Un poco de todo
Un poco de frío, tensión y nerviosismo, se han sumado a la ilusión de mi primer viaje hasta el curro en mi moto. Sorteando algún que otro coche embotellado en los típicos y ya normales atascos de Madrid, la moto te da esa pequeña ventaja.

Este fin de semana, por fín ví Amelie, había insistido tanto Chini en que la viera, que me temía una decepción, aún más sabiendo que muchos de los que habían seguido el insistente consejo, les había provocado una común somnolencia.

Lejos de producir efectos narcolépsicos en mí, Amelie me encantó, me marcó, una película para incluir dentro de mi lista de "mejores películas". El poder de los detalles, de los pequeños placeres que tenemos a lo largo de un día y que pasamos por alto hasta que somos privados de ellos, "quitarse los zapatos" cuando llegas a casa después de un largo día de trabajo.

El sábado estuve en la boda de uno de mis amigos del grupo instituto y lo que me queda, ahora les ha dado a todos por casarse, un si culo veo culo quiero que me va a arruinar!! la verdad es que me lo pasé en grande. Tras la seriedad de una cena marcada por el sitio donde se celebraba, Hotel Villa Magna, pasamos a la barra libre, donde éste grupo fue el alma de la fiesta, cómo siempre. No faltó el brindis que hemos hecho nuestro:
"Tú tenías mucha razón, no te hice caso, hoy he de reconocer, delante un vaso y me pesa la cabeza, me pesa, te juro que necesito.....regresar."
El domingo familiar, celebramos el 2º cumpleaños de "la niña de mis ojos", mi sobrina, el nexo más fuerte de la familia, el que nos arranca una sonrisa común a todos. Una amena comida con resaca que culminó en una cabezada en el sofá.
El día acabó en la soledad de mi casa, viendo una película en la que Van Dame, recibía más que daba, ¿estamos locos o qué?.

Este fin de semana, por fín ví Amelie, había insistido tanto Chini en que la viera, que me temía una decepción, aún más sabiendo que muchos de los que habían seguido el insistente consejo, les había provocado una común somnolencia.

Lejos de producir efectos narcolépsicos en mí, Amelie me encantó, me marcó, una película para incluir dentro de mi lista de "mejores películas". El poder de los detalles, de los pequeños placeres que tenemos a lo largo de un día y que pasamos por alto hasta que somos privados de ellos, "quitarse los zapatos" cuando llegas a casa después de un largo día de trabajo.

El sábado estuve en la boda de uno de mis amigos del grupo instituto y lo que me queda, ahora les ha dado a todos por casarse, un si culo veo culo quiero que me va a arruinar!! la verdad es que me lo pasé en grande. Tras la seriedad de una cena marcada por el sitio donde se celebraba, Hotel Villa Magna, pasamos a la barra libre, donde éste grupo fue el alma de la fiesta, cómo siempre. No faltó el brindis que hemos hecho nuestro:
El domingo familiar, celebramos el 2º cumpleaños de "la niña de mis ojos", mi sobrina, el nexo más fuerte de la familia, el que nos arranca una sonrisa común a todos. Una amena comida con resaca que culminó en una cabezada en el sofá.
El día acabó en la soledad de mi casa, viendo una película en la que Van Dame, recibía más que daba, ¿estamos locos o qué?.





