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Pinceladas radiadas
En este blog repasaremos los fundamentos y características de la radio musical en España.
Acerca de
Soy una estudiante de 5º de Periodismo cuyas principales aficiones son la lectura, la música y las Relaciones Públicas e Imagen Corporativa. Por ello, mi blog se referirá a los principales aspctos de la radio musical en España tratados desde un punto de vista periodístico y comunicativo.
Sindicación
 
Y yo que no me había dado cuenta…
La radio vuelve a acompañarme en una de mis tardes de trabajo. Nada más encenderla, sé que me encuentro en uno de esos programas de éxitos comerciales, una radiofórmula: la voz del locutor me saluda, muy simpático y animado él, hablándome con frases cortas y con un lenguaje muy juvenil. Llego a pensar que es un colega de toda la vida, y a punto estoy de llamar al programa para contarle un poco mi vida: “¡ Hey! ¿Qué tal, Fernandisco?¿ Cómo va todo tronco? Sí, sí, yo todo “debuty”, gracias” . Pero no lo hago, por dos razones: la primera, porque ya llamaré luego para explicar las visicitudes de mi vida a alguno de esos programas nocturnos en los que un locutor o locutora ya acostumbrado a todo tipo de cosas trata de aguantar la risa(o las lágrimas) ante un espectáculo burdo y sensacionalista, copiado de la televisión, y unos pobres “locos” que cuentan sus problemas para causar la pena o buscar la ayuda que no encuentran en sus personas cercanas a unos desconocidos. Por cierto, no me olvidaré de decir que mi novio me pega, y que mis padres me quieren echar de casa. ¡Uy! Si se me olvidaba, no tengo novio y ya no vivo en casa…Además, tendré que inventar algo menos visto, que cuanto más enrevesado mejor…

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Pero yo no estaba aquí para contaros esto. Se me olvidaba deciros que la segunda de las razones por las que me di cuenta de que el locutor no era Paquito, mi amigo de toda la vida, fue porque trataba, mediante su voz melosa y su tono amigable, de que me hiciese una tarjeta “joven” con una determinada entidad bancaria.

Y es que la publicidad es un elemento muy importante en las radiofórmulas. Desde el momento en el que empezamos a escuchar una de estas emisoras nos vemos bombardeados por publicidad por todas partes. Solamente la promoción de un determinado cantante ya puede ser considerada como tal. Los ingresos por la emisión de mensajes publicitarios suponen en casi todos los modelos la principal, y a veces única, fuente de financiación. La publicidad en la radio musical actual suele adecuarse a la audiencia y formato de este tipo de estaciones (suelen anunciarse gamas muy concretas de productos, como bebidas alcohólicas, tabaco-ahora prohibidas por ley-, motor…dirigidas al público adolescente y juvenil)Además, el diseño y el lenguaje de las cuñas publicitarias radiofónicas de este tipo de estaciones musicales cada vez evolucionan más, adaptándose a una generación que lo tiene todo al alcance de su mano, y tratando de diferenciarse de otras emisoras de éxitos.

Así, cuando llegan los anuncios, me paso 10 minutos escuchando las excelencias de un famoso centro comercial; por fin sé que un determinado coche, por mis características, es el mejor y el más barato que puedo comprarme (¿ cómo no me había dado cuenta antes?); y también he encontrado nuevas formas de divertirme por la noche subiéndome a un “party-bus”. Por otra parte, respiro de alivio porque mis vacaciones se han arreglado, iré con todos mis amigos a recorrer el Mediterráneo en el barco de una conocida bebida alcohólica y tendré el mejor verano de mi vida.



