Hablemos
de Kenza
Mirad,
ya se que no es bueno hablar de la gente cuando no están presentes......Pero en
cierto modo ella está aquí ahora conmigo, casi dictándome al oído......
Kenza
murió hace una semana exactamente, según el Corán, Kenza es creyente,
permítanme que hable de ella en presente, las personas mueren 40 días antes de
su fallecimiento.....Pero yo no soy creyente, ni musulmana. La
vi por última vez dos semanas antes de que sonara estridente el teléfono
comunicando la fatal noticia... Y no estaba muerta, estaba muy dolorida, eso si,
veía la muerte como la única liberación
posible de su dolor, pero se aferraba ala vida con uñas y dientes, con
50 años de edad, tres hijos y un marido, le sobraban los motivos para
querer vivir, a pesar de ese cáncer que le roía las entrañas..
Como
iba diciendo...La última vez que la vi, salió
a comprarme un regalo, con su terrible dolor de compañero, me compró un
precioso vestido rojo, con perlas ensartadas y nos invitó a comer un delicioso
cus-cús, cocinado por ella, nos acompañó en la comida, aunque le costaba
respirar y apenas podía mover el brazo izquierdo.....Se estaba despidiendo...
No
abandonó la lucha, me consta. Siguió hasta que no tuvo más fuerza......
Es
por eso que hoy, quiero hablar de
Kenza, de una mujer valiente, que no se dejó vencer, de alguien que no ha
muerto, que estará conmigo cada vez que mire ese vestido rojo, con perlas
engarzadas que he guardado en mi armario y no se si alguna vez llegaré a
ponerme, con tal de que no se estropee, que es un regalo hecho con mucho
esfuerzo, por una mujer
Entera....que
según el Corán, ya estaba muerta....
Mª
Teresa Cobos Urbano