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Nacer

 

        La imagen era como siempre en estos casos, dantesca, un camión de 20 toneladas, de la marca Mercedes, modelo T-5890; estaba atravesado en mitad de la autovía, a punto de volcar y con un BMW empotrado bajo sus ruedas… La policía, los medios sanitarios y de rescate llegaron tan pronto como recibieron el aviso… Mientras que los policías hablaban con los ocupantes del camión (dos conductores) los bomberos sacaron del amasijo de hierros los cuerpos de una pareja joven (milagrosamente enteros y que mantenían un hilo de vida) No tardaron en llevarlos al hospital más cercano, avisando previamente a un par de helicópteros por su extrema gravedad.

 

        La pareja policial, un oficial y un adjunto se quedaron con la pareja de camioneros… Shamir y Guzmán venían de una ciudad del noroeste, traían el Mercedes articulado de 36 toneladas cargado de ropa de una conocida multinacional de la moda. No podían olvidar la imagen del tremendo impacto que le había causado la escalofriante escena de ver como el BMW saltaba la mediana de la autovía produciendo el desastre que se veía en esos momentos…

 

        Modesto era el oficial al que le había tocado hacer la guardia ese día, nunca había llevado muy bien trabajar el día de Nochebuena, puesto que era el cumpleaños de su hija “pequeña” 25 años que no podría celebrar en familia, tal y como él había pensado… Había rezado para que no hubiese ningún incidente digno de mención… “Pero ya sabemos que tiene que venir algún membrillo y joder los planes” (repitió una vez más su frase preferida en estos casos) en cuanto oyó el aviso por radio… De inmediato llamó a Gutiérrez, una buena persona y muy efectivo en su trabajo (al menos había tenido suerte en el compañero que le había tocado) claro que había influido una mano “inocente”, la suya, en el reparto de turnos.

 

Shamir y Guzmán eran muy amigos, sus vidas eran casi idénticas, y habían ido a parar en la misma empresa con el mismo tipo de trabajo y en las mismas condiciones… Shamir había escapado de su país del sur de Africa, dejando un trabajo y una vida casi hecha… Su motivo era que había sido testigo de una trama de trata de blancas entre un despiadado Imán de la Mezquita (el más importante de la comarca), junto con un respetable hombre de negocios occidental… Su trato cordial y amistoso, hacía pensar que no era la primera vez que hacían negocios… El “cargamento” estaba compuesto de 20 chicas cuyas edades estaban comprendidas entre los 15 y 25 años. La casualidad, hizo que Shamir descubriese que su hermana iba a ser vendida, bajo el pretexto de ir a Europa a trabajar como camarera de una famosa cadena hotelera… Shamir en aquel momento conducía el único taxis del poblado, era muy utilizado junto con el autobús que dos veces por semana hacía el recorrido hacia la capital, que estaba a dos horas hacia el norte, cruzando el desierto… Sus servicios eran requeridos por turistas para hacer pequeñas expediciones a los sitios más importantes del lugar… Aquella mañana la circulación en el pueblo estaba imposible, las autoridades estaban muy nerviosas, el motivo era que el Jeque más importante del Medio Oriente estaba de visita por el país, como buenos anfitriones, el gobierno había preparado un estancia muy completa, en la que estaba incluída la visita a los lugares más pintorescos del país; uno de ellos precisamente era el pueblo de Shamir… A las 12: OO AM tenía que pasar la comitiva, y la calle principal debía estar totalmente despejada… Fue así cuando, acuciado por las prisas, pudo ver la firma del trato… Procurando reprimir las ganas de reclamar justicia, avisó de las nuevas a los presentes… Rápidamente se suspendió la reunión, y salieron hacia el hotel…

 

        Una vez dejado el pasajero en el lugar indicado, fue raudo hacia su casa y le explicó lo ocurrido a su hermana, escondiéndola en un lugar seguro… Rápidamente fue hacia casa, cogió una mochila, la ropa que encontró a su paso, dinero y el pasaporte… Inició el camino hacia Europa, dejando novia y un proyecto de vida en el lugar que le vio nacer.

