Y soñé
Nuevo fin de semana o en este caso nuevo puente, marcado por una boda, una más, van quedando menos, no sé si es justificable ante mi jefe si le voy a pedir un aumento de sueldo para poder superar éstos gastos. Eso sí, cómo alguno se separe, me da igual cuando, les pediré el importe íntegro del sobre que les di, malditas multas, incluso con intereses, más lo que me gasté en hotel, despedida, etc…
Si algún día me caso, ¿quién sabe? ¿Por qué no? Casos peores se han visto!! Me casaré en una ciudad lo más lejana posible, buscaré un Hotel mínimo de 5 estrellas para que pasen la noche, exigiré chaqué y ya pensaré cómo poder hacerles más gasto. ¿Por qué no se reparten un poquito? ¿Tenían que ser todas esta temporada? (contar vida por temporadas en vez de por años es una deformación profesional).

Centrémonos, la semana había sido un poco inusual, el miércoles viví una experiencia madridista al alcance de pocos, ver mano a mano la final de la UEFA (Midelsbrough – Sevilla) con un sevillista de pro y actualmente uno de los mejores jugadores del Real Madrid, Sergio Ramos, un chavalín de 19 añitos millonario, la verdad es que me pareció un fenómeno . Tras esa experiencia, me invitaron a una barra libre en uno de los sitios más exclusivos y de moda de Madrid, el Buda, tardaron en convencerme lo mismo que yo a Romeo para que me acompañase, es decir, “ná y menos”. Hasta las 5,30 de la mañana.
El jueves había que salir y también me tocaba trabajar hasta tarde, mi cuerpo me decía que no, pero mis ganas suelen ganar, así que esta vez cumplimos hasta las 5 de la mañana, esas noches de Garamond con Mika, Romeo, Luci, McDowell y yo, que bien suena eso.

Viernes libre, con el compromiso y el placer de llevar a Mika al entrenamiento de los chavales, comida con éste y Romeo, visita a mi Patri y a partir de ahí, dormir, dormir y dormir, desde las 7 de la tarde hasta las 10 de la mañana del sábado, sólo la interrupción, bendita interrupción, de McDowell para decirme que finalmente se adobaría en casa, no me faltaron fuerzas para intentar convencerla, las mismas que me fallaron tras colgar y volver a la profundidad de mis sueños.
Y llegó la boda del Abuelo y de la Abuela, no es que sean las bodas de platino de mis abuelos, sino que así llamamos a esta, cuanto menos curiosa y entrañable pareja.
Lo pasamos bien, cómo siempre, dentro de nada me matricularé en la licenciatura de bodas y banquetes, no faltó el requerido chiste de la vela con unas 25 personas pendientes de mis movimientos, baile y barra libre.
Después de cerrar el último sitio de copas que estuvimos, los de siempre claro, Killy y yo, llegó el momentazo de la noche, Killy hizo mutis por el foro y yo quedé a las 5 de la mañana en la Plaza de Colón con ella, con la chica que ocupa últimamente mi cabeza. Prometí no condicionar mi blog por el hecho de que ella lo leyera, pues esta es la realidad. Paseo hasta Atocha con la conversación especial que siempre me proporciona, chocolate con porras en “El Brillante” ,más conversación de la rica, no quería que se acabase nunca y despedida con uno de sus abrazos que saben a jamón. ¿Y? eso digo yo.

Dormido me hice la línea 1, cabezazos que me despertaban cada dos o tres paradas y por fin llegué a casa...y soñé.
El resto del puente pierde su importancia sin que las personas con las que lo compartí lo hagan. Destacar el concierto de Chambao y la compañía que tuve, cantar con La Peke a ese Junco, ese Manzanita y los para ella desconocidos Calis.
”…y una Paloma Blanca que yo tenía cuando quería se me escapaba, por sus besos yo moría, sus besos que me engañaban, y una Paloma Blanca que yo tenía cuando quería se me escapaba y la vi pasar un día con un Palomo volaba".
Si algún día me caso, ¿quién sabe? ¿Por qué no? Casos peores se han visto!! Me casaré en una ciudad lo más lejana posible, buscaré un Hotel mínimo de 5 estrellas para que pasen la noche, exigiré chaqué y ya pensaré cómo poder hacerles más gasto. ¿Por qué no se reparten un poquito? ¿Tenían que ser todas esta temporada? (contar vida por temporadas en vez de por años es una deformación profesional).

Centrémonos, la semana había sido un poco inusual, el miércoles viví una experiencia madridista al alcance de pocos, ver mano a mano la final de la UEFA (Midelsbrough – Sevilla) con un sevillista de pro y actualmente uno de los mejores jugadores del Real Madrid, Sergio Ramos, un chavalín de 19 añitos millonario, la verdad es que me pareció un fenómeno . Tras esa experiencia, me invitaron a una barra libre en uno de los sitios más exclusivos y de moda de Madrid, el Buda, tardaron en convencerme lo mismo que yo a Romeo para que me acompañase, es decir, “ná y menos”. Hasta las 5,30 de la mañana.
El jueves había que salir y también me tocaba trabajar hasta tarde, mi cuerpo me decía que no, pero mis ganas suelen ganar, así que esta vez cumplimos hasta las 5 de la mañana, esas noches de Garamond con Mika, Romeo, Luci, McDowell y yo, que bien suena eso.

Viernes libre, con el compromiso y el placer de llevar a Mika al entrenamiento de los chavales, comida con éste y Romeo, visita a mi Patri y a partir de ahí, dormir, dormir y dormir, desde las 7 de la tarde hasta las 10 de la mañana del sábado, sólo la interrupción, bendita interrupción, de McDowell para decirme que finalmente se adobaría en casa, no me faltaron fuerzas para intentar convencerla, las mismas que me fallaron tras colgar y volver a la profundidad de mis sueños.
Y llegó la boda del Abuelo y de la Abuela, no es que sean las bodas de platino de mis abuelos, sino que así llamamos a esta, cuanto menos curiosa y entrañable pareja.
Lo pasamos bien, cómo siempre, dentro de nada me matricularé en la licenciatura de bodas y banquetes, no faltó el requerido chiste de la vela con unas 25 personas pendientes de mis movimientos, baile y barra libre.
Después de cerrar el último sitio de copas que estuvimos, los de siempre claro, Killy y yo, llegó el momentazo de la noche, Killy hizo mutis por el foro y yo quedé a las 5 de la mañana en la Plaza de Colón con ella, con la chica que ocupa últimamente mi cabeza. Prometí no condicionar mi blog por el hecho de que ella lo leyera, pues esta es la realidad. Paseo hasta Atocha con la conversación especial que siempre me proporciona, chocolate con porras en “El Brillante” ,más conversación de la rica, no quería que se acabase nunca y despedida con uno de sus abrazos que saben a jamón. ¿Y? eso digo yo.

Dormido me hice la línea 1, cabezazos que me despertaban cada dos o tres paradas y por fin llegué a casa...y soñé.
El resto del puente pierde su importancia sin que las personas con las que lo compartí lo hagan. Destacar el concierto de Chambao y la compañía que tuve, cantar con La Peke a ese Junco, ese Manzanita y los para ella desconocidos Calis.





