrás en la tierra de los hijos de la Gran Bretaña.

Rizos: “¿Qué fue de Rizos? ¿Sigues manteniendo contacto con ella?” Son dos de las preguntas con las que casi siempre me encuentro en vuestros comentarios y correos. La respuesta, por supuesto, es que sí: ¿cómo voy a perder contacto con la que fue mi mejor amiga en Mix Village?

PhotobucketLa suerte quiso que el anuncio de mi partida a Nueva Zelanda casi coincidiera con la decisión de Rizos de abandonar también Inglaterra. Como le suele pasar a casi todo el mundo que lleva allí una temporada, Rizos no era feliz en su trabajo y, aunque su vida social era mucho mejor que la mía, tampoco veía Mix Village como el lugar donde quedarse durante mucho más tiempo. Aquellos de vosotros que habéis seguido el blog desde sus comienzos, quizás recordéis que Rizos tenía un “novio raro”, Erin, que vivía en Holanda y con el que tan pronto estaba saliendo como andaban cada uno por su lado buscando compañeros de cama esporádicos. Pues bien, el destino quiso que Rizos encontrase un trabajo como postdoc en la misma ciudad donde vive Erin (no es tanta casualidad si consideramos que ella ya había estado viviendo en esa ciudad durante 7 años y que seguramente habría buscado ofertas primero allí). Las semanas anteriores a la mudanza Erin le ofreció su casa para no tener que andar de hostal en hostal… y sí, por supuesto, ahora están juntos otra vez.

El último día que vi a Rizos, el día anterior a marcharme a Asturias a despedirme de mi familia (cuando volví a Inglaterra a recoger a Maus y viajar al otro extremo del mundo, ella estaba en Holanda haciendo la entrevista de trabajo), le tenía guardada una sorpresa como regalo de despedida. En numerosas ocasiones me había dicho lo mucho que le gustaban las motos – las motos como es debido, no las vespino – y los años que hacía que nadie la llevaba a dar un paseo en una de ellas. Pues bien, el día que quedamos para despedirnos, no fui sola. Me llevé a Maus… y su pedazo de Yamaha 750 cc, aparte de un casco extra. La cara de Rizos cuando la vio, y cuando le tendí el casco, no puede describirse con palabras. Y allá los dejé, recorriendo los alrededores de la ciudad durante un buen rato, mientras yo paseaba entre los Departamentos de la Universidad despidiéndome mentalmente de aquel lugar. Recuerdo haber mirado desde abajo la torre hasta la que Maus y yo habíamos subido subrepticiamente en una de nuestras noches aventureras, haber recordado la primera vez que había visto el Departamento de Genética (el día de mi entrevista de trabajo, hacía ya dos años y medio) y saber sin ningún género de dudas que no iba a echar de menos esa ciudad. Recordaría momentos, personas, gestos… pero francamente, estaba ya ansiosa por dejar atrás un país que siempre me había resultado frío y distante.

PhotobucketRizos y yo mantenemos contacto por mail cada semana. Está convencida de venirse a verme, y tenemos un plan a medio plazo; en uno de los últimos correos que le envié, incluí una pregunta en la postdata: “¿Qué te parecería celebrar las Navidades en la playa?”. Yo esperaba una negativa, ya que en Navidades todo el mundo se va para casita con la familia; pero siendo el mes más veraniego en Nueva Zelanda, y según mis compañeros de trabajo, el más relajado y entrañable para pasar por estas zonas, yo ya he decidido que mis visitas familiares serán en otra época del año.

El siguiente mail de Rizos fue cortito y directo: “¡NAVIDADES EN LA PLAYA! ¡UAAAUUUUH! ¡Apúntame a mí y a Erin!”

Inciso: bueno, conociéndola lo de Erin queda como incógnita, dependiendo de en qué etapa de su curiosa relación estén en Navidades… yo me inclino por pensar que Rizos se viene sola, y además a arrasar entre los kiwis :P

Fin del inciso.


Portu: ¿Y qué fue del portuguesito de mirada intensa que me tuvo interesada durante los primeros meses del blog? Si recordáis, Portu terminó el Doctorado y se fue de año sabático a viajar por el mundo. Aproximadamente cada mes recibía un mail suyo desde un país diferente: China, Japón, Malasia… ¡El tío es que no paraba! El último que recibí fue desde Portugal: había vuelto de su año sabático y ahora le tocaba decidir qué coño hacía con su vida a continuación. Y quería enviarme por correo la cámara de fotos que le presté cuando comenzó su viaje. Por supuesto, le dije que se quedara con la cámara (si tiene que enviar a Nueva Zelanda una cámara óptica de 10 años de antigüedad le sale más barato comprarme una nueva), o bien que me la devolviera el día que viniese a verme.


PhotobucketBlancaflor y Polpette: la pareja hispano-italiana se habían casado unos meses antes de irme yo de Mix Village, y la noticia es que… ¡van a tener un nene! Ella sale de cuentas en Julio, si no recuerdo mal. Es una noticia feliz pero un pelín amarga a la vez, ya que no son felices en Inglaterra y llevaban años planeando buscar un trabajo en Italia o España. Por supuesto, si la situación en ambos países ya es mala para encontrar trabajo en la ciencia para una sola persona, como pareja les resultó imposible. Ellos nunca quisieron tener un niño en Gran Bretaña, pero se encuentran con que, o lo tienen ahora (Blancaflor debe andar por los 34 años ya) o se arriesgan a no tenerlo nunca.

Muso: ¿Qué fue del novio que se vino conmigo a Inglaterra y con el que acabé rompiendo? Pues como ya os había contado, en Octubre del 2005 se volvió para España. Desde que terminamos nuestra relación siempre quiso mantener el contacto en todo momento, aunque con una condición: que nunca le hablara de mis relaciones. Siempre he cumplido mi promesa y, a día de hoy, contactamos por correo y por teléfono regularmente, sabe que estoy en Nueva Zelanda (por supuesto) y todo acerca de mi vida por aquí… excepto un pequeño detalle llamado Maus. Sus primeros meses en España fueron muy duros para él: aún enamorado de mí, sin ganas de moverse para buscar un trabajo y con su familia pasando no precisamente por uno de los mejores momentos, llegué a preocuparme mucho cada vez que recibía sus correos plagados de detalles que me demostraban lo mal que se encontraba. Tras el bajón, encontró un trabajo, empezó a salir con sus antiguos amigos, y en sus últimos correos detecto un síntoma inequívoco de que está superando el bache: empieza a hablar de otras chicas. A pesar del pinchazo de celos que resulta inevitable al descubrir que alguien que una vez fue tuyo ahora deja de serlo (celos egoístas y estúpidos, pero humanos al fin y al cabo), me alegro en el alma por él, y sólo espero que la persona que encuentre sepa darle lo que merece y yo nunca pude.


De modo que, la respuesta a vuestra pregunta de si “sigo manteniendo el contacto” es que sí, y espero no perderlo jamás con ninguna de las personas que han sido importantes en mi vida. Es más, os pediría que no olvidaseis a ninguno de estos personajes, porque intuyo que en algún momento volverán a hacer aparición en este blog. Ni el trabajo, ni la casa, ni el dinero… lo único que echo de menos de Inglaterra son unas poquitas personas que hicieron que la experiencia mereciera la pena, que muchas veces me ayudaron a salir del bache, y que me harían sentir orgullosa de ofrecerles mi casa si en algún momento se deciden a explorar el Otro Lado del Mundo.
No