 

        A mitad de camino, el coche se estropeó, dejándolo en pleno desierto, en medio de ninguna parte. Penalidades y sufrimientos hasta llegar a Europa, fueron el pan nuestro de cada día… Y otra serie de tribulaciones fueron las acusadas, una vez que atravesó la frontera… Gracias a una ONG y a Susana, una educadora social, pudo conseguir su actual trabajo.

 

        La historia de Guzmán era casi calcada a la de Shamir, no obstante eran amigos por compartir circunstancias… Guzmán trabajaba como camionero (aquí llamados Logistas) transportando comida de la ciudad al poblado… Uno de los días descubrió por casualidad como en su camión le introducían unos fardos sospechosos en unas cubas en las que supuestamente debía llevar café, observó como un militar de alta graduación ordenaba a su amigo Juan a bajar la mercancía de la furgoneta del ejército y esconderla en los bidones de madera… Una vez terminada la carga y alejado el militar de allí, disimuladamente fue acercándose hasta el remolque del camión y vio restos de polvo blanco en el suelo, naturalmente no hizo falta asegurarse de que lo que había en el suelo era cocaína de una pureza extraordinaria… Preguntó a Juan la hora a la que debía estar en la ciudad.

 

        Tenía tiempo de sobra para pasar por casa, recoger todo el dinero que tenía, hacer un petate con la ropa básica y volver al camión… Nadie le preguntó el porqué de su bolsa, muchas veces se había quedado en la ciudad, pasando la noche con alguna amiga…

 

        En cuanto descargó el camión, lo llevó hasta un aparcamiento, como siempre que se iba a comer… Tomó un taxi y se fue hasta el puerto, y de ahí se embarcó rumbo a Europa, en un barco de mercancías… La navegación duró más de lo necesario, hubo problemas de seguridad en pleno trayecto, aparecieron varios cuerpos de polizones muertos por los rincones de la embarcación, él fue tratado como escoria; pese a que llevaba todos los papeles en regla… Tras varios días de retraso, por fin llegó a su destino… Una vez allí, comenzó el calvario de nuevo, hasta que de nuevo una ONG (la misma a la que fue Shamir) se hizo cargo de su caso, un educador social; llamado Rafa, se encargó de buscarle el trabajo como logista en la misma empresa que Shamir… Una vez allí, fue cuestión de tiempo que coincidieran, y de ahí a llevarse bien, unos minutos… Guzmán había rehecho su vida con una chica española, que trabajaba como vendedora en la misma empresa, vivían juntos desde hacía un par de años… Su amor había sido cotidiano  (la fuerza del roce hace el cariño)… Aquella Nochebuena iba a ser especial, María, así se llamaba la chica, le daría la noticia de su embarazo, qué mejor noticia que esa en Navidad…

 

        Estaba muy preocupada, eran las 10:00 H. y no había venido, la cena comenzaba a enfriarse, encima estaban los padres de ella (habían venido del pueblo). María, por fin llamó y encontró una voz preocupada, pero sana y salva… Guzmán como pudo, tranquilizó a María:

 

--“Cariño, cena con tus padres y no te preocupes, en cuanto termine el papeleo regresaré a casa… Estoy con Shamir, también está bien… Llama al jefe y coméntaselo… Tengo que dejarte… Te quiero…”

 

        Fue esta última frase la que hizo que unas lágrimas rodasen por sus mejillas… Era una mezcla de felicidad y temor… Explicó todo a sus padres, y se dispusieron a cenar.

 