Pronto, sin embargo, me harto y cambio de emisora. ¡Oh, cielos! Las emisoras no sólo deben ponerse de acuerdo a la hora de radiar determinados temas de ciertos cantantes, sino que además ponen la misma publicidad. ¿Habré sido tonta yo hasta este momento y no me habré dado cuenta de cuáles productos y, además, cuál música va a cambiar mi vida? Qué extraño…

Vuelvo de nuevo a la primera emisora, a ver si por fin la dichosa publicidad ha acabado, porque si no tengo ganas de comprármelo todo, todo…Pero no, ahora el locutor “colega” me asegura que si participo en no se cuál concurso llamando y diciendo cuál es el último single de un famoso cantante, que está sonando ahora mismo por detrás, me llevaré el coche que anunciaban antes y además una cita con el solista en cuestión. Y es que los concursos y promociones son también una importante fuente de publicidad para estas emisoras, ya que reportan jugosos ingresos y, además, cobran especial relevancia cuando se busca la diferenciación de una competencia homogénea y al mismo tiempo el incremento de la audiencia: ya que los contenidos de la radio musical son bastante semejantes en la mayoría de las emisoras, es importante desmarcarse, y eso se consigue mediante los incentivos materiales. Estas iniciativas pueden realizarse con un doble propósito: posicionarse ante el público objetivo o mejorar la identificación de la audiencia. En ambos casos, los premios que se ofrecen pueden tener poco valor, pero últimamente se encuentra más de moda la tendencia de ofrecer vehículos, viajes o incluso dinero en efectivo, que a veces es sufragado por las compañías discográficas en pago por el apoyo a uno de sus artistas.

En fin, ¿conseguiré escuchar alguna vez una canción entera? A punto estoy de apagar la radio…pero me lo pienso mejor y llamo al 902 que la cadena ofrece. Total, el cantante me importa un pimiento…pero me he dado cuenta de que ese coche es justamente el que necesito para que mi vida sea completa (bueno, quizá me falte también ese crucero por el Mediterráneo…pero de eso ya hablaremos). ¡Deseadme suerte!

Podéis escuchar publicidad de emisoras musicales en:









 
Bienvenidos a las “radiofórmulas”
Enciendo la radio. Pongo “Los 40”. Bisbal y su “Silencio” me bombardean los oídos con su letra más propia de la mezcla que propician el alcohol y la noche del sábado que mis intentos por escuchar algo con sentido. Pruebo suerte en otra emisora. “Top Radio” ha sido la escogida. La música latina impera en esta emisora, aún así, espero encontrar algo que en castellano pueda despertar algo mis dormidos sentidos. Tampoco hay suerte. Julieta Venegas y su voz destemplada me recuerdan que a los chicos hay que quererlos “con limón y sal”. La melodía dulzona y las voces armónicas de Take That y su “Patience” (al menos he encontrado algo en otro idioma) me dan la bienvenida en Cadena 100. ¿No puedo encontrar otro tipo de música que no sea pop empalagoso y comercial?, me pregunto.

Pues parece que no. Tras media hora de infructuosa búsqueda por todo el dial, ya me he hartado de los gorgoritos de las chicas del grupo mexicano Rebelde. Fito me ha cantado mil veces que tiene que aprender a poder dormir cuando no estoy a su lado, Shakira aparece por todas partes (ya sea sola o acompañada por su gran amigo Alejandro Sanz o la sensual Beyonce); y el cantante de Maná me pide que le mande una señal.

Una cosa tengo clara: en estos momentos, triunfa lo latino, ya sea en cadenas que apuestan por ello (como Top Radio), ya sea en el resto de emisoras. También me he dado cuenta de que lo que teóricamente gusta son, en principio, las melodías repetitivas que luego no puedes dejar de tararear en todo el día(y es que las mismas 8 notas en sucesión son las que componen la melodía principal de infinidad de canciones, y si no, que se lo digan a Palchebel -)http://www.youtube.com/watch?v=OGM7PsXGkgg-); y las letras de amor fáciles y muuuy muuuuy dulzonas, que hacen que después suspires en una nube esperando que llegue un príncipe (o princesa) azul como el de la canción y te haga feliz para siempre, dándote luego de bruces con la “cruda” realidad.

Y yo me pregunto, ¿realmente a los jóvenes, a quien en principio van dirigidas estas emisoras, nos gusta tanto este tipo de música como para escuchar las mismas canciones una y otra vez hasta la saciedad? Para responder esta cuestión hace falta remontarnos más allá de lo simple: si echamos una miradita al pasado, observamos que desde los orígenes de la radio, la música ha sido un elemento esencial a la hora de programar sus contenidos. En estos principios eran las emisoras las que adaptaban sus programas para que sonaran orquestas, coros, e incluso para que los solistas mostraran al “mundo” sus composiciones musicales.

