El Mundo de las Mariposas
¿Le gustaré?..¿no le gustaré?..¿me gustará ti?.. ¿le digo algo?…¿no le digo nada?…¿me mandará a paseo?…¿le mandaré yo?.... ¿Hay feeling? ¿no lo hay? Buff!! ¿Y esta? ¿Y la otra? ¿Y la de más allá? La verdad es en que casi tres años sin pareja han pasado por mi cabeza muchas mujeres, algunas han llegado a ser algo, otras no, unas siguen dentro de mi cabeza, otras no consigo sacarlas y otras…¿quiénes? No me acuerdo.
Dentro del foro de opinión creado entre mis amigos al respecto, hay una palabra cómo denominador común “exigente”. Dicen que soy exigente y que me fijo mucho en el físico, cómo diría Manolo…”que error! Que craso error!!” Claro! Mi alucinante parecido físico con Brad Pitt hace que me pueda poner a hacer un casting cada vez que una chica se acerca a mí.
Cómo ya he explicado en varias ocasiones a personas diferentes, yo me guío por el estómago, sí por las vísceras. Necesito volver a encontrar a esa persona que me haga volar mariposas dentro de mi estómago y que cuando no esté, un nudo en la boca del mismo me apriete sin dejarme respirar bien. Ese algo que no se puede explicar, ese algo que no lo puedes describir por que simplemente se siente, se sabe, vamos joder! Creo que todos lo hemos sentido en alguna ocasión.
Necesito que algo dentro de mí me diga que es ella, que necesite verla, que la eche de menos incluso cuando aún no se haya ido y que por supuesto no quiera que se vaya.
Igual son ilusiones, igual soy un iluso más, pero espero que algún día aparezca de repente, cuando menos me lo espere, cuando haya dado esta batalla por perdida y zas! allí esté ella.
Empiezo a notar un cierto agotamiento en esta búsqueda sin sentido de mi media naranja, a veces pienso que no existe, a veces pienso que ha pasado por delante de mis narices y yo ni he reparado en ella. Me noto saturado con éste tema, creo que pienso demasiado sobre ello y mis merendolas de cabeza me empachan cada vez más.
Es cierto que a veces las rarezas inherentes en toda mujer me han hecho dar un paso atrás en esta lid y por supuesto las mías propias han tenido mucho que ver. Quién tuviera 16 años y ser el pardillo que se enamoraba de cualquier detalle, que no tenía en cuenta todo lo que se tiene después de dos relaciones de cinco años, después de haber conocido a muchas mujeres cada una con sus pros y sus contras y tener en la cabeza una serie de valores que te hacen filtrar lo que quieres y lo que no quieres.
Sigo pensando que en este irónico cruce, donde atraigo y me atraen, en algún momento se chocarán dos flechas y coincida de nuevo con alguien que me lleve al maravilloso mundo de las mariposas.
Mientras tanto, intento seguir al pie de la letra una de las geniales frases de Woody Allen “El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea muchas preguntas.”

Dentro del foro de opinión creado entre mis amigos al respecto, hay una palabra cómo denominador común “exigente”. Dicen que soy exigente y que me fijo mucho en el físico, cómo diría Manolo…”que error! Que craso error!!” Claro! Mi alucinante parecido físico con Brad Pitt hace que me pueda poner a hacer un casting cada vez que una chica se acerca a mí.
Cómo ya he explicado en varias ocasiones a personas diferentes, yo me guío por el estómago, sí por las vísceras. Necesito volver a encontrar a esa persona que me haga volar mariposas dentro de mi estómago y que cuando no esté, un nudo en la boca del mismo me apriete sin dejarme respirar bien. Ese algo que no se puede explicar, ese algo que no lo puedes describir por que simplemente se siente, se sabe, vamos joder! Creo que todos lo hemos sentido en alguna ocasión.
Necesito que algo dentro de mí me diga que es ella, que necesite verla, que la eche de menos incluso cuando aún no se haya ido y que por supuesto no quiera que se vaya.
Igual son ilusiones, igual soy un iluso más, pero espero que algún día aparezca de repente, cuando menos me lo espere, cuando haya dado esta batalla por perdida y zas! allí esté ella.
Empiezo a notar un cierto agotamiento en esta búsqueda sin sentido de mi media naranja, a veces pienso que no existe, a veces pienso que ha pasado por delante de mis narices y yo ni he reparado en ella. Me noto saturado con éste tema, creo que pienso demasiado sobre ello y mis merendolas de cabeza me empachan cada vez más.
Es cierto que a veces las rarezas inherentes en toda mujer me han hecho dar un paso atrás en esta lid y por supuesto las mías propias han tenido mucho que ver. Quién tuviera 16 años y ser el pardillo que se enamoraba de cualquier detalle, que no tenía en cuenta todo lo que se tiene después de dos relaciones de cinco años, después de haber conocido a muchas mujeres cada una con sus pros y sus contras y tener en la cabeza una serie de valores que te hacen filtrar lo que quieres y lo que no quieres.
Sigo pensando que en este irónico cruce, donde atraigo y me atraen, en algún momento se chocarán dos flechas y coincida de nuevo con alguien que me lleve al maravilloso mundo de las mariposas.
Mientras tanto, intento seguir al pie de la letra una de las geniales frases de Woody Allen “El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea muchas preguntas.”

Comentario:
Carpe diem.





