PETROLEUM
Para escuchar la noche de
mis sueños,
Vocablo oscuro, genio dulzón,
zahorí de aguas
turbulentas,
sigo rimando versos aún más
callados
cuando gritar quisimos: ¡Para
esa guerra!
Nadie escuchó la voz,
nadie se para,
No fue una sola voz, que
fue un tumulto
de millones de voces
conjuntadas
aunque gritando tanto
ningún eco hicieron sus
palabras.
Quiere el poder que
sepulte la noche en el olvido
esa barbaridad, ese abuso
de fuerza, esa matanza.
Mas aunque arriba la noche
silenciando,
No cesa de mugir en versos
calladitos,
Palabras de rabia
contenida, palabras de rencor,
Rompiendo la inocencia.
No hay marcha atrás,
cuando subyacen
tantos cuerpos muertos.
Y es en la noche gris de
nuestro sueño,
Palabras negras, versos
calladitos,
susurros de dolor y de
tristezas.
Álora 8 de Enero 2004