Los viajes de Pilimindrina
Viviendo cabeza abajo
Acerca de












El tiempo pasa, pero yo sigo siendo la misma (con el pelo algo más largo y 31 añitos ya, pero la misma ;). La historia de mis aventuras en Nueva Zelanda dejó de ser contada hace ya año y medio, pero he vuelto. Tengo mil aventuras más que contar, nuevos personajes de los que hablaros... y un nuevo plan, algo muy grande que llevar a cabo.

Algo para lo que necesito vuestra ayuda :)


LISTA COMPLETA DE PERSONAJES
Sindicación
 
Tres palabras...
A la vida le encantan las sorpresas.

Le encanta ver cómo planeas detenidamente lo que quieres hacer, sopesando todas las posibilidades, lo que puede salir bien y mal, los posibles contratiempos e imprevistos... y cuando parece que ya has cubierto todas las posibilidades, que estás preparada para todo lo habido y por haber, ¡cataplof!, sucede algo que tira por tierra todos tus planes.

A veces las sorpresas son buenas. Suceden cosas que jamás hubieras esperado y que te alegran la vida, te hacen mejor persona, o facilitan las cosas.

Otras veces no lo son tanto.

Y otras son auténticas putadas.

Maus se ha encontrado un bulto en un testículo.

Lo primero que hizo, por supuesto, fue pedir cita en el médico. No pretendía decirme nada, pero una pregunta directa mía y su reticencia a mentir descubrió la historia. Un bulto en un testículo puede ser muchas cosas. Pero casualmente - ¡oh, coincidencia! - todos nos imaginamos la misma, ¿verdad?.

El martes pasado tenía cita con su médico de cabecera; esta menda casi ni comió ni durmió hasta que Maus salió de la consulta y le hizo una llamada. "Dice que no sabe lo que es, me ha pedido cita con el especialista para la semana que viene". Genial. Fabuloso. "Pero tú no te preocupes, mujer, que seguro que no es nada".

Debo ser una rancia, pero que alguien me diga "eso no es nada" sin tener ni la más remota idea de si es algo o no, no me consuela lo más mínimo.

Yo siempre he sido la típica persona que jamás se preocupa de un diagnóstico hasta no tenerlo en la mano. La típica que recomienda a todo el mundo no comerse el tarro inútilmente mientras no se sabe qué va a pasar, "que no merece la pena, hombre, la vida son dos días"... je.

Llevo una semana con el huevo de Maus en la cabeza. En otras circunstancias el doble sentido podría dar para un inciso de los míos. En mis actuales circunstancias necesito un esfuerzo sobrehumano para intentar encontrarle la gracia.

A veces serías capaz de dar todo lo que tienes, todo lo que te ha costado años conseguir,a cambio de una frase. Yo lo daría ahora mismo a cambio de sólo tres palabras salidas de la boca de un médico:

"No es nada".

La persona a la que quiero está pendiente de un diagnóstico que puede cambiar su vida o bien dejarla tal y como estaba. La persona a la que quiero está a 13000 kms de distancia de mí. No puedo darle un abrazo, ni decirle que pase lo que pase estaré a su lado, ni siquiera ofrecerle una sonrisa. Sólo puedo esperar, esperar e imaginarme qué haremos los dos con nuestra vida en caso de que las cosas vayan espantosamente mal. Qué cambio de planes brutal puede suponer esto.

El mes que viene podemos estar Maus y yo juntos y riéndonos del miedo que hemos pasado.

El mes que viene mi inglesito dulce puede estar en peligro de muerte y yo buscando la manera de estar a su lado.

"No es nada"

Tres palabras.

También me valen cuatro:

"No es nada importante".

¿Lo jodido?

Que puede ser una sola.

"CÁNCER"
No