        Shamir y Guzmán, aparcaron como pudieron el camión con ayuda de bomberos y la policía… Modesto y Gutiérrez les ofrecieron llevarlos hasta sus domicilios, para que pudiesen pasar lo que quedaba de Noche con sus familias… En el camino, oyeron por la frecuencia de la policía que necesitaban sangre para hacer unas transfusiones a los cuerpos del accidente del trailler (que es como era conocido el atestado) Shamir y Guzmán se miraron, durante un segundo, no hizo falta más… Al unísono dijeron que querían ser donantes y poder salvar a esa pareja… Los policías no hicieron caso en un primer momento, pero fue tanta la insistencia que, decidieron llamar a un helicóptero y trasladarlos, junto con ellos, al hospital… Cuando el helicóptero aterrizó en la azotea del Hospital, ya  estaban esperando un equipo médico compuesto por dos doctores y cuatro enfermeras… Tras un breve, buenas noches, el equipo médico comenzó a atosigarles con un interrogatorio exhaustivo sobre la salud de ambos posibles donantes… Modesto y Gutiérrez, fueron en todo momento sus acompañantes más que los guardianes… Tras varias analíticas en la 3ª planta, y comprobar favorablemente que ambos tenían el tipo de sangre universal, estando totalmente en condiciones óptimas para ser utilizada… Se les abrió ficha de ingresó y se le asignó una habitación… Tras una ducha rápida, se pusieron las batas y fueron traslados inmediatamente en las camas hasta los quirófanos, dónde estaban los cuerpos preparados… Allí fueron colocados a una distancia prudencial del cuerpo al que tenían que suministrar la sangre… Había un gran caos, perfectamente organizado, en breves segundos, Shamir y Guzmán estaban bombeando sangre a los cuerpos magullados, al tiempo que los  cirujanos recomponían los cuerpos rotos… 45 minutos después terminaron ambas transfusiones… Los donantes se quedaron en la sala de rehabilitación durante unos minutos… Fueron llevados a la habitación y allí se les dio una cena especial de Nochebuena, en agradecimiento a su generosa contribución… La primera visita fue hecha por los policías, que ya eran unos amigos más. Les dejaron cenar tranquilos, mientras ellos vigilaban la habitación…

 

        La noche pasó, al llegar el amanecer, los cuerpos recompuestos de la pareja fueron subidos a la UCI, Shamir y Guzmán fueron avisados de lo bien que había salido todo, por parte del personal médico.

 

        Unas voces se oyeron en la planta en la que estaban descansando  los camioneros… Un energúmeno, que fue reconocido como un político muy conocido, entró con varios acompañantes, como un elefante en una cacharrería, molestando a todo el mundo:

 

Político:     Imbéciles, es que nadie sabe dónde está mi hija ingresada… Lo tengo que hacer yo todo… Y quien ha sido el mal nacido que ha estado a punto de matar a mi hija… (llegando  a la altura de los policías, que se ponen en jarras, obstaculizando el paso) ¿Quiénes son ustedes? (uno de sus ayudantes le comenta algo al oído, él asiente con la cabeza) ¿Así que en esta habitación están esos asesinos que han estado a punto de matar a mi Niña? Y encima son unos inmigrantes, ilegales, como si lo viera… Por eso están estos aquí… Se le va a caer el pelo…

 

Modesto:   (Adelantándose a su compañero y con ganas de cantar las 40 a cualquier cretino que tuviese enfrente en esas circunstancias, fruto del cansancio, mirándole a los ojos fijamente le dijo lo siguiente)

 

        Mire usted, D. Nadie, porque eso es lo que es, un D. Nadie, en primer lugar, su hija iba con un joven en un BMW e incumplieron las normas de seguridad en la carretera, en segundo lugar, saltaron la mediana; empotrándose contra el camión que iban conduciendo dos ciudadanos españoles, porque tienen todos los papeles en regla… En tercer lugar, tanto a estos trabajadores como a mi compañero y a mí  NOS HAN JODIDO la Nochebuena, por una imprudencia de un niñato rico… Y cuarto y no menos importante, si no llega a ser por los camioneros, su hija y ese niñato no estarían vivos… ¿Me he explicado clarito, o lo quiere con organigrama? (Gutiérrez intentó frenar a su superior, pero éste iba lanzado) Por cierto, usted no tiene ningún derecho a perturbar el silencio y el descanso de las personas de este centro hospitalario, y si no se va de aquí, le detengo por desorden público

 

y mañana sale en los periódicos… ¿Ha quedado claro?

 

El ayudante del político le susurró de nuevo algo al oído,

asintió de mala gana, y se marchó… Modesto le echó el

alto y le informó de todo lo ocurrido… Todo se calmó, el

político pidió disculpas a Modesto…

 

Desde entonces la pareja, Shamir, Guzmán y María; y los policías, celebran la Nochebuena y el cumpleaños juntos… Aquel día un par de personas habían vuelto a nacer…

 

Jimul Abdallah