logotipo

img_google

PETROLEUM

 

 

 

Para escuchar la noche de mis sueños,

Vocablo oscuro, genio dulzón,

zahorí de aguas turbulentas,

sigo rimando versos aún más callados

cuando gritar quisimos: ¡Para esa guerra!

 

Nadie escuchó la voz, nadie se para,

No fue una sola voz, que fue un tumulto

de millones de voces conjuntadas 

aunque gritando tanto

ningún eco hicieron sus palabras.

 

Quiere el poder que sepulte la noche en el olvido

esa barbaridad, ese abuso de fuerza, esa matanza.

Mas aunque arriba la noche silenciando,

No cesa de mugir en versos calladitos,

Palabras de rabia contenida, palabras de rencor,

Rompiendo la inocencia.

 

No hay marcha atrás, cuando subyacen

tantos cuerpos muertos.

Y es en la noche gris de nuestro sueño,

Palabras negras, versos calladitos,

susurros de dolor y de tristezas.

 

Álora 8 de Enero 2004