Acuerdaté
Estaba la idea, el concepto, la ilusión y mil ideas. Kili y yo lo teníamos en mente desde hace tiempo organizar una fiesta en la que recordáramos viejos tiempos. Esos tiempos en los que empezábamos a salir, esos momentos Caché, esos momentos Oh Madrid! La fiesta se llamó “Acuérdate” plagiando a la canción del canto del Loco que recuerda los mejores momentos de la infancia.
Acuérdate de tus tardes de recreo
De tus cromos y tebeos
De las series que se hicieron para tí
De ese erizo que era rosa
Tu querías ser ficha roja
Tener todas las cosas
Acuérdate, sólo había dos canales
Y unos rombos decidían
Si veías o no veías una peli que tenía
Mil efectos especiales, actuaba un tal Dar Vader
Y venían de un planeta sideral
Después de levantar muchas expectativas…zás! Kili lanzó un órdago, puso fecha.
No teníamos mucho tiempo y encima un puente de por medio, lo que disminuía en mucho las posibilidades comunicación, preparación y remate de la fiesta, pero…ya no había marcha atrás.
Primero había que encontrar el sitio, disparidad de opiniones entre Kili y yo y finalmente cerramos en el “Suchill”. Un irlandés que frecuentaba Kili y que tiene cierta confianza con los gallegos dueños, personajes donde los haya.
Siguiente paso la comunicación y distribución de la información, gracias Internet la cosa se puede hacer de uniforma rápida. Un cartel de la fiesta algo currado, alguna gracia y un texto que intentara enganchar, send.
Lo más importante, la música, había que pensar canciones de aquella época, finales de los 80 / principios de los 90. Ahí fue Kili quién se dejó los cuernos y con la inestimable y desinteresada ayuda de Topy, conseguimos 6 cds con los que tirar.
Llegó el día, ni él ni yo sabíamos cómo iba a responder la gente, en la primera media hora 4 eran las personas que habían aparecido, el español cómo siempre, puntual.
Cuando nos quisimos dar cuenta había unas 80 personas cantando y bailando Chimo Bayo, el Boys boys boys de Sabrina, Vanilla Ice, Ton Loc, McHammer, el Laura no está…etc…

Antes de la fiesta llegamos al acuerdo en el que él pinchaba lo extranjero y yo lo español. Lo mejor fueron las duras negociaciones, yo te dejo pinchar a Chimo Bayo que es español, pero yo pincho a Vanilla Ice… el acuerdo estaba cerrado.
El garito cerraba y la gente no se quería ir, el alcohol hacía estragos en la gente y la música estaba cada vez más animada. Muchas fueron las felicitaciones y ninguna o casi ninguna la crítica. Creo que unos expertos en criticar se quejaron del calor, sin comentarios al respecto.
Todo nos lleva a un mismo camino, todo nos motiva a cumplir uno de nuestros sueños, tener nuestro propio bar…poquito a poco.
Lo que está claro es que esto no se nos da del todo mal.
Gulpiyuri está más cerca.
De tus cromos y tebeos
De las series que se hicieron para tí
De ese erizo que era rosa
Tu querías ser ficha roja
Tener todas las cosas
Acuérdate, sólo había dos canales
Y unos rombos decidían
Si veías o no veías una peli que tenía
Mil efectos especiales, actuaba un tal Dar Vader
Y venían de un planeta sideral
Después de levantar muchas expectativas…zás! Kili lanzó un órdago, puso fecha.
No teníamos mucho tiempo y encima un puente de por medio, lo que disminuía en mucho las posibilidades comunicación, preparación y remate de la fiesta, pero…ya no había marcha atrás.
Primero había que encontrar el sitio, disparidad de opiniones entre Kili y yo y finalmente cerramos en el “Suchill”. Un irlandés que frecuentaba Kili y que tiene cierta confianza con los gallegos dueños, personajes donde los haya.
Siguiente paso la comunicación y distribución de la información, gracias Internet la cosa se puede hacer de uniforma rápida. Un cartel de la fiesta algo currado, alguna gracia y un texto que intentara enganchar, send.
Lo más importante, la música, había que pensar canciones de aquella época, finales de los 80 / principios de los 90. Ahí fue Kili quién se dejó los cuernos y con la inestimable y desinteresada ayuda de Topy, conseguimos 6 cds con los que tirar.
Llegó el día, ni él ni yo sabíamos cómo iba a responder la gente, en la primera media hora 4 eran las personas que habían aparecido, el español cómo siempre, puntual.
Cuando nos quisimos dar cuenta había unas 80 personas cantando y bailando Chimo Bayo, el Boys boys boys de Sabrina, Vanilla Ice, Ton Loc, McHammer, el Laura no está…etc…

Antes de la fiesta llegamos al acuerdo en el que él pinchaba lo extranjero y yo lo español. Lo mejor fueron las duras negociaciones, yo te dejo pinchar a Chimo Bayo que es español, pero yo pincho a Vanilla Ice… el acuerdo estaba cerrado.
El garito cerraba y la gente no se quería ir, el alcohol hacía estragos en la gente y la música estaba cada vez más animada. Muchas fueron las felicitaciones y ninguna o casi ninguna la crítica. Creo que unos expertos en criticar se quejaron del calor, sin comentarios al respecto.
Todo nos lleva a un mismo camino, todo nos motiva a cumplir uno de nuestros sueños, tener nuestro propio bar…poquito a poco.
Lo que está claro es que esto no se nos da del todo mal.
Gulpiyuri está más cerca.





