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La verdad es que cómo cifra es bonita, si fueran los millones de euros que me han tocado en la lotería, claro.
Este año quise hacer algo diferente, así que junté a todos mis amigos y amigas en un garito para bebernos unas copas, diferente.
Estuvieron casi todos, ausencias que a priori podía parecer importante pero que luego te das cuenta de que no lo son tanto. Presencias que realmente son importantes y que se vuelven más importantes todavía por estar allí.
Empecé mi cumpleaños el día 15 a las 00:00, es decir desde el primer momento. Kampi y yo nos fuimos de homenaje a un conocido y ahora más, asador de Madrid. Mu rico todo. Después…después ni me acuerdo, pero mu rico todo. Kapi había venido desde Campello sólo para celebrar mi cumpleaños conmigo, olé.
Con la luz del día empezó mi día. Comida con mi señora madre y con mi hermana, el resto de la familia repartida por otros lares que les impedían celebrarlo conmigo. Otro año será. A modo de regalo, una mujer desconocida me hizo un bollo en mi coche nuevo antes de comer, no soy goloso por lo que no me sentó del todo bien. Pero era un día especial, de esos que sólo pasan una vez al año, así que decidí no agobiarme por un golpecito de nada. (No voy a contar las veces que me cagué en la madre de la hija de puta que me dio).
De camino a la fiesta recibí una genial llamada, Alejandro y Richard, mis miameros amigos, deshacerme en elogios hacia ellos sería ocupar una sola página. Alejandro me cantó “Las Mañanitas” consiguiendo emocionarme, que crack.
”Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David…
Hoy por ser día de tu santo…
Te las cantamos a ti….."
En la fiesta cómo siempre, intentando estar con todos y no estando con ninguno, es lo que suele pasar.
Entre Kili, Maca y Divi me prepararon gratas sorpresas, la música que más me gusta y aunque no era de todo una sorpresa, un video con fotos que nuevamente consiguió emocionarme.
Después sólo unos pocos elegidos fuimos capaces de aguantar hasta una hora nada prudente.
Un año más, una fiesta más, un evento más, cada año es distinto, muy parecido, pero ni es lo mismo ni es igual.
Este año quise hacer algo diferente, así que junté a todos mis amigos y amigas en un garito para bebernos unas copas, diferente.
Estuvieron casi todos, ausencias que a priori podía parecer importante pero que luego te das cuenta de que no lo son tanto. Presencias que realmente son importantes y que se vuelven más importantes todavía por estar allí.
Empecé mi cumpleaños el día 15 a las 00:00, es decir desde el primer momento. Kampi y yo nos fuimos de homenaje a un conocido y ahora más, asador de Madrid. Mu rico todo. Después…después ni me acuerdo, pero mu rico todo. Kapi había venido desde Campello sólo para celebrar mi cumpleaños conmigo, olé.
Con la luz del día empezó mi día. Comida con mi señora madre y con mi hermana, el resto de la familia repartida por otros lares que les impedían celebrarlo conmigo. Otro año será. A modo de regalo, una mujer desconocida me hizo un bollo en mi coche nuevo antes de comer, no soy goloso por lo que no me sentó del todo bien. Pero era un día especial, de esos que sólo pasan una vez al año, así que decidí no agobiarme por un golpecito de nada. (No voy a contar las veces que me cagué en la madre de la hija de puta que me dio).
De camino a la fiesta recibí una genial llamada, Alejandro y Richard, mis miameros amigos, deshacerme en elogios hacia ellos sería ocupar una sola página. Alejandro me cantó “Las Mañanitas” consiguiendo emocionarme, que crack.
Hoy por ser día de tu santo…
Te las cantamos a ti….."
En la fiesta cómo siempre, intentando estar con todos y no estando con ninguno, es lo que suele pasar.
Entre Kili, Maca y Divi me prepararon gratas sorpresas, la música que más me gusta y aunque no era de todo una sorpresa, un video con fotos que nuevamente consiguió emocionarme.
Después sólo unos pocos elegidos fuimos capaces de aguantar hasta una hora nada prudente.
Un año más, una fiesta más, un evento más, cada año es distinto, muy parecido, pero ni es lo mismo ni es igual.





