Queridos amigos:
El otro día quedé muy deprimida al observar, nada más llegar a mi colegio, que estaban desmontando el laboratorio de ciencias naturales para recolocar la biblioteca.
-Se ha quedado sin función desde que se llevaron la Secundaria, me dijeron, en cambio la biblioteca se nos quedó pequeña... No te preocupes lo llevaremos a la antigua biblioteca...
Al
comentarlo con un compañero físico, me respondió que estaba ocurriendo en
muchos centros, la opinión general es que en primaria no se necesitan los
laboratorios. La mía, claro, no coincide porque en mi colegio era la estancia más
animada de todas.
-No
te sulfures, me dijo, el mejor lugar para dar una clase de Física o Química es
la barra de un bar, piénsalo bien, te pides una soda y puedes explicar el
comportamiento de los gases, si le pones un poco de azúcar en polvo, las
reacciones químicas, si tiene hielo, los cambios de estado de la materia, si
pides un café, las disoluciones, las mezclas, los cambios de presión y
temperatura, hasta los fenómenos eléctricos y magnéticos, pues las barras
suelen ser metálicas, y no digamos de las ondas sonoras y lumínicas...
¡La
verdad!, me consoló tanto, que ahora voy toda decidida a plantearle al claustro
mi reivindicación:
Renuncio
al Laboratorio si me instalan un bar en el colegio, así además tendremos café
calentito en el recreo, y si encima nos dejan fumar, también podremos explicar
las combustiones.
¡Habrá que consolarse!