Alegrías lloradas
Tenía que llegar y llegó, una noticia espera, una noticia que esperaba desde hace tiempo y que no llegaba, lo que me daba vida, me daba…algo, pero llegó, llegó sin prepararme, cómo el primer relámpago de una tormenta de verano en mitad de un campo.

La olvidaré cuando encuentre alguien…error.
La olvidaré cuando encuentre yo alguien…error.
La olvidaré cuando se case…error.
La olvidaré cuando se quede embarazada…
Paloma mensajera que me quieres, paloma mensajera que piensas más en mí que ella, paloma mensajera elegida para volcarme el jarro de una noticia que sólo tú, ella y yo sabemos lo que me duele. Gracias por ser tú, gracias por no dejar que la pólvora del morbo de los cotillas me informe con puñales, disfrutando de mí sangre derramada y ser tú quién me de la malanueva.

Nadie entiende mi pesar, nadie entiende mis sentimientos, nadie me entiende, nadie sabe lo que hoy he sentido al escuchar las palabras de su madre, sólo ella con sus palabras, con su tono, se daba cuenta de que lo que estaba diciendo me iba arañando por dentro, me estaba matando.
No me imagino encontrándomela dentro de unos meses y cogiendo al bebé cómo hago siempre, no me imagino haciendo tonterías para que se ría cómo hago siempre, no me imagino alegrándome por ello.
Sé que es feliz y ahora lo será más, ahora estará en el pico de su felicidad, mientras yo caigo más en un valle de donde no consigo salir.
No sé si tendré fuerzas para buscar su nombre en mi móvil y mandarla un mensaje de felicitación, llamarla creo que menos ¿debería? No lo sé, no me veo felicitando a alguien que sabe que, no sólo no me alegro sino que me duele.
Sinceridad supera al cinismo y si por una vez soy egoísta, amén.

La olvidaré cuando encuentre alguien…error.
La olvidaré cuando encuentre yo alguien…error.
La olvidaré cuando se case…error.
La olvidaré cuando se quede embarazada…
Paloma mensajera que me quieres, paloma mensajera que piensas más en mí que ella, paloma mensajera elegida para volcarme el jarro de una noticia que sólo tú, ella y yo sabemos lo que me duele. Gracias por ser tú, gracias por no dejar que la pólvora del morbo de los cotillas me informe con puñales, disfrutando de mí sangre derramada y ser tú quién me de la malanueva.

Nadie entiende mi pesar, nadie entiende mis sentimientos, nadie me entiende, nadie sabe lo que hoy he sentido al escuchar las palabras de su madre, sólo ella con sus palabras, con su tono, se daba cuenta de que lo que estaba diciendo me iba arañando por dentro, me estaba matando.
No me imagino encontrándomela dentro de unos meses y cogiendo al bebé cómo hago siempre, no me imagino haciendo tonterías para que se ría cómo hago siempre, no me imagino alegrándome por ello.
Sé que es feliz y ahora lo será más, ahora estará en el pico de su felicidad, mientras yo caigo más en un valle de donde no consigo salir.
No sé si tendré fuerzas para buscar su nombre en mi móvil y mandarla un mensaje de felicitación, llamarla creo que menos ¿debería? No lo sé, no me veo felicitando a alguien que sabe que, no sólo no me alegro sino que me duele.
Sinceridad supera al cinismo y si por una vez soy egoísta, amén.
Comentario:
Animo pequeño, es duro, si..pero es algo que tarde o temprano tenía que llegar. Sabes que siempre he sido igual de "soñadora" que tú, y siempre te animé a luchar o esperar ese amor platónico, ese golpe del destino.
Pero ahora, Ces, tienes que tirar hacia delante, crearte tu destino, ponerte metas y volver a creer en la vida, en TU VIDA. Todo, al igual que esta (des)esperada noticia, llegará.
Suerte y ánimo, estaré a tu ladito, en silencio, por si lo necesitas.
Besitos de los güenos..
Pero ahora, Ces, tienes que tirar hacia delante, crearte tu destino, ponerte metas y volver a creer en la vida, en TU VIDA. Todo, al igual que esta (des)esperada noticia, llegará.
Suerte y ánimo, estaré a tu ladito, en silencio, por si lo necesitas.
Besitos de los güenos..