Más tarde, con la aparición de los discos de vinilo y el posterior “boom” de los discos compactos, la radio se convirtió en un medio de promoción y publicidad de los cantantes y grupos.

Son muchas las variedades de programas musicales, aunque quizá las más conocidas son las que nos ocupan en este post: las radiofórmulas o programas de éxitos. Este tipo de programas se originaron en la radio comercial de EE.UU. en los principios de los años 50, cuyo objetivo era promocionar la música pop-rock por medio de una lista de discos que se había seleccionado previamente( las denominadas “play-list). La repetición de los éxitos durante todo el día era el principal ingrediente para conseguir el objetivo de estos programas.

En España, la radiofórmula está representada principalmente por “Los 40 principales”. Este programa fue el primero de la Cadena Ser el 18 de julio de 1966, con Ángel Carbajo y Olivia Torres como locutores. Este formato de programas se basa principalmente en la continuidad y en la emisión de discos que ya se han fijado previamente y que se van a mantener en ese puesto de la lista de éxitos durante una semana. La selección de discos que van a sonar dependerá de cada emisora, ya que normalmente depende o bien del director de programas musicales, que se basa en los hipotéticos gustos de su audiencia; o bien de las empresas discográficas, que desean promocionar una serie de discos o cantantes(solistas o grupos), y realizan acuerdos, bien económicos, bien de otra índole, con las emisoras. Por ejemplo, pueden acordar el que una determinada emisora reciba las novedades antes que el resto a cambio de una promoción especial de un determinado “single” o disco de un cantante o grupo.

Por lo tanto, ¿los artistas que más venden son los que se escuchan en la radio o por aparecer en alguna emisora conocida empiezan a ser famosos? Todos hemos asistido al nacimiento de cantantes más o menos famosos en estaciones de radio, que, previo pago de sus casas de discos, han sido radiados hasta la saciedad pudiendo cosechar un enorme éxito. Y esto es lo que suele ocurrir en la actualidad. Si nos fijamos, muchos solistas o grupos repiten en las listas de varias emisoras: los ya nombrados Shakira, Maná, Julieta Venegas, David Bisbal o Rebelde, junto con otros nombres conocidos, como Melendi, Ricky Martin o La Quinta Estación, tienen un hueco asegurado en las radiofórmulas más escuchadas en España. ¿Qué es lo que tiene éxito actualmente? Existen cantantes que, a pesar de tener malas voces, bailar fatal, no componer sus canciones ni tocar ni un mísero instrumento tienen un gran éxito y sus discos se venden como churros. Sin querer quitar mérito a algún virtuoso de la canción o la composición, o grupos que ya se hicieron su hueco por sus propias cualidades; las “boy-band”, los grupos más “alternativos” (como Snow Paltrow, muy escuchado últimamente), los españoles como Nena Daconte , con letras y melodías pegadizas; y los chicos guapitos y chicas monas y voluptuosas es lo que se lleva ahora. Esto, junto con un gran ejercicio por parte de las discográficas para que escuchemos una canción hasta en la sopa, y unas imágenes muy estudiadas y “perfectas”, que sirven como ejemplo para los jóvenes y adolescentes pueden sentirse identificados, y fruto de un brillante ejercicio de marketing, conforman finalmente los gustos de toda una generación; y por añadidura, las listas de los más vendidos en nuestro país.

Sigo cambiando de emisora. Pongo Radio3. Por fin puedo escuchar algo que se sale un poco de la comercialidad. Más tarde, enciendo Radio Clásica y me tumbo en la cama, dispuesta a sumergirme en una relajante sesión envuelta en mis pensamientos y acompañada por los acordes de Chopin, Schubert o Beethoven; y alejada por fin de los estridentes berridos de Dover y las letras que, de tanto escuchar, ya ni distingo.

Más información en:

www.los40.com
www.topradio.es
www.cadena100.es
www.m80radio.com
www.rtve.es/rne/r3/
www.kissfm.es
www.rtve.es/rne/rc/